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Juzgan a estudiante de abogacía por abusar 5 años de su hermana y convertirla en madre

La pesadilla habría arrancado cuando ella tenía 12 y terminó con el embarazo, a los 17. Estuvo prófugo y cayó 8 meses después en una pensión de la capital.

- 01:12 Policiales

Un estudiante de abogacía y aspirante a árbitro de fútbol será sentado hoy en el banquillo de los acusados, sindicado de someter a vejaciones sexuales a su hermana, entre los 12 y 17 años, odisea de la cual nació una niña que hoy camina con sus dos años de vida.

“Abuso sexual con acceso carnal reiterado doblemente agravado por el vínculo y relación de convivencia”, son los cargos que le enrostrará la Fiscalía de Las Termas, coordinada por Ignacio Guzmán.

El tribunal estaría integrado por los vocales Julio David Alegre Paz (presidente), Luis Domínguez y Julio Carmelo Vidal.

El escenario fue una casa del departamento Jiménez. ¿Los protagonistas? Una pareja con cuatro hijos, una de ellas la víctima. El comienzo de la historia en realidad resultó el fin de los abusos. “Empezó manoseándome. De ahí pasó al año siguiente a abusarme. Yo no quería. Aprovechaba cuando no había nadie en casa. Siempre me obligaba. Le avisé a mi mami, pero no me creyó y dijo que si seguía con eso me echaría de casa”, declaró la joven.

Según su relato, a los 12 la manoseó. A los 13 la accedió carnalmente y a los 17 quedó embarazada. En el prólogo de la pesadilla sexual, él tendría 18 años y en el desenlace, 23.

PROCESO Juan José Saín, abogado defensor del individuo.

Cuando mi mami supo todo me retó. Me dijo que no abriera la boca porque eso sería vergüenza para la familia. Nunca me creyó. Ni siquiera cuando me vio embarazada”, subrayó la joven al declarar ante la policía.

El momento decisivo no fue simple ni casual. Debió terciar como aliada una profesional de DD.HH, quien se cansó de verla deambulando.

Tres años después, el acusado enfrentará hoy el primer capítulo judicial.

Lo asistirá el abogado Juan José Saín.

En la jornada inicial, la Fiscalía hará un alegato de la acusación y después el tribunal invitará al joven a declarar, si lo desea.

Luego, llegará el desfile de testigos entre médicos, policías, familiares y amigos.

Embarazo y atroz teoría de una novia abandonada

Al quedar embarazada, en el tercer mes la joven habló nuevamente con su madre.

La mujer no frenó las tropelías sexuales del hijo.

La chica debió agachar la cabeza y seguir en una convivencia de mentiras.

La familia hacía bromas y hasta alguno lanzó la teoría de un “noviecito abandonador”.

Fue interpuesta la denuncia y tras el nacimiento de la bebé, el ADN habría confirmado la paternidad en un 99,9%.

El resultado implica la prueba dominante fiscal, pero la defensa sugiere que en materia penal todo es relativo y que un hijo no es sinónimo de abuso.

Prófugo y oculto en pensión del Bº Sargento Cabral

Entre diciembre del 2017 y el 6 de julio del 2018, el estudiante se habría ocultado en una pensión del Bº Sargento Cabral.

Cuando los policías irrumpieron en la casa, el imputado estaba acompañado por una adolescente de 17 años de Jiménez, cuyo paradero era procurado por sus padres.

Cuando los policías le colocaron las esposas, en su interior supo que sus días de libertad serían apenas un oasis emocional.

La fiscal Melissa Deroy profundizó la investigación que ahora será cristalizada con el juicio oral.

De acuerdo con la causa, el sujeto se mantuvo prófugo merced al entorno, quien lo habría financiado para que lograra huir de la Justicia.

Aún buscado por la policía, se las ingeniaba para estudiar abogacía y pretendía convertirse en árbitro de fútbol, trascendió.

Ahora enfrenta una pena máxima cercana a los 20 años de prisión.

A puertas cerradas, lejos de la prensa y cero exposición

El tribunal se esmerará en preservar identidades y que los relatos no salgan de las cuatro paredes del recinto.

Las audiencias serán el 26, 27 y 28 de febrero.

La Fiscalía iría por una pena durísima y, por el contrario, la defensa abogaría por una fina línea intermedia que separa la absolución lisa y llana de una condena abultada.

Aún moralmente cuestionable, para Saín no hubo abuso sexual sino una relación consentida y no a los 12 años sino a los 17.

El planteo emerge casi fantasioso, pero tendrá tres días para montar su teoría.

Del resultante, su cliente terminará absuelto, también con una durísima condena, o bien una morigerada.


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