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Factores que inciden en una persona: la actividad deportiva y la agresión como conducta

Lic. Mariano Vega Botter - Neuropsicólogo

- 23:31 Para vivir mejor

Buenos días queridos lectores, en el presente artículo analizo la agresividad y el deporte. Me sumerjo a escribir sobre estos tipos de perfiles psicológicos, tanto de la persona en su conducta con la persona en su deporte, aquí quiero llevarles la información de cómo se produce este contexto que no debería estar asociado desde una perspectiva psicológica y neuropsicológica por el simple hecho que en el deporte se forman y se aprenden conductas adecuadas y se va formando al sujeto en su personalidad pero también debemos acotar que existe la agresión, la falta de control de impulsos, las disfuncionalidades orgánicas en el cerebro que detectamos a través de evaluaciones neuropsicológicas. Los especialistas neuropsicólogos y que terminamos en contradicción para dar un diagnóstico porque lo que debería ser formativo es todo lo contrario, es un incentivo a la violencia; pero no nos confundimos con el diagnóstico, nos confundimos con la historia del sujeto; a la agresión hacia otro o simplemente se exterioriza una patología neuropsicológica que deriva de su formación cromosómica, de su herencia o de su mismísimo gen o genética. Pero no deseo ser tan técnico en este aspecto porque hago alusión a estos estados muy significativos para el ser humano, sea por la agresión como por la persona que practica un deporte que en su práctica solo encontramos una violencia contenida y creo que me voy acercando a la situación actual de lo ocurrido hace unos días en la ciudad balnearia y turística de Villa Gesell, donde se produjo una brutal golpiza por 11 rugbiers a un joven que le costó la vida. Necesariamente debemos analizar estos factores de comportamiento en los seres humanos porque si seguimos así, estaremos muy cerca de autoeliminarnos como especie, porque lo ocurrido es literalmente de un estado de “salvajismo” donde carece la razón, donde se ausenta la función cerebral del control de impulsos, donde la empatía brilla por su ausencia al no importarnos del otro, donde el control del estado nos abandona cuidando nuestras vidas; pero claro; hay factores demasiado fuertes y contundentes manejados por los mismos jóvenes a través de su falta de conciencia y educación, esto es lo que llamamos los especialistas en el comportamiento de los seres humanos, sustancias abusivas como el alcohol, las drogas, las pastillas sintéticas, los suplementos deportivos en abundancia y podría nombrar una larga lista negra; que tienen un solo fin: “La Muerte”. Muchas veces, en el contexto deportivo, la agresividad tiene un significado difuso. La agresividad es la conducta que una persona realiza para conseguir un fin. Puede surgir de forma natural o puede adquirirse. No tiene una asociación directa con la violencia sino que se refiere a la capacidad de tomar la iniciativa en un momento de presión, de gran responsabilidad, de falta de educación, de falta de formación y de no conocer los límites y en esto voy a responsabilizar a los padres y entrenadores, porque cuando estoy practicando el deporte que me gusta, seguramente me estoy formando en mi conducta, en mi personalidad y darle la seguridad a mi carácter como sujeto social. No incrimino a ningún deporte, solo hago responsables a los que lo conducen porque adentro de las canchas son grandes deportistas pero fuera de las canchas nunca le enseñaron los límites, la formación ética, la disciplina y por sobre todo el respeto hacia el otro…

 

Teorías de la Agresividad

l Teorías activas

Son las que defienden la agresividad como algo innato en el ser humano. Es un factor genético, que todos la tenemos y tenemos que aprender a utilizarla y a expresarla de la forma más adecuada. Conlleva una utilidad de supervivencia.

Desde el punto de vista etológico

La etología es la ciencia que estudia el comportamiento animal y la compara con la presente en humanos. Se estudiaron ciertos mamíferos superiores con una estructura social, y se observó que la agresividad de los animales puede orientarse hacia miembros de la misma especie, hacia especies diversas, con intención de matar al adversario, para luchar por un territorio, etc. En estos, la agresividad puede volverse destructiva (agresión) en situaciones especiales como la cautividad, superpoblación, alteraciones. En los seres humanos no aparecen estas conductas en la vida diaria porque tiene una menor dotación biológica (menos fuerza, garras, menos dientes) y además está dotado de razón (suplemento de debilidad biológica), a través de la cual manifiesta las agresividades de formas muy diversas y esto es muy habitual en nuestros días…

l Humor: A través de chistes, historias, gestemas…

l Ciencia: Realizar pruebas mediante conductas agresivas para comprobar la realidad.

l Práctica deportiva: Se produce un enfrentamiento donde la agresividad está permitida dentro de un reglamento.

l Relaciones humanas: Rechazo a los seres humanos que son diferentes a nosotros.

