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Incontinencia urinaria

- 08:46 Opinión

Por el Dr. Gonzalo Martínez. Profesor Adjunto Ginecología Facultad de Ciencias Médicas –Unse

La incontinencia urinaria consiste en la pérdida involuntaria de orina, el afectado tiene una necesidad imperiosa y repentina de orinar, pero es incapaz de retener la orina.

Los efectos psicosociales de la incontinencia suelen llevar implícitos numerosos trastornos emocionales, entre los que se encuentran la pérdida de autoestima y la discontinuidad en las actividades laborales, sexuales y sociales. Muchos afectados se niegan a alejarse de su entorno familiar por temor a enfrentarse a situaciones embarazosas, limitando sus tareas habituales y su independencia.

Problemas psicosociales más frecuentes


  • Sentimientos de humillación personal.
  • Vergüenza ante sí mismo y ante los demás.
  • Reacciones emocionales de inseguridad.
  • Inhibición afectiva.
  • Ansiedad.
  • Depresión y tristeza.
  • Inhibición de la sexualidad.
  • Incapacidad para afrontar los problemas.
  • Aislamiento social.


Los escapes pueden producirse al estornudar, reír, realizar algún esfuerzo o ejercicio físico. Supone un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana del enfermo y reduce su calidad de vida. La incontinencia no es una enfermedad en sí misma, sino la consecuencia de una alteración en la fase de llenado vesical que se presenta en numerosas enfermedades. Es más común entre las mujeres y los ancianos, afectando a más del 15 por ciento de los mayores de 65 años no institucionalizados, aunque pensamos que es una enfermedad infradiagnosticada, ya que existe al día de hoy bastante ‘vergüenza’ a la hora de reconocer que una mujer padece una incontinencia urinaria.

Causas

La incontinencia urinaria se produce cuando la presión dentro de la vejiga es superior a la presión en la uretra llevando a que la orina se escape en forma involuntaria.


  • Problemas o daños neurológicos.
  • Por una alteración del esfínter externo y de los músculos del suelo pélvico.
  • Por el fallo del esfínter interno ante una relajación inapropiada o lesión orgánica.


Evalúa tus síntomas

El principal síntoma de la incontinencia urinaria es la pérdida de orina al toser y estornudar, realizar actividades físicas o mantener relaciones sexuales.

Prevención

Existen algunas medidas que pueden ayudar a retrasar la aparición de la incontinencia de orina, así como a prevenirla. Algunos de los consejos a tener en cuenta son:


  • Seguir una dieta equilibrada, evitar el sobrepeso y la obesidad, de esta forma se reducirá la presión intraabdominal.
  • Reducir el consumo de bebidas como el café, los refrescos y bebidas carbonatadas, el alcohol y los cítricos, entre otros.
  • Evitar las comidas picantes.
  • Aumentar el consumo de fibra para evitar el estreñimiento.
  • Reducir el consumo de productos y medicamentos diuréticos, así tendrá menos ganas de orinar.
  • Evitar beber entre cuatro y dos horas antes de irse a dormir.
  • No empujar al orinar. De esta manera evitará que se dañen los músculos del suelo pélvico.
  • No ingerir bebidas antes de realizar ejercicio físico.


Tipos

Los principales tipos de incontinencia son:


  • Incontinencia urinaria de esfuerzo


En la incontinencia de esfuerzo, la pérdida de orina se produce al realizar cualquier movimiento o actividad física. La risa, el estornudo, el deporte, la carga de objetos pesados o el mero hecho de ponerse en pie o agacharse puede provocar escapes de orina que van desde unas gotas hasta un chorro. El origen de esta incontinencia, que afecta a más de un millón de mujeres, se encuentra en la uretra. El esfuerzo físico, aunque sea leve, provoca un aumento de la presión en el abdomen y en la vejiga, pero no se transmite a la uretra, lo que desencadena la incontinencia. El embarazo y la edad provocan una pérdida de elasticidad y de tensión en el suelo pélvico, por lo que la vejiga y la uretra caen y sus mecanismos de continencia sólo son efectivos en reposo. Este tipo de incontinencia no está asociada a la necesidad de orinar.


