×

Los ocho hijos de una mujer asesinada, sometidos a golpes y obligados a vender drogas

El brutal asesinato de su madre les cambió la vida no sólo por la irreparable pérdida, sino también porque los dejó a merced de un tío violento y adicto.

- 01:58 Policiales

María Corvalán fue víctima de uno de los femicidios más violentos de las páginas criminales de nuestra provincia, aunque la condena sólo habla de homicidio y aborto. Fue asesinada a hachazos en julio del 2015 por Martín Coronel Quisbert, quien además de segar la vida de la joven, transformó por completo y prácticamente condenó a un calvario de infame sufrimiento a los 8 hijos de la víctima. Quedaron huérfanos y desde ese momento viven una pesadilla ya que sufren brutales golpizas y son obligados a delinquir por un tío.

La estremecedora y cruda realidad de 7 de los 8 hermanos, fue ventilada ayer en una audiencia en la que se debía resolver la suerte de Moisés Israel Corvalán, hermano de María, víctima del femicidio.

Sobre Moisés pesan al menos cuatro denuncias, todas ellas radicada por su propia madre, Olga Navarro, la cual acudió a la Justicia temiendo por su integridad y por la de sus nietos, que quedaron a su cargo después del trágico final de su hija María.

El imputado enfrenta cargos por lesiones, amenazas reiteradas, daños, entre otros delitos, en contra tanto de su propia madre como así también de sus sobrinos.

Navarro comenzó a denunciarlo en enero del 2019. Su hijo sería adicto a las drogas y no sólo la golpeaba a ella sino también a los pequeños. La segunda denuncia data del 25 de agosto del año pasado; allí él le pedía dinero para comprar estupefacientes, la agredió físicamente ante la negativa, por lo que la mujer tuvo que salir corriendo junto a cuatro de sus sobrinos a buscar auxilio en la casa de una vecina, en un barrio de la zona sur.

A partir de esa segunda denuncia, se lo excluyó del hogar y se le impusieron estrictas medidas de comportamiento. Como se puede suponer, lejos estuvo de cumplirlas. Cinco días más tarde se volvió a presentar en el domicilio y protagonizó un nuevo escándalo, por el que también fue denunciado.

La cuarta denuncia que radicó la madre de Moisés Corvalán tuvo lugar el 22 de noviembre.

De los 8 hermanos, 7 aún son menores. La más grande tiene 13 años. El que es mayor de edad ya cayó preso en varias oportunidaeds, inducido al mundo delictivo por su tío. El calvario de los pequeños salió a la luz porque una docente de la escuela a la que asisten, descubrió los hematomas y marcas que reflejaban los rostros y brazos de los menores.

Inmediatamente citaron a la abuela de los niños y Olga Navarro les confesó que el tío de los menores, es decir su hijo Moisés, era el que los sometía a salvajes castigos, los obligaba a delinquir e incluso los habría llegado a obligar a que vendieran drogas.

Ante la gravísima revelación, la maestra alertó a las autoridades y se dio intervención a la Justicia.

Desde la Unidad Fiscal de esta ciudad se iniciaron las averiguaciones y se citó a Navarro para que ratifique lo manifestado por la docente y la mujer confirmó cada una de sus palabras.

Inmediatamente se ordenó la detención de Moisés Corvalán (23), y desde ese momento permanecía tras las rejas.

Durante la investigación, los menores fueron sometidos a Cámara Gesell. Allí los niños relataron cómo su tío los “pegaba muy feo” con sus manos, con su cinto, incluso una vez atacó a uno de ellos con un hierro.

FALLO. Intervino en la audiencia la doctora Norma Morán.

El informe socioambiental, es decir, la palabra de los vecinos, abrió otro frente de preocupación. Varios de ellos coincidieron que temían por la integridad sexual de las nenas, entre ellas la mayor de 13, ya que lo creen capaz de atentar contra la niña.

En la audiencia de ayer, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva para el acusado, entendiendo la existencia de los peligros procesales que implican la cercanía del acusado con las víctimas, el lugar de residencia y los antecedentes de denuncias previas e incumplimiento de medidas impuestas.

Pese a la oposición de la defensa del imputado, la jueza de Género, Dra. Norma Morán, resolvió dictar la prisión preventiva en contra de Moisés Corvalán por el plazo de 60 días. En su transcurso, el Ministerio Público Fiscal deberá concluir la investigación y pedir la elevación a juicio de la causa.

Un crimen que aún deja horrendos daños colaterales

María Corvalán fue asesinada el 13 de julio del 2015 en una vivienda, propiedad del femicida, Martín Coronel Quisbert, ubicada en calle Antenor Álvarez casi República del Líbano del barrio Juan Perón de La Banda.

La mujer se había mudado hacía semanas a esa vivienda, y fue eje central del proceso judicial, establecer si la unía un vínculo sentimental con el asesino, lo cual nunca pudo ser comprobado, aunque se sospecha que sí tenían algún tipo de relación reciente.

Sobre lo ocurrido aquella fatídica jornada no hay muchas certezas, sólo que se habría originado una discusión entre ambos. Coronel Quisbert habría tomado un hacha y la golpeó provocándole la muerte, y se fue de la casa. Fue detenido a las pocas horas.

El 14 de mayo del 2018, el acusado fue condenado a 25 años de prisión por “homicidio simple” y no así femicidio, que le hubiera significado una pena de prisión perpetua.

El fallo generó controversia y el repudio de la familia de la víctima, así como también de algunas organizaciones de defensa de los derechos de la mujer.


HOMICIDA. Coronel Quisbert

Más noticias de hoy