×

Dolores Fonzi, “la ex” que muchos eligen escuchar por mensajes de whatsapp

En medio del aislamiento nació “Amor de Cuarentena”, una ficción sonora, que permite al oyente recibir la voz de “un examor” en su teléfono durante 14 días en forma de mensaje de whatsapp. Cinco actores, entre ellos Dolores Fonzi, forman parte del elenco.

- 20:19 Pura Vida

L leva 25 años poniéndole el cuerpo a distintos personajes. Pero esta vez no es ni la televisión, ni el cine ni el teatro los que convocan a Dolores Fonzi, sino una ficción sonora con la que llega al teléfono del público en forma de mensaje de audio, a través de whatsapp, y una “vida posible”, durante 14 días, con un examor que tendrá la voz que cada oyente elija.

Esta innovadora propuesta lleva el nombre de “Amor de Cuarentena” y lo que hace es acercarle al espectador, desde la página web Alternativa Teatral, la posibilidad de elegir entre las voces de cinco actores, Fonzi, Leonardo Sbaraglia, Jorge Marrale, Cecilia Roth y Camila Sosa Villada, para vivir con él o ella una experiencia personalizada e íntima, desde el teléfono.

La experiencia resulta “rarísima” y al mismo tiempo “provocadora” no solo para el oyente, sino también para los actores que se encargaron de darles vida, bajo la dirección de Guillermo Cacace, a los textos escritos por Santiago Loza, con la naturalidad con la que un examor hablaría al oído de otro.

“Rarísima la experiencia, la verdad. En principio cuando me llegó la propuesta lo que me interesó de todo es que estamos encerrados, entonces algo que me sacara de este encierro aunque sea mentalmente y aunque sea con el ejercicio de la palabra... era investigar algo nuevo que en este contexto claramente no lo hemos vivido, entonces era como lanzarme a la aventura de Amor de Cuarentena, con textos increíbles, con el elencazo que tiene y yo”, dijo Dolores Fonzi en la entrevista por Zoom que concedió a EL LIBERAL.

Y agregó: “Los textos de Santiago Loza, más la dirección de Cacase, más todo este experimento nuevo me parecía súper atractivo, sumado a que un porcentaje de las ganancias va para la Casa del Teatro que está necesitando un apoyo. Entonces no había pérdida en la idea”.

En lugar de comprar una entrada para sentarse a presenciar una obra, esta vez el público invierte en una entrada que lleva al actor a su oído, en un escenario como lo es su teléfono personal.

“Comprando una entrada, se tiene acceso a esta experiencia virtual que consiste en recibir durante 14 días, desde el día que uno quiere, un mensaje del actor que se elija, porque los cinco actores tenemos el mismo texto, pero elegís la voz que quieras, o la que te conmueva más, y recibís de ese actor 14 mensajes como si fuera tu expareja. La experiencia virtual incluye el envío de una canción, una foto. Está todo muy bien producido”, señaló Dolores.

Para ella, hacer “Amor de Cuarentena” “fue muy interesante porque a cuanta más distancia estamos, más íntimo es el proceso creativo. Es muy íntimo, tenés al actor hablándote al oído con un mensaje muy cercano”.

¿A qué te ha desafiado esta ficción sonora?

Es raro porque es jugar con la virtualidad, pero de una manera muy íntima. Mandás un mensaje de audio y estás muy ensimismado y es una voz, la voz de un mensaje de audio, la voz muy íntima de alguien hacia vos. Entonces la experiencia en muy personal. Es como una manera de encontrar un espacio virtual en esta soledad, donde tenés un momento del día que sabés que es tuyo, donde te vas a correr de tu realidad para escuchar el mensaje, audios de cuatro minutos, más la foto, más la canción. Es un momento que te tomás para vos. También es algo que se puede regalar.

¿Qué aspecto de tu perfil como actriz te ha permitido explorar esta experiencia, que por ahí no necesitaste hacerlo ni para la TV, ni para el cine?

La voz es importante siempre, pero que sea la voz lo único que recibís entonces hace que se concentre toda la energía ahí. Igual yo hice fonoaudiología, hago canto, como que me entreno la voz de alguna manera y trato de tener conciencia del instrumento. Igualmente para esta obra, que es un mensaje de whatsapp, no te podés poner muy articulado, porque lo que necesitás es que sea más cercano, más personal.

