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La “narcomami” se adueña de “Narcos: México 2”

Enedina, fue considerada como el cerebro financiero de la organización delictiva. Y la DEA la calificó como la primera mujer líder de uno de los carteles de droga más poderosos de México. Es una prófuga de la justicia.

- 21:51 Pura Vida

Por Emilio Marcelo Jozami

De la Redacción de EL LIBERAL.

La actriz mexicana, Mayra Hermosillo, se pondrá en la piel de Enedina Arellano Félix, en la segunda temporada de la serie “Narcos: México”, que Netflix estrenará este jueves 13. En una entrevista exclusiva a EL LIBERAL, habló acerca de lo que significó asumir el protagónico en esta producción internacional junto con Diego Luna.

¿Cómo reaccionaste ante tu contratación para Narcos?

No lo podía creer. Era algo que yo desestimaba, porque llegó un punto en mi carrera en el que yo iba a castings todo el tiempo y era mucho “no”, “no”, “no”, “no quedaste”. Entonces, cuando pasó lo de “Narcos”, ya era la segunda vez que yo hacía casting para esta serie, y dije creo que no va a pasar. Si en los otros no quedé, en este mucho menos porque es un protagónico y yo no soy famosa. Yo juraba que iban a decidir por la cantidad de followers, de fama o de reconocimiento que podrías tener en la sociedad.

¿Cómo llegó Enedina Arellano Félix?

El casting lo llevaba directamente Carla Hool (directora de casting), que está en Los Ángeles. A través de ella se empieza a buscar, en el mundo, a los personajes. Y aunque Enedina es mejicana, pues la buscaron en todos lados, incluyendo Colombia, EE.UU. y España porque, realmente, no les importaba que no fuese mejicana. Yo estaba haciendo una entrevista en Los Ángeles y me dijeron que debía mandar un segundo tape del casting. Fui al casting con un sentimiento y una sensación de voy a dar lo mejor que tengo y lo que puedo, pero también con una sensación clara de decir es Narcos, es un personaje protagónico, no soy famosa ni mucho menos.

¿Cuánto te sirvió ese encuentro con Carla Holl?

Me valió mucho hacer ese casting porque pude hablar con Carla Hool. Le dije que para mí había sido muy difícil conseguir oportunidades de casting. Le agradecí que me haya pedido hacerlo y que tuviera esa visión. Yo sentía que mucha gente en México no me ayudaba. No sentía que tuviera un equipo que me empujara y dejera “es Mayra Hermosillo, no ha hecho nada grande, pero confiamos en ella”. No lo sentía. Esta plática con Carla es como que nos abrió a las dos. Después, cuando estaba en Vancouver presentando un cortometraje que escribí y dirigí, me habló Carla y me dijo: “Estás muy cerca de tener el personaje”. No lo podía creer. Al día siguiente, me llamaron para felicitarme porque me había quedado con el personaje.

¿A qué elementos recurriste para darle vida al “cerebro financiero” del cartel de Tijuana?

La producción de “Narcos” te permite hacer una búsqueda personal y hacer una propuesta. Como la serie no es un documental, sí es una serie ficcionada y basada en hechos reales, te da la oportunidad de tu sembrar características en el personaje. En el caso de Enedina, leí muchos artículos. Pocos libros hablan de ella. Algunos solo la mencionan al paso, pero no es un personaje que se lleve capítulos. Alfonso Dosal (Benjamín Arellano Félix), Manuel Masalva (Ramón Arellano Félix) y Francisco Barreiro (Francisco Arellano Félix), me ayudaron y compartieron lo que habían investigado. Empezamos a intercambiar el material que habíamos visto. Entre los tres decidimos qué relación queríamos tener entre personajes.

¿En qué consisten esas licencias artísticas que se dieron para plantear el vínculo entre hermanos?

Por ejemplo, el vínculo entre Ramón y Enedina es muy cálido. Para Enedina, Ramón es su consentido aunque es el más violento. Con Benjamín, que es el más sereno y el que tiene los pies más pegados al piso, tienen un choque constante, pero eso fue algo que decidimos entre nosotros y que la dirección abrazó la propuesta. Enedina es una mujer que jamás dio entrevistas y no hay ni siquiera un archivo fotográfico de ella. Hay una fotografía de ella que es familiar, en donde la vemos sentada al lado de la madre. Entonces, nosotros empezamos, como actores, a imaginarnos que estaba sentada al lado de la mamá porque es la mano derecha, porque era la consentida. Eso no lo sabemos, realmente, pero es algo que nos sirve a nosotros para darle vida al personaje.

La actriz nació en un lugar castigado por la guerra de los cárteles

¿Cuál ha sido tu mayor reto al componer un personaje que sigue vivo y, según dicen, prófugo?

