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Conozcamos nuestro cerebelo: una parte del encéfalo importantísima para nuestro funciona-miento

Buenos días queridos lectores, hoy voy a informarlos sobre el funcionamiento de una de las partes de nuestro encéfalo que mucha gente lo desconoce, pero que yo haré de facilitador a través de mi especialización como neuropsicólogo, para que se familiaricen con su función, estructura, características, curiosidades, en fin, para llevarlos a un estado más de conocimiento al maravilloso mundo en donde vive nuestro órgano principal como lo es el cerebro; aunque en este momento me centraré a describir y presentarlo a nuestro cerebelo y sus funciones en nuestro sistema nervioso central (SNC). Cuando pensamos en el interior de la cabeza, solemos imaginarnos directamente un cerebro. Con su estructura gris con lóbulos, y su masa un tanto amorfa. Hoy les explicaré en qué consiste una de sus partes: el cerebelo.

- 23:06 Para vivir mejor

Por el Lic. Mariano Vega Botter. Neuropsicólogo

¿Qué es el cerebelo?

Una de las curiosidades sobre el cerebelo es su localización. El cerebelo, como ya hemos visto, es una parte del encéfalo. El encéfalo consta de cinco partes; cerebro, cerebelo, mesencéfalo, puente de Varolio y bulbo raquídeo. El encéfalo pues, es un órgano de masa nerviosa contenida dentro del cráneo. Este órgano a su vez está envuelto por las meninges, que son tres membranas llamadas, de exterior a interior; duramadre, aracnoides y piamadre. Estas membranas están constituidas por tejido conectivo que cubren todo el sistema nervioso central, dotando de una protección blanda, por debajo de la protección dura de las estructuras óseas. El cerebelo se sitúa en la parte posterior del encéfalo y está formado por tejido nervioso. Su función básica y por excelencia es encargarse de la coordinación muscular y de los movimientos involuntarios. Este procesa información que viene de otras áreas del cerebro, de la médula espinal y de los receptores sensoriales. Una vez procesada la información, se traduce en la indicación del tiempo exacto para realizar movimientos coordinados del sistema muscular esquelético. 

Estudios sobre el cerebelo

Este órgano mide aproximadamente 10 cm de ancho y 5 cm de alto y unos 150-160 gramos de peso (considerando un cerebelo de edad adulta), y está involucrado en prácticamente todos los movimientos del músculo esquelético. Aquí veremos algunas curiosidades sobre el cerebelo que muestran cómo funciona, cómo es y algunos hechos acerca de cómo ha sido estudiado.

Origen del nombre

La palabra “cerebelo” proviene del latín y su significado literal es “cerebro pequeño”. Este nombre le viene perfecto ya que el tamaño del cerebelo comparado con el del cerebro, es mucho menor (el cerebelo es el 10% del cerebro en cuanto a tamaño). Existen referencias que asocian la creación del término a Leonardo Da Vinci (quien realizó avanzados estudios sobre neurología por primera vez en 1504).

Funciones

El cerebelo está implicado en una serie de acciones, desde básicas hasta complejas, como es la acción de conducir, a pasar un objeto, lanzar una pelota, cruzar un puente o tocar un instrumento. El cerebelo permite que el cuerpo pueda moverse de forma suave, mantener el estado de equilibrio, coordinar los movimientos oculares, el aprendizaje motor (por ejemplo montar a caballo) y otras funciones similares. Uno de los primeros descubrimientos que salieron a la luz fue que la extirpación quirúrgica del cerebelo producía trastornos del movimiento y la coordinación muscular. Por otra parte, se conoce que el cerebelo está implicado en la regulación de emociones y procesos cognitivos. Se encarga de relacionar estados emocionales con experiencias vividas, manteniendo esas sensaciones en el tiempo. Por otra parte, interviene en el proceso de aprendizaje de estas emociones. También se ha relacionado el cerebelo con conexiones entre otras zonas de la corteza cerebral y por lo tanto, con procesos cognitivos como la memoria. Incluso se han hecho estudios que relacionan el tamaño del cerebelo con la inteligencia de la persona.

Enfermedades del cerebelo

Otras de las curiosidades sobre el cerebelo son sus enfermedades. Se conoce que los síntomas más comunes de un trastorno cerebeloso leve son falta de control y coordinación muscular, dificultad para caminar, movimientos oculares fuera de lo normal y cefaleas (dolores de cabeza típicos). Por otra parte, y dado que se evidenció que el cerebelo estaba implicado en el movimiento, se empezaron a estudiar enfermedades que pudieran afectar este órgano. Así pues, se vio que la mayoría de las enfermedades importantes derivadas de alguna afectación al cerebelo, se relacionaban con el movimiento, aunque también se contemplan hemorragias cerebrales, derrames, malformaciones genéticas o tumores del cerebelo.

Ataxia

La ataxia consiste en la pérdida de coordinación muscular y control fruto de un problema con el cerebelo; en este caso lo que sucede es que se han dañado partes del cerebelo (sistema nervioso) que controlan el movimiento. La ataxia puede ser reversible cuando se trata la causa y en otros casos, ésta puede llegar a desaparecer por sí sola. Las causas del daño al cerebelo (sistema nervioso) son varias; exposición a toxinas (bebidas alcohólicas, ciertos medicamentos, metales pesados como el mercurio y el plomo, disolventes como los empleados en la pintura), exposición a virus como el de la varicela o el VIH o accidentes cerebrovasculares (ACV).

Ataxia cerebelosa

La ataxia cerebelosa o cerebelar es un conjunto de síntomas relacionados con la coordinación de los movimientos, el equilibrio y la postura que se produce como consecuencia de lesiones e inflamaciones en el cerebelo. Aunque hasta hace pocos años se creía que el cerebelo participaba principalmente en funciones relacionadas con la coordinación del movimiento, en la actualidad se sabe que también cumple un rol relevante en el lenguaje, en la cognición y en la emoción. A causa de esta multiplicidad de tareas, las lesiones e inflamaciones en el cerebelo no sólo provocan ataxia sino también otros síntomas dispares que se asocian con los procesos y funciones que hemos mencionado. Existen dos tipos principales de ataxia cerebelosa; la aguda y la crónica. Hablamos de ataxia cerebelosa aguda cuando los síntomas aparecen de forma brusca, y decimos que es crónica cuando se desarrollan de forma progresiva. La ataxia cerebelosa aguda es más frecuente que la crónica. Es habitual que aparezca en bebés y en niños pequeños en el periodo que sigue a una enfermedad. La ataxia cerebelar crónica suele relacionarse con alteraciones neurológicas de tipo estructural, como las causadas por traumatismos, tumores y enfermedades autoinmunes.


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