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Pararnos en la acción

- 02:14 Opinión

Por Bernardo Stamateas

Especial para EL LIBERAL

 

¿Tenés metas por alcanzar en la vida? Sí, podemos pensar y hablar de metas incluso en tiempos de crisis como los que vivimos justo ahora. Independientemente de lo que suceda a nuestro alrededor, precisamos “pararnos en la acción”. Y esto no se trata únicamente de hacer algo físico (ahora no podemos salir de casa como antes), sino más bien de una actitud mental. Porque.

Quien se para mentalmente en la acción no se rendirá jamás.

Hace tiempo aprendí de personas de acción, que no se limitan a quejarse y lamentarse, que todos podemos formarnos el hábito de tener una “checklist” a diario. Es decir, una lista con cosas por hacer. Sencillamente tomamos papel y lápiz (o escribimos en el celular) y anotamos todo lo que sí podemos hacer. Por estos días podemos llamar a gente, aprender algo nuevo, ayudar a alguien que lo necesita, compartir tiempo de calidad con quien/es convivimos, tal vez como no solíamos hacerlo por nuestras agendas repletas, etc.

Tener este tipo de lista, aunque parezca algo sin sentido, es una actitud poderosa porque nos ayuda a convertirnos en gente que acciona y no se queda solo en la teoría. Muchos son eternos teóricos que aman hacer planes (en este momento expresan: “Cuando termine la cuarentena, voy a hacer esto y aquello”) pero nunca los concretan.

Para crecer y avanzar en la vida, debemos ser personas de acción. ¿Qué resulta de ello? La acción siempre trae como resultado abundancia y prosperidad. Y esto no se refiere solo a lo económico sino a cada área de nuestra vida. Quien se mueve se transforma en alguien próspero en la profesión, en las relaciones interpersonales, en la salud, etc. Las personas que accionan, que deciden y llevan a cabo cosas inteligentes, acaban por crecer, ascender y avanzar.

Pero no hay que olvidar que para movernos, se requiere de un elemento que no puede faltar: estar motivados. La motivación es fundamental. Pero, ¿cómo me motivo en una época como la actual?, seguramente preguntarás. La motivación que perdura en el tiempo no es la que viene de afuera (el premio que deseo lograr), sino la que viene desde nuestro interior.

Esto es lo que conocemos como automotivación y es mucho más profunda que aquella que es meramente exterior. Cuando me motivo a mí mismo, a mí misma, ya no me mueve o me impulsa algo que quiero lograr sino que acciono porque así lo decido, porque me gusta lo que hago y me hace bien. Y por supuesto, dicha motivación resulta mucho más duradera que la otra.

Mucha gente que vive desmotivada no está haciendo lo que ama. Pero, aun cuando tengamos que hacer cosas por obligación, siempre podemos descubrir y llevar a la práctica algo que nos apasione, nos mantenga encendidos y nos aleje del estrés. Aunque solo le dediquemos un rato cada día. Lo que uno ama es un motor que genera adrenalina: la hormona del placer que nos mantiene motivados por dentro y nos hace sentir felices. Aun en medio de la adversidad.

 


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