  • Incontinencia urinaria de urgencia


Consiste en la pérdida involuntaria de orina asociada a una necesidad imperiosa y repentina de orinar. Por lo tanto, existe una conciencia previa. El origen de esta incontinencia se encuentra en el detrusor. Se pueden distinguir dos tipos de incontinencia urinaria de urgencia:


  • Incontinencia urinaria mixta


La pérdida de orina se produce por una hiperactividad del músculo detrusor y un trastorno en los mecanismos esfinterianos. En este caso, la incompetencia del cuello vesical permite la entrada de orina en la uretra proximal. Como consecuencia, el detrusor entiende que se ha iniciado la micción y libera el reflejo que produce su contracción.

Existen otros tipos de incontinencia urinaria no tan frecuentes como es de causa psicógena o neurológica o las definidas como por rebosamiento

Diagnóstico

El primer paso del especialista es confirmar que se trata de una pérdida de orina involuntaria y objetivamente demostrable. Para establecer un diagnóstico correcto debe distinguir los factores externos y los trastornos de las vías urinarias que originan la incontinencia, por lo que será necesaria una exploración física minuciosa que incluya un examen de la sensibilidad perianal , diario urinario y estudios urodinámicos.Además, el profesional debe tener en cuenta los antecedentes personales y las enfermedades concomitantes, como las enfermedades neurológicas, patologías sistémicas con repercusión sobre el sistema nervioso central y las intervenciones previas que hayan afectado al tracto urinario , el abdomen y pelvis . Asimismo, debe controlar la medicación que toma el enfermo, ya que algunas sustancias pueden desencadenar o agravar la incontinencia.


  • Ecografía ginecológica y vesical
  • Diario Urinario: registro del número de micciones y volumen
  • Estudios urodinámicos: Evalúan la actividad funcional del tracto urinario inferior en la fase de llenado y vaciado vesical.


Tratamientos

“Son constantes las novedades terapéuticas farmacológicas en la incontinencia urinaria, bien aisladas o en forma de combinaciones de fármacos. Diversas técnicas quirúrgicas y la utilización de distintas formas de energía favorecen esa tendencia”,

Medidas higiénico dietéticas: Los afectados deben controlar los líquidos que toman para evitar la formación excesiva de orina. También es importante la forma en la que se toman; las sopas, los guisos y los alimentos hervidos aportan más líquidos que los asados y fritos. Entre los líquidos que favorecen la formación de orina se encuentran el agua, la leche, el alcohol y las infusiones. Se debe distribuir mejor el horario de la ingesta de bebidas, bebiendo más durante la mañana y disminuyendo paulatinamente las bebidas conforme avanza el día.

Tratamiento farmacológico: El objetivo del tratamiento farmacológico es conseguir que la vejiga sea capaz de distenderse sin contraerse y que la uretra se mantenga cerrada durante el llenado.

Los fármacos más utilizados son los anticolinérgicos, sustancias que, al disminuir la capacidad contráctil del detrusor, aumentan la tolerancia del llenado vesical y la continencia.

Cirugía: Existen diferentes soluciones quirúrgicas, según el tipo de incontinencia, las características de la vejiga y la uretra. Actualmente realizamos cirugías mini invasivas de alta efectividad y realizadas en forma ambulatoria que en conjunto con la rehabilitación del piso pelviano presentan tasas de éxito muy importantes

Entrenamiento de la vejiga: Los pacientes recuperan el control de la vejiga aprendiendo a resistir el impulso de salida de la misma y contribuyendo, de esta manera, a aumentar la capacidad vesical. Esto se consigue mediante ejercicios que desarrollan la musculatura del suelo pélvico.

Estimulación eléctrica intravaginal: Su objetivo es conseguir la contracción del suelo pélvico mediante la estimulación del nervio pudendo con un electrodo intravaginal. l

REHABILITACIÓN DEL PISO PELVIANO

La rehabilitación del piso pelviano ya sea con ejercicios como los ejercicios de Kegel o a través del Biofeedback que consiste en una rehabilitación controlada por tu médico o kinesióloga que ayudan a fortalecer los músculos situados alrededor de la uretra y del suelo pélvico, cuando estos músculos están debilitados hay más probabilidades de que aparezca la incontinencia urinaria. Estos ejercicios consisten en la realización de una serie de contracciones y relajaciones que se repiten a lo largo del día de forma constante. l


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