¿En qué te inspiraste?

Trataba de pensar que se lo estaba mandando a un ex y medio fantasear con eso, con esa vida posible que te da el proyecto. Vos comprás la entrada y te da una vida posible que son 14 días en los que sos la ex de Leo Sbaraglia, por ejemplo, la ex o el ex de cualquiera de los 5 actores de la obra. Algo te debe inspirar, algo nuevo en la vida... te debe sacar de tu cotidianeidad, de tu realidad. A mí, al hacerlo también me pasó eso: tenía que estar sola en la madrugada, cuando dormía a mis hijos y me podía quedar tranquila en la noche para poder mandar mensajes de audio, que si bien eran para un trabajo, pero que son como para un ex. También fue como una vivencia personal hacerlo.

Hablando de mensajes que se envían y se reciben. A vos, ¿qué tipo de mensajes te gustan recibir?

A mí me gustan los mensajes de trabajo como, ‘Che, qué vas a hacer en septiembre, tengo una película que quiero que hagas’, eso me fascina (se ríe), sobre todo ahora que venimos de no trabajar tanto. Todo lo que sea productivo me fascina como cuando me dicen: ‘Por qué no pensamos algo juntos’, que tenga que ver con una obra de teatro, un programa de radio, una película, todo el índole laboral me entusiasma. Solo pensar en el tema me parece divertido, y con amigos más. Después los que me gustan son los mensajes amorosos, de amigas, amigos, gente que te quiere, como estos descargos que uno tiene en algún momento del día, cuando te agarra un brote de cariño hacia alguien y podés expresarlo, y te tomás el tiempo para decir algo dedicado a alguien. Esos mensajes son lindos.


La actriz y sus hijos:

“Elijo ser madre y voy a estar para la risa y para el llanto”

A tono con la ficción sonora en la que el leiv motiv es un mensaje de audio que llega al celular de un oyente a través de whatsapp, Dolores Fonzi se animó a fantasear con el mensaje que le gustaría dejarles a sus hijos, de 11 y 9 años, Lázaro y Libertad, para que lo escucharan de aquí a 20 años.

“Siento que ellos saben y que van a saber siempre que pueden contar conmigo de manera incondicional; que elijo la crianza, es una elección, no quiero adjudicárselo al rol de la mujer en la cultura porque me da bronca. Elijo ser madre, y elijo ser buena madre, lo que una puede. Obviamente que siempre van a tener algo para pedir, para reclamar, para decir, pero ellos saben que estoy ahí para ellos siempre, para lo que necesiten de todas maneras, para la risa y para el llanto porque no oculto nada y trato de decir siempre la verdad... Creo que lo que más me gusta imaginar es que no voy a ser una molestia de ningún tipo, como en el pasado de su crianza, o no sé qué, o algo para resolver”, destacó la actriz.


UNA Agenda completa para cuando todo pase

El aislamiento social preventivo y obligatorio que el Gobierno Nacional decretó el 20 de marzo pasado para frenar el avance del coronavirus pudo haber paralizado muchas cosas, menos la fuerza creativa de Dolores Fonzi, quien en el encierro sigue proyectando, trabajando y estudiando.

¿Cómo estás transitando esta cuarentena?

Ayer tuve insomnio hasta las tres de la mañana, que no es grave porque podría ser peor. Me levanté a las 8, así que dormí 5 horas. Estoy estudiando canto y piano; arranqué en cuarentena así que es todo por zoom, pero bastante divertido. Estoy aprendiendo a cocinar japonés. Trabajamos con Actrices Argentinas, tenemos asambleas virtuales; después estamos armando el proyecto “Soy tu Fan, película”, estamos viendo el guión con mi socia y con Laura Paredes. Después estoy preparando mi largo, voy a dirigir una película. Quería dirigirla a fin de año, pero con este asunto no sé cuándo será, pero ya tengo el guión, y después iba a hacer una película de Celina Murga que se suspendió y la segunda temporada de “Puerta 7”, pero todo esto será más adelante.

Estás llena de cosas...