Han sido muy fuerte. Hay dos cosas que no sé cómo me han pasado. Voy a tratar de explicártelo porque es como una división interna emocional. Como actriz estoy muy agradecida y feliz por esta oportunidad de estar en esta serie. Por otro lado, fue algo que me tuvo meses conflictuada porque estoy representando a alguien que no es aceptado en la sociedad. Estoy representando a alguien que es juzgado, que es excluído, que es reprochado, que es criticado. A mí me toca, desde la trinchera actoral, vivirlo y darle una razón, un por qué a lo que está haciendo, al menos en la historia ficcionada. Creo que nunca voy a saber las razones reales del por qué hace lo que hace, de la forma en que lo hace. Para mí fue un conflicto. Inclusive lo hablé con mi terapeuta. Llegué a pensar en el futuro, que a lo mejor me van a juzgar a mí junto con este personaje...y toda esta polémica social con esta series. Me siento desagradecida porque yo también rechazo, como humano y como sociedad, como parte de México, la forma en que se lleva ese negocio y la forma en que ha afectado a nuestro país. Duele y además me tocó a mí. Yo soy de Torreón, Coahuila, en el norte...

Un lugar que ha sido castigado por la guerra de los narcos...

Hubo una temporada en la que se soltó muy fuerte la guerra del narcotráfico. Yo no sabía ni que existía porque era adolescente. Con mis amigos íbamos a los antros, a los bares y, de pronto, balean un bar y mueren amigos cercanos porque les tocó estar en un lugar que no sabíamos de que era de un narcotraficante. Entonces, a partir de una forma bastante violenta descubrí una situación que vivía México desde hace rato.

¿Por qué consideras que hay una especie de fascinación por llevar a la ficción la vida de los narcotraficantes?

Porque el ser humano se identifica con este extremo de lo que puede hacer. Eso que reflejan las películas o las series lo hace un humano en la vida real. Siento que los valores, la tradición, la cultura y el vacío que tenemos están puestos ahí sobre la mesa. El ser humano se fascina por estos temas que parecen muy lejanos. 

“A un narco no creo que se lo pueda considerara un semi Dios”

“Narcos” invita a reflexionar sobre esa realidad insoslayable que vive México o ¿es entretenimiento puro basado en historias de la vida real?

Como actriz y como parte del proyecto lo vivo completamente diferente, y para mí ha sido un trabajo de reflexión brutal; o sea, me ha abierto los ojos como mejicana, tanto a la política como a la parte ilegal de México. Lo ilegal cuesta mucho más. La gente se hace rica de lo ilegal y de lo prohibido porque cuesta muchísimo. Lo prohibido cuesta y a mucha gente le encanta lo prohibido. Entiendo también que, como espectador, probablemente, esta serie sea un poco de entretenimiento, sobre todo a nivel internacional. Siento que México lo recibe de otra manera. El país mejicano lo recibe de otra manera porque es una situación que lo seguimos viviendo de una forma muy violenta y muy viva. O sea, a la gente la siguen matando, sigue habiendo enfrentamiento entre carteles en donde mucha gente inocente muere. Lo que me ha dejado mucho esta serie es entender y, al mismo tiempo me da mucha tristeza que relacionemos el respeto y el poder con la violencia.

Mucho se habló acerca de que en las narconovelas se glorifican narcotraficantes. ¿Cómo lo ves a este tema?

Yo no puedo entender como alguien puede querer una vida en la que no tienes libertad, en la que te tienes que estar escondiendo constantemente porque eres ilegal, porque lo que haces es ilegal, lo que haces ha dañado al país y a la gente. La gente está dolida, está molesta, está mal, intranquila, insegura. Glorificar me parece muy fuerte porque la gloria está puesta de la mano de Dios y un narcotraficante no creo que se lo pueda considerar ni siquiera un semi Dios. Es mortal, igual que todos nosotros. Es un ser humano que ha tomado unas decisiones que probablemente mucha gente no tomaría y está bien reflexionar en eso. Hay gente que por ser vista, toma las decisiones que toma con tal de sentirse parte de un mundo. Si tuvieran alguien con quien poder hablar de sus emociones, de sus pensamientos y deseos oscuros, probablemente decantaría de otra manera.

¿Por qué crees que Enedina tomó la decisión que adoptó?

Enendina nació en una familia que se dedicaba a esto. Una familia de la que se dice que era muy peligrosa, en la que había un fuerte sentido de la unión y la lealtad. Ella quería ser reina de belleza y los hermanos le dijeron que no. Entonces, ella aceptó y empezó a estudiar contabilidad. Yo no sé si estudió contabilidad porque ya sabía lo que ella iba a hacer en esta organización. Ella lo tenía bastante claro.

“Si se vende tanta cocaína, es porque hay demanda de la droga”

¿Las narconovelas echan luz a la problemática u oscurecen más acerca de las razones del surgimiento del narcotráfico?

