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“Él ya había intentado matarla, les abrió la garrafa para que ella y los chicos murieran asfixiados”

María Carrizo, la hermana de Olga, la joven asesinada por su ex marido habló con EL LIBERAL y pidió que la Justicia lo haga “pagar por lo que hizo”.

- 00:41 Policiales

María no tiene consuelo. Nada puede calmar el dolor que le causó el aberrante asesinato de su hermana - Olga Carrizo, “Kuky”, ultimada por su ex pareja- y el dolor de sus sobrinos, quienes por un irracional sujeto, quedaron huérfanos.

“Tiene que pagar por lo que hizo. Cómo pudo dejar sin madre a seis pobres criaturas. Cómo calmo el dolor de mi padre que se siente impotente de no haber salvado a su hija de esta bestia”, comenzó diciendo María Carrizo, hermana de Olga, quien fue atacada con una navaja mientras se encontraba en la casa de la ex pareja de su hermano.

Con el corazón destrozado por el brutal hecho, la mujer expresó: “Siempre traté de cuidarla. Yo le decía que no podía seguir más con ese tipo -por el femicida Ramón Héctor Ibáñez-. Era violento. Le hacía la vida imposible. Él la amenazaba con matar a sus hijos”.

En un diálogo exclusivo con EL LIBERAL, María contó que la relación entre “Kuky” y Ramón siempre fue tormentosa. El ya tenía antecedentes por violencia (no en la Justicia, sin en el barrio) con su anterior pareja.

“El salía con una chica del barrio y cuando ella se enteró de la relación de él con ‘Kuky’ nos pidió que hiciéramos lo posible para que mi hermana lo deje, porque él era muy violento”, sostuvo la entrevistada.

Consultada sobre los antecedentes de violencia, María explicó que Ibáñez no solo la perseguía en la calle, sino que además rompía las ventanas de la casa donde alquilaban, e ingresaba por las noches.

“Una vez rompió una ventana, creo que por segunda vez, entró y al ver que ‘Kuky’ y los chicos dormían, abrió la garrafa y se fue cerrando todo. Mi hermana por suerte se despertó con el olor a gas y logró sacar a los chicos a la calle”, expresó.

Ataque mortal

Sobre el día de la tragedia, María expuso. “Mi hermana salió a caminar con el hijo de mi vecina que vive frente a la casa de mi ex cuñada -donde residía la víctima- regresaron cerca de las 21, ella vino comprando pan para darles de comer a los chicos”.

“Más tarde le dijo al chico -un adolescente de 15 años- que regresara para que tomaran mate. Estaban los tres en la casa y en eso ‘Kuky’, recibió un mensaje de Ramón, diciéndole que la extrañaba, que la quería ver”, manifestó María.

Más tarde, continuó diciendo: “Ella le contestó el mensaje diciéndole ‘vení’. Cuando él golpeó las manos salió a atenderlo. Detrás de ella salió su vecino, y ya era como la una de la madrugada’.

Según sostuvo María, cuando el adolescente ingresó a su casa escuchó gritos, por lo que abrió la puerta y allí notó que el acusado -ahora detenido- se retiraba corriendo del lugar.

Ante los gritos, su ex cuñada salió a ver qué sucedía y allí fue cuando halló a Olga tirada en el suelo y a Ramón encima de ella, con una navaja en la mano. Al verse descubierto huyó rápidamente. Más tarde fue detenido en la calle.

Con su voz quebrada por el trágico hecho, María expresó: “Jamás imaginé que mi hermana iba a terminar así. ¿Por qué la mató? Se llevó nuestra alegría, y la felicidad de sus hijos. Dejó a mis padres destrozados. Pido que se haga Justicia, para que pueda descansar en paz”, finalizó.

El cuerpo de la joven madre fue sepultado durante la jornada de ayer, en medio de un profundo dolor.

El supuesto asesino era cinturón negro en Full Contac

Ramón Ibáñez era conocido en el barrio por practicar artes marciales. Su modo ‘raro’, según los vecinos de la zona, lo hacían un tipo poco sociable, con un carácter agresivo.

Además, según las fuentes consultadas, el imputado -de 31 años, acusado de homicidio agravado por el vínculo- era cinturón negro de Full Contac, arte marcial a la que le dedicaba mucho de su tiempo.

Al saber que el supuesto femicida tenía conocimiento sobre la mencionada disciplina, la Fiscalía pidió que el forense elabore un informe determinando cómo pudo haber sido el ataque.

Sospechan que utilizó técnicas de Full Contac para inmovilizar a la joven y evitar que ella pudiera ingresar a la casa para resguardarse de sus ataques.

Hoy será indagado en la Unidad Fiscal de La Banda

Mientras la Dra. María Teresa Montes -quien está a cargo de la causa por el momento- aguarda el resultado de la autopsia y del resto de las pericias realizadas en el Bº Mendilarzu, en la escena del crimen, hoy indagará al supuesto femicida.

La representante del Ministerio Público pidió que efectivos de la División Homicidios y Delitos Complejos trasladen al imputado a primera hora para ser interrogado.

Además, en los próximos días citará a las dos personas que estuvieron en la casa el día del asesinato, quienes serían los testigos más inmediatos. También serán citados vecinos de la zona, que vieron huir a Ibáñez.

En los próximos días, la causa podría ser remitida a la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, coordinada por la Dra. Marta Elena Ovejero.

Denuncias y exposiciones

Según se supo, Olga nunca hizo denuncia en contra del acusado por Violencia de Género. “Nosotros le decíamos que lo denuncie. Ella nos decía que sí lo hacía, iba a la comisaría, pero al parecer solo hacía exposiciones”, sostuvo María.

A través de las averiguaciones, los investigadores determinaron que el 14 de enero del 2019 y el 12 de septiembre del 2019 realizó exposiciones reservadas. En la última contaba que se retiraba de la casa donde vivía con el acusado, con quien estaba casada por civil.

Mientras que la única denuncia penal en contra del acusado, data de la fecha 4 de julio del 2019, donde denuncia que desconocidos ingresaron a la casa donde ella alquilaba con el acusado y le sustrajeron sus pertenencias.

Allí la joven contó que a través de averiguaciones determinó que el autor del robo era su marido, Ramón Ibáñez, con quien se había separado recientemente.


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