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Central Córdoba en su hora más gloriosa

El Ferro hizo historia y llegó a la elite del fútbol argentino, 48 años después de su última participación en los viejos nacionales. Taborda atajó un penal y Ramírez metió el del ascenso. Inolvidable.

- 06:58 Deportivo

Golpeó las puertas del cielo y se le abrieron de par en par. Central Córdoba alcanzó ayer la gloria máxima al conseguir un histórico ascenso a la Superliga Argentina de Fútbol, tras vencer 5 a 3 en la definición por penales (0-0 el reglamentario) a Sarmiento, en Junín.

El último penal, el que convirtió Alfredo Ramírez, se metió en un ángulo y desató el carnaval santiagueño en Junín. Y en nuestra provincia, las calles se tiñeron rápidamente de negro y blanco para celebrar esta gesta histórica para Santiago del Estero.


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A pesar de que Central Córdoba ya jugó en Primera División, en los torneos Nacionales de 1967 y 1971 y en el Promocional de 1968, con este formato desde la creación de la B Nacional se convirtió en el primer equipo santiagueño que ascendió a la máxima categoría. Además coronó dos ascensos consecutivos, tras subir la temporada pasada desde el Federal A.


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Un logro que llegó justo cinco días después de que la institución del barrio celebrara su centenario de vida. Imposible encontrar una manera mejor de celebrar estos 100 años. Central Córdoba se metió en el fútbol grande y ayer fue noticia en todo el país. El pueblo santiagueño celebra su gran gesta.

El partido

En el primer tiempo se vio un Central Córdoba mucho más cauteloso y pasivo de lo habitual. Es que el objetivo fue cortarle los circuitos de juego al dueño de casa, incomodarlo lo máximo posible como para no sufrir sofocones. Claro que ello exigía un mayor compromiso para la marca y replegarse un poco más en el campo de juego. Y lógicamente eso se tradujo en perder peso ofensivo.


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El plan del “Sapo” Coleoni se estaba ejecutando a la perfección, pero a los 15 minutos trastabilló y a punto estuvo de sufrir un golpe severo. Castro por izquierda metió un pase preciso en picada, hacia el medio, para el ingreso de Orsini, que le ganó las espaldas a Vega y, ante la salida desesperada de Taborda, la tocó por encima del arquero y la pelota rebotó en el travesaño.

Después de ese susto, el partido siguió como al principio, por lo que el roce en mitad de la cancha fue moneda corriente. Sarmiento fue siempre el que propuso, pero Central aguantaba a pie firme, aunque sin encontrar espacios como para lastimar de contra.


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Ya en el complemento, Sarmiento acentuó su dominio. A los 8’, de un lateral, Miracco pivoteó de espaldas al arco para Orsini, que sacó un misil y Taborda, en una estupenda reacción, la sacó al córner.

Un minuto después, Orsini tuvo la más clara, al quedar mano a mano con Taborda, pero el delantero definió desviado. En la jugada siguiente, Taborda cuando quiso rechazar rebotó en el delantero local, y el arquero terminó despejando con angustia ante la arremetida del contrario. Era el peor momento del Ferro, que a los 15’ volvió a salvarse. El centro de Garrido, desde la izquierda, fue despejado a medias por Vera Oviedo, y Farré sacó un remate bajo y cruzado que se fue apenas junto al palo derecho de Taborda.


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Central pudo salir del asedio y recién tuvo una chance a los 18’, luego de que Luján eludiera muchas piernas en el área para sacar un remate que se fue cerca del poste derecho de Vicentini. A los 28’, Luján por izquierda tocó corto con Melivilo, que sacó un remate cruzado de zurda, que Vicentini logró desviar con esfuerzo.

El local recién volvió a llegar a los 38, otra vez con Orsini, que encaró por derecha, pero remató muy desviado.

Llegó el pitazo final de Espinoza y la tensión de los penales. Jara, Kippes, Rossi, Castro y Melivilo acertaron. Taborda le atajó el tercer disparo a Leys; después la metieron Vera Oviedo y Villalba. Hasta que llegó el turno de Ramírez... lo demás, ya es historia. Quedará para la eternidad.

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