En el caso de “Narcos: México”, esta temporada que viene, además de enfocarse en la ruta de la cocaína, le pondrá también énfasis a la relación política que tiene México con el narcotráfico y con EE.UU., políticamente hablando. Sí se ve una relación bastante importante de cómo empiezan a negociar a esos niveles políticos, cómo va a parar la cocaína de una país a otro, o de un Estado a otro. Creo que es importante saber que todos somos parte de este movimiento, aunque no nos guste, aunque no consumamos drogas, somos responsables. Aunque sea pequeña hay una responsabilidad, pero estamos tan cómodos en el lugar que estamos que nadie asume su pequeña o gran responsabilidad como ciudadano. Yo digo que si se vende tanta cocaína y está tan fuerte la guerra entre cárteles, más allá por lo que ellos están peleando, es porque hay mucha demanda de la droga. Siento que hay una responsabilidad olvidada por la gente que consume porque todos deberíamos preguntarnos de dónde viene esa droga.

¿Enedina es el personaje soñado por toda actriz o es la circunstancia de esa búsqueda de hacer personajes con temperamento que dejen una reflexión más allá de un pasatiempo?

Completamente, la segunda. Nunca me hubiera imaginado hacer una narcotraficante. Tú me pides una lista de personajes de mis sueños, te digo que nunca he tenido una lista de personajes soñados. Sí creo que el personaje te busca y te encuentra. Por alguna razón nos encontramos el personaje de Enedina y yo. Es una respuesta que no me ha dejado inmediatamente el “¡ah, ya sé por qué!” Simplemente, voy “hablando” con ella y descubriendo cosas como esto del poder con la violencia, la relación con la familia, la relación con la religión. Lo que yo siento es que para Enedina lo más fuerte es su familia.

¿Enedina es, para la actriz mexicana Mayra Hermosillo, una plataforma de proyección a nivel internacional?

No sé, realmente, hasta dónde me va a llevar “Narcos: México”. Creo que a esa expectativa la guardé hace ya mucho tiempo porque uno, como actor, dice: “Spielberg (Steven) y Cuarón (Alfonso) ya me van a hablar”. A lo mejor me hablan solamente mi mamá y mi abuela. Lo importante es que siento que estoy ahí, que soy parte de esto, que lo quiero disfrutar mucho y que me lleve a donde me vaya a llevar. Insisto, nos vamos a encontrar el siguiente personaje y yo, y siento que va a ser igual o mejor o diferente, simplemente va a ser diferente. Confío en eso. Y deseo que este proyecto (por “Narcos: México”), a todos los que somos parte, nos proyecte y nos lleve a otras puertas, a presentarnos ante otras personas y a crecer como actores, como actrices. Es importante bajar a la tierra y decir que puede pasar lo que sea. Está la moneda tirada en el aire y no se a donde irá a caer.

¿Qué reflexión haces al ver que en una serie, en la que el mundo que retrata es dominado por los hombres, se pone énfasis en la historia de una mujer de gran temperamento y que seas vos la responsable de interpretarla?

Es muy curioso porque para mí, mi mundo ha sido siempre de mujeres. Yo no crecí ni con mi papá, ni con mi abuelo. Yo no vi figuras paternas en mi vida. Siempre vi a mi mamá trabajar, a mi abuela trabajar, a mi bisabuela trabajar y a mi tía trabajar. Siempre las vi bastante activas dentro de la sociedad. Lo que me sucedía era una frustración porque claramente sí estaba como muy marcado, al menos en Torreón, el poder masculino. Hay un libro muy bueno de Virginia Woolf, que se llama “Cuarto privado”, en donde hace un ensayo interesante sobre el recorrido de la mujer y la presencia de la mujer. Hace una interesante reflexión acerca de que en la época de Shakespeare se empezaban a escribir personajes muy fuertes. Esas mujeres que pintan, que crean en los libros de Shakespeare es algo que nace de él, de darle también el poder a la mujer y decirle “tú también puedes ser fuerte, independiente, apasionada, real”. La mujer ha estado rompiendo paredes cada vez más. Para mí, representar a Enedina es decir ella existió desde hace mucho tiempo. Desde hace tiempo, ella hace lo que hace de una manera muy silenciosa, se mantiene muy por debajo del agua sin que la gente sepa, pero eso no significa que no haya existido. Nos inspira a explorar que mujer somos nosotras.

¿“Narcos: México 2”, empodera a la mujer?

El poder existe porque es muy bonita la relación que ella tiene con sus hermanos y en donde ella puede ejercer el poder, su poder como mujer también. En la familia es en donde se siente con confianza de ser la mujer que es con sus buenos días y sus malos días, con sus intenciones escondidas y también con sus ilusiones a flor de piel. La serie la muestra segura de lo que quiere, sabe lo que quiere, quiere tener una voz, quiere permanecer y quiere pertenecer. l

 


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