Desde el punto de vista psicológico

Observamos diferentes perfiles dentro de la psicología:

l Freud: los seres humanos tienen dos impulsos que los mueven: “Eros”, amistad, cooperación, colaboración… Y “Tanatos” descuido, depresión, alejamiento, ruptura… De este instinto pulsional deriva la agresividad, que es instintiva, innata, que puede dirigirse hacia el yo (masoquismo) o hacia los demás (sadismo)

l Melani Klein: defiende la existencia de dos impulsos al igual que Freud. La agresividad tiene dos direcciones: Ir contra el propio sujeto. Dirigida hacia fuera, hacia un objeto. Se libera de esa energía, y al ver los efectos de su agresión sobre el exterior, puede frenar dicha conducta.

l Fromm: la agresividad es neutra por naturaleza y puede dirigirse hacia dos vertientes:

Agresividad adaptativa: fuerza que usamos para adaptarnos a la realidad. Agresividad maligna: fuerza que intenta destruir al propio sujeto, estimulada por procesos culturales y sociológicos patológicos.

l Hartmann: defiende que no existe la agresividad hostil, sino que el Yo le da a la agresividad su significado natural, es decir positivo. El Yo tiene una fuerza que es la agresividad constructiva que la usa en su provecho: solucionar conflictos, establecer metas, relación con los objetos, identificación de sí mismo como diferente del resto de objetos.

l Teoría del instinto: las personas tenemos un instinto innato a ser agresivas que se desarrolla hasta que su manifestación es inevitable. Este instinto puede canalizarse a través de medios socialmente deseables como es el deporte.

 

Teorías reactivas

Defienden que la agresividad se adquiere como consecuencia de la respuesta a un estímulo negativo. El individuo no es agresivo salvo por una modificación del entorno.

Desde el punto de vista sociológico

La agresividad es fruto de un aprendizaje en un contexto de determinadas estructuras socioeconómicas (interiorización de ideologías, normas, valores, etc).

l Frustración-agresión: la agresión es el resultado directo de una frustración que se produce a causa de un fracaso, o el impedimento del logro de una meta. Cuando esta frustración que se expresa de forma no agresiva, es porque se ha canalizado a través de alguna vía socialmente aceptable.

l Teoría del aprendizaje social de Bandura: la agresividad es una conducta aprendida mediante la observación y modelado de las conductas de otros. Si los deportistas se someten a situaciones de frustración o tienen respuestas muy diferentes: aprenden, se someten, son creativos, evasivos, etc. No todos responden de forma agresiva ante una frustración, por lo que se tiene que aprender de alguna forma.

 

Tipos de Manifestación de la Agresividad

La agresividad se presenta en el ser humano como resultado de la integración de conductas innatas de naturaleza instintiva y sistemas aprendidos de la naturaleza. Los estados emocionales, las actitudes y los comportamientos relacionados con la dinámica agresiva, pueden dar lugar a diferentes aspectos y manifestaciones de la agresividad. Los diversos aspectos que la agresividad asume, dependen del modo de desarrollo de la persona, de los procesos de formación de la personalidad y de la influencia del ambiente:

l Agonismo: Manifestación constructiva y creativa de la agresividad orientada a la autorrealización del deportista.

l Hostilidad: Actitud que tiende a la agresión debido a esquemas agresivos propios del periodo infantil de desarrollo, insuficiente evolución e integración del deportista y/o a reacción agresiva a la frustración.

l Agresión y destrucción: deformación de la agresividad resultado de procesos patológicos, personalidades trastornadas o condicionantes sociales anómalos. Son deportistas predispuestos a la violencia.

 

Aprendizaje de la Agresividad

Este aprendizaje se puede llegar a obtener de forma directa o mediante conductas observadas:

l Experiencia directa: El deportista lo descubre por el mismo. En función de los resultados de la conducta la va modificando y adaptándola de la forma más adecuada.

l Conductas observadas: a través de la observación de la aplicación en otras personas aunque yo no las haya vivido. Se experimenta a través de la familia, los medios de comunicación y ámbitos culturales y sociales, la violencia.