Bastante productiva de alguna manera, pero también entregándome también a la nada. Como que los días pasan. Uno en la normalidad de antes, hacía mil cosas, ibas en el auto, llevabas a los chicos de un lado a otro, como que te organizabas todo el día y hacías 80 cosas. Ahora tenés una cosa en el día y es como que decís ‘tengo que organizarme (se ríe)’.

“El trabajo colectivo es fundamental para cambiar el mundo y no sabernos solas”

Dolores Fonzi es dueña de belleza, mucho talento y popularidad, y en los últimos años usó esa última cualidad para unirse a colegas y a muchas otras mujeres para colaborar con la visibilización de la lucha por la reivindicación de los derechos de la mujer. Hoy es una de las caras visibles del Movimiento Actrices Argentinas.

“Me parece que el rol del Movimiento Actrices Argentinas tiene que ver con visibilizar lo que está mal, lo que nos parece que está mal y que hay que cambiar en el sistema. Actrices que el sistema coloca en un lugar de popularidad, y aprovechan justamente ese espacio de popularidad para denunciar al sistema. Eso es lo que significó el Movimiento; darse cuenta de que una, desde el lugar que se tiene, que puede ser cualquiera, yo soy actriz, pero se han juntado todas las disciplinas, las periodistas, psicoanalistas, pediatras, técnicas de cine. Hay un montón de mujeres agrupadas, y actrices colaboró con eso, con darnos cuenta de que mujeres unidas funcionamos y podemos cambiar las cosas de manera más contundente que solas”, aseguró Dolores a EL LIBERAL durante una extensa charla.

Y agregó: “Obviamente que el trabajo colectivo es fundamental para cambiar el mundo y que es importante eso de no sabernos solas. El trabajo colectivo nos saca de la soledad y del individualismo, y es la única manera para poder hacer algo. Es cierto que la pandemia nos encerró, entonces nos quitó la posibilidad de la calle para la protesta masiva, para mostrar algo o para pedir. Estamos guardadas porque nos tenemos que cuidar, sobre todo la gente en riesgo que no somos precisamente nosotras, pero lo hacemos por los demás. Después cuando termine esto pensamos avanzar con las acciones”.

¿De la problemática de la mujer qué es lo más importante para cambiar?

Puede sonar aburrida la frase o medio cliché, pero el sistema patriarcal es un sistema que abarca todos los ámbitos. Nos unimos por el aborto legal seguro y gratuito cuando se abrió en Diputados el debate. Eso fue lo que hizo que tengamos urgencia en ponerle el cuerpo de otra manera al asunto y plantarnos como grupo. Obviamente creo que el aborto es uno de los derechos que deberíamos adquirir en el corto plazo, pero claramente lo de la pandemia nos explota en la cara con urgencias que no tienen que ver con eso solamente. La emergencia alimentaria en el sector cultural es terrible y en todos los sectores. Los actores y actrices que viven de la función del fin de semana no lo tienen y no sé cuándo lo van a recuperar, ellos están en problemas. Hay un montón de movimientos que están ayudándonos entre todos, porque nadie se salva solo, eso por un lado, lo inmediato.

¿Y después?

Claramente evidenciar el lugar en donde nos ponen los medios de comunicación, en general, cuando les conviene vapulear al Movimiento de Mujeres porque les da miedo o lo que sea. Estamos acá firmes. Evidenciar ya no nos da tanto miedo. Antes uno no comentaba lo que dijo tal periodista que era reimportante en tal canal; ahora lo que tienen las redes sociales de bueno, más allá de lo malo de que son un caldo de cultivo y que están los trolls, que son como un ejército pago para hacer el mal, también es que son tu propio canal de comunicación, twitter o cualquier red. Entonces, desde ahí y de acuerdo al lugar que ocupa y a la popularidad que tiene cada uno se puede usar eso para seguir diciendo ‘no’ a algún comentario como el que las mujeres somos feminazis. Hay que poner un tope.

