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El estrés y el corazón

Por el Dr. Javier Jensen CARDIÓLOGO

- 01:20 Opinión

Un problema recurrente hoy en el mundo es el estrés que se genera en todos aquellos que ven su rutina diaria llena de actividades, que ven cómo no quedan horas en el día para descansar lo suficiente y cuyas vidas se han convertido en una espiral de responsabilidades sin espacio para una mínima relajación.

Las obvias consecuencias de estas rutinas frenéticas en el día a día repercuten también directamente en el corazón de las personas, peor aún, añadirle al estrés el tabaco, el alcohol o una alimentación poco saludable y alta en sal conllevan que el sistema cardíaco pueda sufrir consecuencias aún más graves. De hecho, los espacios de trabajo son junto a los hogares los lugares con más paradas cardíacas, dado que son muchas las horas que se invierten allí y el estrés puede ser un agravante, de ahí que vaya aumentado el número de empresas con un desfibrilador en sus instalaciones.

Efectos del estrés

Estos ritmos de estrés arrastran cambios serios en el cuerpo, como es una tensión extra en los músculos, incremento de la frecuencia cardíaca, se multiplica la presión arterial, el corazón late más rápido y el organismo demanda más oxígeno, lo cual conlleva una mayor exigencia para el corazón y posibles anginas de pecho en personas que ya padezcan problemas cardíacos. El sistema nervioso también expulsa más hormonas, como cortisol o adrenalina, que hacen incrementar la presión arterial y dañan las capas interiores de las arterias, pues pueden endurecerlas o aumentar su grosor, generando arteriosclerosis. Su cuerpo responde al estrés en muchos niveles. En primer lugar, libera las hormonas del estrés que lo hacen respirar más rápido. Su presión arterial sube. Sus músculos se tensan y su mente corre a gran velocidad. Todo esto lo pone en acción para enfrentar una amenaza inmediata. El problema es que su cuerpo reacciona de la misma manera a todos los tipos de estrés, incluso cuando usted no está en peligro. Con el tiempo, estas reacciones relacionadas con el estrés pueden causar problemas de salud.

Los síntomas comunes del estrés abarcan:

• Malestar estomacal.

• Incapacidad para concentrarse.

• Problemas para dormir.

• Dolores de cabeza.

• Ansiedad.

• Cambios del estado anímico.

El estrés es un factor de riesgo cardiovascular, especialmente si existen unos perfiles acerca de la personalidad de quienes pueden padecer un mayor riesgo de incidencia cardíaca. Se trata, según estos análisis, de individuos muy competitivos en los aspectos de su vida, muy pendientes del éxito y apegados al trabajo, de modo que no pueden desconectar de sus obligaciones cuando llega el momento de descansar.

El estrés y las enfermedades del corazón

Cuando usted está estresado, también es más propenso a hacer cosas que son malas para el corazón, tales como fumar, beber demasiado o comer alimentos ricos en grasa, azúcar y sal.

Tipos de estrés:

• El estrés crónico. El estrés diario de un mal jefe o las tristezas por una relación pueden ejercer presión constante sobre su corazón.

• La impotencia. El estrés prolongado (crónico) es incluso más perjudicial cuando usted se siente incapaz de hacer algo al respecto.

• La soledad. El estrés puede ser más perjudicial si usted no tiene un sistema de apoyo que le ayude a hacerle frente.

• La ira. Las personas que estallan en cólera tienen un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.

• El estrés agudo. En casos poco frecuentes, las noticias muy malas pueden provocar síntomas de ataque al corazón.

Luchar contra el estrés

Para todos aquellos que consideren que tienen demasiado estrés en su día a día, existen unas recomendaciones muy a tener en cuenta en busca de la relajación o, al menos, de suavizar el frenetismo de la vida. Técnicas como el yoga o la meditación tienen muchos adeptos, pero hay más opciones, como un paseo dedicado a la contemplación en el marco de un espacio verde.

Otros consejos son recuperar hábitos normales que con una vida sofocante no siempre se pueden realizar, como es el deporte o algo tan sencillo como sentarse en silencio 10 minutos diarios y concentrarse en la respiración. Socializar con los amigos para pasar un buen rato, un buen libro o película o recuperar esa afición que todos tenemos, pero que las responsabilidades impiden realizar más a menudo.

El estrés es un enemigo importante de la felicidad y de la relajación, así como del corazón. Por esta razón es fundamental no olvidar que el descanso y el ocio también son importantes para tener una vida saludable y no exponerse a los perjudiciales efectos del estrés.

Si está teniendo problemas para manejar el estrés por su cuenta, contemple la posibilidad de acudir a un especialista lo antes posible. l


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