 

Agresividad

en el deporte

La agresividad en todos los seres y en el hombre no se puede suprimir ya que la negación de la agresividad puede causar perturbaciones en el equilibrio psíquico. Al reprimirla, se prohíbe cualquier acción ligada al desarrollo del deportista. No está claro que la agresividad sea destructiva. El deporte se presenta como una de las pocas actividades humanas en las que la pulsión agresiva puede ser liberada completamente y puede manifestarse de forma no reprimida. El deporte es la gran ocasión de elaborar la agresividad de forma positiva. La sociedad recurre a sistemas sociales capaces de defenderla del excedente agresivo de los deportistas canalizando en formas socialmente aceptables, por tal motivo hago hincapié que todo este malestar cultural acaecido en la ciudad turística de Villa Gesell, mucho tiene que ver con aspectos como la educación de esos jóvenes que deben nacer en el seno familiar, que mucho tiene que ver con aspectos de cultura, de instrucción hacia nuestra sociedad, conocimiento de las interacciones y de las reglas morales, éticas y sociales para vivir en comunión, en fin con estos aspectos positivos de muestras de convivencias seguramente no necesitarán alcohol, drogas y otras sustancias abusivas para distraerse y recrear sus deseos de vacacionar sanamente con un cerebro razonables y una educación adecuada, al concluir con todos estos parámetros neuropsicológicos y psicológicos desde una perspectiva social, no debemos asociar al deporte que se practica pero si responsabilizar a sus tutores, padres y entrenadores que no lo forman para el deporte ni para la sociedad.

 

 Espectadores de agresión

Normalmente, la agresión no tiene lugar en ausencia de otros factores relacionados con el juego. Los siguientes factores son desencadenantes de la agresión de los espectadores o están relacionados con la misma: los actos agresivos a pequeña escala, el género masculino, el estatus económico de la clase trabajadora… Hay que disminuir la probabilidad de violencia eliminando las ventas de alcohol de los estadios, cumpliendo las normas de concurrencia a los estadios, los jugadores y entrenadores deben mantener el control en el terreno de juego para no exaltar a los fanáticos, castigar inmediatamente a los espectadores agresivos, que los medios de comunicación no alaben unos actos agresivos…Estas conductas son las que se escapan cuando no se los forma al deportista para la buena educación fuera de las canchas, mucho menos al espectador…

 Razonamiento del juego y agresión

Muchos deportistas consideran inadecuados en general muchos actos agresivos, pero convenientes en el contexto deportivo. Hay personas que pueden adoptar la idea errónea de que la agresividad es correcta en el deporte, lo que aumentará el riesgo de lesión. Además, se transmitirá un mensaje erróneo a los deportistas jóvenes, para los cuales el deporte puede ser un método eficaz de enseñanza. Los profesionales del deporte deben definir de forma específica la conducta adecuada y poner claro que cualquier forma de agresividad sancionada en la sociedad, es también propia del contexto deportivo.

 Rendimiento deportivo y agresión

Algunos entrenadores y deportistas piensan que la agresividad potencia el rendimiento deportivo tanto individual como de equipo. La relación entre agresión y rendimiento puede tener una importancia secundaria en función de si valoramos el rendimiento inmediato o nuestra preocupación es por los deportistas y la agresión no merece la pena. El énfasis excesivo en la victoria puede ser causa de muchas frustraciones. Se debe intentar ganar, pero no se debe hacer hincapié en la victoria, para que la derrota no origine conducta agresiva. Para un deportista inseguro, cada meta alcanzada puede hacerle sentir incapaz de alcanzar otra superior, por lo tanto, puede producirse sensación de fracaso y una reacción agresiva. Es lo que sigo haciendo hincapié en los formadores de deportistas en los deportes que requiere mayor riesgo agresivo, como por ejemplo el rugby, el entrenador no solo debe ser un líder que transmite seguridad y aprendizaje en el juego cuando se realiza un partido; sino; el aprendizaje del jugador que puso toda su agresividad y energía en el juego para competir con el otro; también ponga toda su instrucción aprendida por su entrenador cuando se debe a la conducta adecuada y aceptada por una sociedad con reglas, con orden, con leyes.