“El año pasado tuve cáncer, éste pandemia, yo ya no sé”

La vida es una aventura. Con momentos de los buenos y de los malos. Y algunos produciéndose tan al mismo tiempo que no podría distinguirse dónde nace la risa y dónde el llanto. Bueno, algo así vivió Dolores Fonzi, según lo contó a EL LIBERAL, mientras grababa “Puerta 7”, el gran éxito argentino en la pantalla de Netflix, que tendrá una segunda temporada más adelante. Ahí, mientras encarnaba a una mujer que llega a un universo masculino para poner orden, le detectaron cáncer de mama, se operó y volvió a trabajar. Todo junto. “El personaje me parecía muy atractivo, una mujer que cae en el mundo de los barrabravas en la Argentina, a cambiar el paradigma del fútbol dentro de un club me parecía muy atractivo. Estaba Israel Caetano dirigiendo, y yo ya trabajé con él en ‘Disputas’, un creador muy particular. Y de las cosas más atractivas era eso de caer ahí, medio extraterrestre, a querer cambiar todo. Igual fueron cuatro meses de rodaje. Mucho frío en las locaciones, yo me operé durante el rodaje, de cáncer, pero volví a trabajar. Fue un año rarísimo, pero después llegó este año que le gana a todo porque pandemia mundial! El año pasado tuve cáncer, éste pandemia, yo ya no sé”, reflexionó.

Hablas del cáncer casi sin ningún peso...

Me parece importante desestigmatizar la palabra porque cuando a mí me dijeron que tenía cáncer fue como un baldazo de agua fría en la cara; y la verdad que estamos desinformadísimos. Obviamente que hay casos de cáncer como personas existen. Y es tan personal, pero tuve suerte. Soy una agradecida.

¿Qué te ayudó a salir de ese primer impacto?

Nada. Uno está ahí y como la vida misma, como si te cortan un brazo, te adaptas, no te queda otra. Un día te dicen que tenés cáncer y tenés cáncer, tratás de vivir el día a día. No siento que nada concreto me haya sido obvio, los amigos, el afecto. Mi gente cercana, mi familia, eso obvio, supongo que transitar la enfermedad en soledad debe ser terrible. Después no tengo ningún manual de sobrevivencia para nada. Entiendo que alguien se quiera morir y que alguien agradezca al cosmos. Comprendo que cada uno es una subjetividad individual y que eso que vivís, lo vivís como podés; y no me parece que haya una manera de vivirlo, ni encontrar una razón de por qué lo tuve. Me tocó, lo viví, lo traspasé, ya está. Y ahora todo lo que quedó ahí, que ni idea. Pero igual de todo esto lo que me mata es que siempre puede ser peor. Tuve cáncer y este año pandemia mundial! Entonces, please, por favor, el año que viene (sonríe).

¿Ha cambiado tu perspectiva sobre la vida, la muerte, a partir del cáncer?

Sí. De alguna manera sí, no sé, hay estadíos en las reflexiones. Ahora que ya pasó más de un año de la cirugía, sí hay como cierto cinismo, no te diría como algo religioso. Algo así como, uno puede morirse en cualquier momento, disfrutá lo que tenés... Es una aventura la vida. Creo que lo que cada uno pueda hacer para hacerla más amena está bien. No tengo ningún juicio, creo que todo lo que nos venga bien como con la cuarentena, qué se puede hacer en cuarentena: hay gente que se pone hiperproductiva aprovechando el tiempo al máximo con mil cursos; hay gente que duerme tres días seguidos; y hay gente que toma vino desde las tres de la tarde. No tengo ningún juicio. Creo que lo que debería cambiar es justamente quitarle juicio a las acciones del otro y concentrarnos más en nosotros. Por supuesto, que yo viví mi cáncer de una manera particular porque fue mío solamente. No quiero hacer de mi experiencia algo que debería ser de todos. Es el gran error en todas las cuestiones, como el aborto, hay mujeres que están en contra del aborto porque abortaron y la pasaron pésimo, entiendo, pero no tiene que ver con la libertad individual del otro. Yo no estoy imponiendo que hagas algo que yo quiero, sino que yo simplemente estoy tratando de ampliar derechos. Ampliar derecho no es cerrarlos, limitarlos, entonces tenés en ese abanico que se abre al que quiere abortar, al que no quiere abortar, al que necesita por cuestiones de fuerza mayor... l


Más noticias de hoy