×

Qué son los virus mentales y cómo preservarse de la depresión en la cuarentena

La extensión de la cuarentena por coronavirus potencia los 'virus mentales', un concepto de la Programación Neurolingüística que alude a las creencias y paradigmas limitantes. Son tóxicas para quien las padece. Y altamente contagiosas para el entorno, especialmente en contextos de crisis.

- 11:37 El Cronista

En tiempos de cuarentena extendida por coronavirus, los virus mentales también son preocupantes. Se trata de un concepto derivado de la Programación Neurolingüística, y básicamente se trata de cadenas de creencias y paradigmas que actúan en forma nociva para quien las posee, alimenta y transmite.

Este tipo de virus mentales aparecen, en general, por aprendizajes que cada persona ha hecho entre que nació y los 7 años, período en que se va conformando la estructura psíquica.

Lo nocivo es que afectan en forma negativa aspectos esenciales para el equilibrio vital, como la gestión de las emociones y la calidad de vida, ya que impiden o trabajan en contra de los anhelos, deseos y planes personales.

Y son contagiosos, como cualquier virus: el entorno de las personas afectadas sufre, por eso es esencial trabajarlos, reconocerlos y desactivarlos para beneficiarse con una vida más plena y en equilibrio.

Quienes los padecen se excusan con frases muy recurrentes en su lenguaje o actitudes cotidianas, como “no sé qué me pasa”, “me siento mal”, “tengo miedo”, “no sé”, "sí, pero”. Se trata de una cadena de inconformismo tal que se traduce en la inhabilidad para accionar en prácticamente cualquier campo vital.


Si bien hay muchas manifestaciones, las personas afectadas por lo general presentan combinaciones de virus mentales. Y las arrastran desde hace muchos años.


Algunos de los más frecuentes (y presentes en más del 55% de los seres humanos) son, además de los nombrados más arriba:

Apego al pasado

Envidia

Celos enfermizos

Profecías catastróficas

Miedos desbordados

Obsesión con las debilidades y carencias

Dependencia de la aprobación ajena

Resentimiento (por creer que todos le deben algo)

Sentimiento de victimización (ante la vida, la familia, la pareja, el trabajo, el país, el mundo)



¿Cómo curarse de los virus mentales?

Si la persona asume sus virus mentales con conciencia, constancia, perseverancia y actúa en consecuencia, puede transformar lo negativo en positivo, mediante un trabajo dedicado, exhaustivo y profundo para reconocerlos, desactivarlos y reemplazarlos por los antídotos apropiados. Por lo general, con la ayuda de psicoterapia en casos de disturbios emocionales severos o patologías de base.


Para llevar adelante un proceso de autopreservación y recuperación del impacto de los virus mentales es necesario desarrollar, entre otras herramientas combinadas y probadas por su efectividad, un programa continuado, que se componga de una serie de herramientas, entre ellas: técnicas de afrontamiento, visualización creativa, modelos mentales, neurocoaching 4D, manejo y control del estrés y la ansiedad, y estrategias de reprogramación neurolingüística.



¿Cómo prevenir virus mentales en las empresas?


Mantener una posición abierta a los

Practicar constantemente estos nuevos modelos mentales superadores.

Trabajar sobre los comportamientos limitantes en general.

Observar la prevalencia del miedo como condicionante del equilibrio vital.

Nutrirse de disciplinas de introspección y profundidad interior.

Estimular la toma de consciencia sobre el enorme potencial de cada ser humano.

No minimizar lo que relata una persona desde su construcción de una autocharla negativa: es lo mejor que puede hacer hasta el momento.

Utilizar técnicas de ecología verbal: cambiar el lenguaje permite flexibilizar los paradigmas mentales (esas creencias a las que una persona le ha dado tanto poder, que ya son indiscutibles en su vida).

Mejorar modelos de comunicación interpersonal. Utilizar feedback en forma asertiva.

Mejorar los entornos donde interactúa la persona: si se rodea de personas igualmente intoxicadas con virus mentales, es prácticamente imposible que pueda evolucionar.

Llevar un registro de los avances por pequeños que sean. Crear espacios de diálogo para compartir experiencias.


Más noticias de hoy