 Entrenadores

Son los responsables (por su influencia sobre los deportistas) de indicar la cantidad de agresividad a emplear. Además, durante las sesiones de entrenamiento mediante refuerzos/castigos, pueden corregir y ajustar la cantidad de agresividad a emplear durante la competición. Para finalizar, también cabe mencionar otros moduladores de la agresividad como pueden ser los entornos familiares cerca de la competición, periodistas, medios de comunicación, si el deporte es o no de contacto… Todo ello analizado en su conjunto nos da perfiles de deportistas y su relación con la agresividad, como potenciarla o reducirla y su efecto sobre la competición, cuando esto se maneja de forma armoniosa y equilibrada podemos decir que “el sujeto es un gran deportista tanto en la cancha como fuera de ella”.

Teorías reactivas

Defienden que la agresividad se adquiere como consecuencia de la respuesta a un estímulo negativo. El individuo no es agresivo salvo por una modificación del entorno.

Desde el punto de vista sociológico

La agresividad es fruto de un aprendizaje en un contexto de determinadas estructuras socioeconómicas (interiorización de ideologías, normas, valores, etc).

l Frustración-agresión: la agresión es el resultado directo de una frustración que se produce a causa de un fracaso, o el impedimento del logro de una meta. Cuando esta frustración que se expresa de forma no agresiva, es porque se ha canalizado a través de alguna vía socialmente aceptable.

l Teoría del aprendizaje social de Bandura: la agresividad es una conducta aprendida mediante la observación y modelado de las conductas de otros. Si los deportistas se someten a situaciones de frustración o tienen respuestas muy diferentes: aprenden, se someten, son creativos, evasivos, etc. No todos responden de forma agresiva ante una frustración, por lo que se tiene que aprender de alguna forma.

 

Tipos de Manifestación de la Agresividad

La agresividad se presenta en el ser humano como resultado de la integración de conductas innatas de naturaleza instintiva y sistemas aprendidos de la naturaleza. Los estados emocionales, las actitudes y los comportamientos relacionados con la dinámica agresiva, pueden dar lugar a diferentes aspectos y manifestaciones de la agresividad. Los diversos aspectos que la agresividad asume, dependen del modo de desarrollo de la persona, de los procesos de formación de la personalidad y de la influencia del ambiente:

l Agonismo: Manifestación constructiva y creativa de la agresividad orientada a la autorrealización del deportista.

l Hostilidad: Actitud que tiende a la agresión debido a esquemas agresivos propios del periodo infantil de desarrollo, insuficiente evolución e integración del deportista y/o a reacción agresiva a la frustración.

l Agresión y destrucción: deformación de la agresividad resultado de procesos patológicos, personalidades trastornadas o condicionantes sociales anómalos. Son deportistas predispuestos a la violencia.

 

Aprendizaje de la Agresividad

Este aprendizaje se puede llegar a obtener de forma directa o mediante conductas observadas:

l Experiencia directa: El deportista lo descubre por el mismo. En función de los resultados de la conducta la va modificando y adaptándola de la forma más adecuada.

l Conductas observadas: a través de la observación de la aplicación en otras personas aunque yo no las haya vivido. Se experimenta a través de la familia, los medios de comunicación y ámbitos culturales y sociales, la violencia.

 

Agresividad

en el deporte

La agresividad en todos los seres y en el hombre no se puede suprimir ya que la negación de la agresividad puede causar perturbaciones en el equilibrio psíquico. Al reprimirla, se prohíbe cualquier acción ligada al desarrollo del deportista. No está claro que la agresividad sea destructiva. El deporte se presenta como una de las pocas actividades humanas en las que la pulsión agresiva puede ser liberada completamente y puede manifestarse de forma no reprimida. El deporte es la gran ocasión de elaborar la agresividad de forma positiva. La sociedad recurre a sistemas sociales capaces de defenderla del excedente agresivo de los deportistas canalizando en formas socialmente aceptables, por tal motivo hago hincapié que todo este malestar cultural acaecido en la ciudad turística de Villa Gesell, mucho tiene que ver con aspectos como la educación de esos jóvenes que deben nacer en el seno familiar, que mucho tiene que ver con aspectos de cultura, de instrucción hacia nuestra sociedad, conocimiento de las interacciones y de las reglas morales, éticas y sociales para vivir en comunión, en fin con estos aspectos positivos de muestras de convivencias seguramente no necesitarán alcohol, drogas y otras sustancias abusivas para distraerse y recrear sus deseos de vacacionar sanamente con un cerebro razonables y una educación adecuada, al concluir con todos estos parámetros neuropsicológicos y psicológicos desde una perspectiva social, no debemos asociar al deporte que se practica pero si responsabilizar a sus tutores, padres y entrenadores que no lo forman para el deporte ni para la sociedad.

