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Prolapso uterino

Por Dr. Gonzalo Joaquín Martínez (Profesor adjunto de Ginecología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero)

- 00:12 Opinión

El prolapso genital ocurre debido a un debilitamiento de los músculos y los ligamentos del suelo pélvico que se estiran por lo que dejan de proporcionar un sostén adecuado al útero, vejiga y el recto por lo que los mismos se deslizan hacia la vagina o sobresale de ella. El prolapso genital puede afectar a mujeres de cualquier edad. Sin embargo, suele afectar principalmente a mujeres posmenopáusicas que tuvieron varios embarazos y partos vaginales como principal antecedente.

SÍNTOMAS

En general, el prolapso leve no provoca síntomas, pero cuando aumenta su severidad podría producir:

• Sensación de pesadez o de cuerpo extraño vaginal.

• Incontinencia o retención de orina.

• Problemas para evacuar los intestinos.

• Sensación de aflojamiento del tono del tejido vaginal y deterioro de la vida sexual.

A menudo, los síntomas se incrementan a lo largo del día y en relación a las actividades realizadas.

CAUSAS

Las causas del debilitamiento de los músculos y tejidos pélvicos comprenden:

• Embarazo.

• Trabajo de parto y parto dificultosos.

• Embarazo y parto con feto de más de 4 kilos.

• Sobrepeso u obesidad.

• Menopausia.

• Estreñimiento crónico o presión al evacuar los intestinos.

• Bronquitis o tos crónica.

• Levantar objetos pesados en repetidas ocasiones.

TIPOS DE PROLAPSO

Puede presentarse en forma aislada o simultáneamente:

• Prolapso apical : compromete al útero.

• Prolapso anterior (cistocele). La debilidad del tejido conjuntivo que separa la vejiga y la vagina puede hacer que la vejiga sobresalga en la vagina. Este afectación puede comprometer la uretra y presentarse en forma conjunta con incontinencia de orina.

• Prolapso vaginal posterior (rectocele). La debilidad del tejido conjuntivo que separa el recto y la vagina puede hacer que el recto sobresalga en la vagina. Es posible que tengas dificultad para evacuar los intestinos.

PREVENCIÓN

Para reducir el riesgo de tener prolapso uterino, prueba lo siguiente:

• Realiza ejercicios perineales regularmente. Estos ejercicios pueden fortalecer los músculos del suelo pélvico, algo especialmente importante después de tener un bebé.

• Trata y previene la constipación intestinal. Ingerir mucho líquido y alimentos ricos en fibra, como frutas, vegetales, frijoles y cereales integrales.

• Levanta objetos correctamente y evita levantar cosas pesadas.

• Controla la tos. Busca tratamiento para la tos crónica o la bronquitis.

• Evita el aumento de peso. Habla con el médico para determinar tu peso ideal y recibir asesoramiento sobre estrategias para bajar de peso si las necesitas.

DIAGNÓSTICO

• Examen pélvico: En general, el prolapso se diagnostica durante un examen físico con solo examinar a la paciente y solicitarle que realice fuerza a nivel del abdomen como si fueras a detener un chorro de orina. Esta prueba se utiliza para evaluar la fuerza de los músculos pélvicos.

Si tienes incontinencia grave o asociada a otros síntomas urinarios el médico podría recomendarte pruebas para determinar el correcto funcionamiento de la vejiga (análisis urodinámico).

TRATAMIENTO

El tratamiento depende de la gravedad del prolapso y los deseos de la paciente. El médico podría recomendarte:

• Pesarios: es un anillo de silicona que se coloca dentro de la vagina y permite contener los órganos en su lugar habitual, es una opción no quirúrgica transitoria que permite mejorar la calidad de vida con costos reducidos y en forma no invasiva .

• Medidas de cuidado personal. Si tu prolapso causa pocos síntomas o no los causa, algunas medidas de cuidado personal simples pueden brindar alivio o ayudar a prevenir que el prolapso empeore. Algunas de las medidas de cuidado personal son realizar ejercicios perineales para fortalecer los músculos pélvicos, bajar de peso y tratar la constipación.

CIRUGÍA

El médico podría recomendar una cirugía para reparar el prolapso. La cirugía mínimamente invasiva por vía vaginal es una de las opciones con mejor aceptación. La finalidad del tratamiento quirúrgico es reparar la anatomía pélvica. La reparación de los tejidos debilitados del suelo pélvico por lo general se realiza a través de la vagina, (pero a veces a través del abdomen). El cirujano puede realizar una reconstrucción con suturas reabsorbibles (sitio especifica) en los casos leves o colocar prótesis sintéticas (malla de polipropileno) para fijar los órganos a estructuras solidas (ligamento sacroespinoso) y posicionarlos a su lugar habitual, estos procedimientos son de última generación con alta tasa de éxito, mínimas complicaciones y sobre todo alta aceptación por los pacientes.

(Hable con su médico acerca de todas las opciones de tratamiento para asegurarse de que entiende los riesgos y los beneficios de cada una de ellas, de manera que pueda elegir lo que sea mejor para usted). l


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