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¿Es posible ser un poco más feliz?

- 03:17 Opinión

Por Bernardo Stamateas

Psicólogo/ Especial para EL LIBERAL


M ucha gente tiene la idea arraigada en su mente que dice que el placer es algo negativo y venimos a este mundo a sufrir. Pero la verdad es que no fuimos diseñados por un Creador amoroso para saldar las cuentas de nadie. No le debemos nada a nadie. Quien elige sufrir se autoboicotea y se aleja de sus sueños. Pero todos tenemos derecho a ser cada día un poco más felices disfrutando nuestro hoy y creando un significado para nuestro mañana.

¿Te cuesta proyectarte hacia el futuro? ¿Ya no esperás que la vida te sorprenda con todo lo bueno que tiene para ofrecerte? Si tus respuestas son negativas, te invito a atreverte a pensar, a partir de hoy, que fuiste creado como un humano con la libertad y la autoridad para llevar a cabo tu vida, que es muy valiosa, y ser un poco más feliz a diario. Estas son tres ideas prácticas para lograrlo:


1 Desarrollar el hábito de practicar a menudo “rituales de felicidad”

La mayoría de las personas creen que alguien más debe hacerlas felices, llámese padres, pareja, hijos, amigos, etc. Pero nadie puede hacer feliz a nadie. ¿Por qué? Porque la felicidad no es algo que nos cae de repente del cielo sino, más bien, un hábito que debemos activar. Para ello, podemos realizar ciertos rituales, es decir, actividades repetitivas que nos brinden placer. Para algunos será leer o escuchar música; y para otros, cocinar, trabajar en el jardín o hacer manualidades. Practicar aquello que nos hacen sentir a gusto es una manera de hacer crecer, de construir, nuestra felicidad. Descubrí aquello que te brinda placer… y llevalo a la práctica.


2 Desarrollar el hábito maravilloso de agradecer por todo

¿Sabías que expresar nuestra gratitud, aun por las cosas más pequeñas, incrementa nuestro bienestar? Evitemos las noticias que nos disparen emociones negativas y enfoquémonos, en cambio, en todo lo bueno que hay en nuestra vida. Aun cuando atravesamos momentos duros, siempre hay algo por lo que podemos decir “gracias”.

El solo hecho de respirar y estar vivos un día más es una razón más que suficiente. Muchos que admiramos por su éxito, en el fondo, no son felices porque no son gente agradecida. El modelo sano de felicidad que todos deberíamos adoptar es: disfrutar el presente, y estar agradecidos por este, construyendo un futuro que valga la pena y por el que podamos dar las gracias también.


3 Descubrir y perseguir, con perseverancia, el propósito por el cual nacimos

¿Cuándo recibimos nuestro propósito de vida?

En el vientre de mamá. Cuando, ya adultos, lo descubrimos, cuando sabemos a qué hemos venido, nos resulta sencillo desplegarlo porque poseemos un potencial con todas las habilidades necesarias para cumplirlo. Y, lo que es mejor, al llevarlo a cabo somos inmensamente felices.

¿De quién depende mi felicidad? Únicamente de mí mismo. La felicidad que alcanzamos depende solo de cada uno de nosotros que decidimos, voluntariamente, ser felices… o no. No importa lo que suceda alrededor. Solo yo decido, hoy y a cada instante, ser libre y feliz. l



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