 

Espectadores de agresión

Normalmente, la agresión no tiene lugar en ausencia de otros factores relacionados con el juego. Los siguientes factores son desencadenantes de la agresión de los espectadores o están relacionados con la misma: los actos agresivos a pequeña escala, el género masculino, el estatus económico de la clase trabajadora… Hay que disminuir la probabilidad de violencia eliminando las ventas de alcohol de los estadios, cumpliendo las normas de concurrencia a los estadios, los jugadores y entrenadores deben mantener el control en el terreno de juego para no exaltar a los fanáticos, castigar inmediatamente a los espectadores agresivos, que los medios de comunicación no alaben unos actos agresivos…Estas conductas son las que se escapan cuando no se los forma al deportista para la buena educación fuera de las canchas, mucho menos al espectador…

 

Razonamiento del juego y agresión

Muchos deportistas consideran inadecuados en general muchos actos agresivos, pero convenientes en el contexto deportivo. Hay personas que pueden adoptar la idea errónea de que la agresividad es correcta en el deporte, lo que aumentará el riesgo de lesión. Además, se transmitirá un mensaje erróneo a los deportistas jóvenes, para los cuales el deporte puede ser un método eficaz de enseñanza. Los profesionales del deporte deben definir de forma específica la conducta adecuada y poner claro que cualquier forma de agresividad sancionada en la sociedad, es también propia del contexto deportivo.

 

Rendimiento deportivo y agresión

Algunos entrenadores y deportistas piensan que la agresividad potencia el rendimiento deportivo tanto individual como de equipo. La relación entre agresión y rendimiento puede tener una importancia secundaria en función de si valoramos el rendimiento inmediato o nuestra preocupación es por los deportistas y la agresión no merece la pena. El énfasis excesivo en la victoria puede ser causa de muchas frustraciones. Se debe intentar ganar, pero no se debe hacer hincapié en la victoria, para que la derrota no origine conducta agresiva. Para un deportista inseguro, cada meta no alcanzada puede hacerle sentir incapaz de alcanzar otra superior, por lo tanto, puede producirse sensación de fracaso y una reacción agresiva. Es lo que sigo haciendo hincapié en los formadores de jugadores en los deportes que requiere mayor riesgo agresivo, como por ejemplo el rugby, el entrenador no solo debe ser un líder que transmite seguridad y aprendizaje en el juego cuando se realiza un partido; sino; el aprendizaje del jugador que puso toda su agresividad y energía en el juego para competir con el otro; también ponga toda su instrucción aprendida de su entrenador cuando se debe a la conducta adecuada y aceptada por una sociedad con reglas, con orden, con leyes.

 

Entrenadores

Son los responsables (por su influencia sobre los deportistas) de indicar la cantidad de agresividad a emplear. Además, durante las sesiones de entrenamiento mediante refuerzos/castigos, pueden corregir y ajustar la cantidad de agresividad a emplear durante la competición. Para finalizar, también cabe mencionar otros moduladores de la agresividad como pueden ser los entornos familiares cerca de la competición, periodistas, medios de comunicación, si el deporte es o no de contacto… Todo ello analizado en su conjunto nos da perfiles de deportistas y su relación con la agresividad, como potenciarla o reducirla y su efecto sobre la competición, cuando esto se maneja de forma armoniosa y equilibrada podemos decir que “el sujeto es un gran deportista tanto en la cancha como fuera de ella”. l

 

 

Bibliografía

1. Balagué, Gloria (1998): Análisis psicológico de la agresividad en el deporte. INEF Barcelona: departamento de ciencias sociales, España

2. Cagigal, José María (1976): Deporte y agresión. Ed. Planeta: España

3. Clickschool (2016): Apuntes del Máster en psicología y coaching deportivo. España

4. Freud, Sigmund (1920): Más allá del principio del placer. Ed Amorrortu (2016), España

5. Fromm, Erich (2007): “El corazón del hombre”. Ed. Fondo de cultura económica de España: México

6. Hartmann, Heinz (1964): Ensayo sobre la psicología del yo. ED. FCE: México

7. Klein, Melanie (1945): Amor, culpa y reparación. Ediciones Paidós: España

8. Lorenz, Konrad (1982): Fundamentos de la etología: estudio comparado de las conductas. Paidós ibérica: España

9. Lorenzo Agras, Abel (2018). Graduado CCAFD, UEFA PRO, Máster psicología y coaching deportivo, Postgrado entrenador-analista en Rugby.

 

 


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