×

De raíces santiagueñas: Emma y Lucca nacieron en Barcelona, en medio de la pandemia

Los mellizos son hijos del Dr. Rubén Ledesma, cirujano ortopédico santiagueño, radicado en Barcelona desde el 2006. Nacieron en plena cuarentena y hoy ya salen a disfrutar de la magia del sol, a semanas de haberse decretado la “nueva normalidad”, en España.

- 23:34 Santiago

Nada hacía suponer una llegada tan especial. Cuando confirmaron que dos vidas empezaban a gestarse en el vientre de María Laura y la noticia comenzaba a derrumbar fronteras, se planificaron viajes para el día del nacimiento, fiestas de bienvenida y hasta algunos se atrevieron a imaginarse los paseos por los pasillos de un sanatorio a la espera del primer llanto. Pero nada de eso pudo ser. La pandemia cambió algunos planes, aunque no los principales.

Emma y Lucca llegaron en una época muy especial, quizás para dar una luz de esperanza en medio de un mundo aterrado por la incertidumbre que genera la circulación de un virus que no da tregua y arrasa con miles de vidas a diario.

“Ellos son luz. Con su llegada aprendimos a vivir de otra manera, adaptándonos a la nueva vida, pero más felices y esperanzados que nunca”, dice el Dr. Rubén Ledesma, cirujano ortopédico santiagueño, radicado en Barcelona desde el 2006, quien junto a María Laura, también argentina, trajeron al mundo a los “mellis” para agrandar la familia, que está constituida además por Paulita, su hija de 3 años.

Llegada

En medio de sentimientos encontrados, entre la felicidad y los temores propios del contexto en que se vive, nacieron el 29 de abril, mediante una cesárea programada.

“Nacieron en medio de la cuarentena por lo que había muchos criterios de seguridad, con controles exhaustivos de infecciones, por lo que fue una experiencia diferente. María Laura tuvo que ingresar sola al área quirúrgica, porque incluso el personal médico era el mínimo permitido por todo el tema de la pandemia. Afortunadamente todo salió muy bien. Lucca pesó 2,770 kilos, y Emma, 2,870”, cuenta Rubén.

La felicidad también tuvo momentos de parates, cuando el niño manifestó problemas de adaptación en su respiración.

“Fueron 24 horas de atención, cuidados extremos, pinchazos, máscaras, oxígeno, que a uno como papá preocupa demasiado. Siendo uno médico, se olvida de esa condición y los miedos atacan. Pero todo se mejoró en poquitas horas por suerte”, rememora.

Cambio de planes

La mamá de María Laura tenía planificado su viaje desde la Argentina a Barcelona para el día de la llegada de los mellizos, pero la pandemia opacó algunos planes.

“La suspensión de la llegada de los familiares nos vio obligados a estar un poco solos, dividiéndonos entre los mellizos y Paulita. En ocasiones, María Laura tuvo que quedarse sola con los bebés en el hospital para que yo pueda ir a ver a Paulita. Afortunadamente tenemos unos vecinos muy buenos, que nos ayudaron con la pequeña. Así, tres días, hasta que recibieron el alta médica”, recuerda el santiagueño.

Al igual que no se olvida de la cara de Paulita, cuando al fin pudo conocer a sus hermanitos.

“¡Qué felicidad tenía esa niña! Fue muy bonito el momento, porque habían pasado tres días desde el nacimiento y ella no podía verlos personalmente, hasta que llegaron a la casa”, remarca.

Acomodados, y con los niños con dos meses de vida, Rubén sentencia: “Hoy podemos decir que llevamos una vida tranquila, con todos los cuidados que debemos tener, y salimos a disfrutar de los paseos en familia porque ahora ya se puede”. 

Ser padre en pandemia

Los recaudos se extremaron en la familia, al punto que Rubén decidió autoaislarse unos días previos al nacimiento de los mellizos, ya que al trabajar en una clínica, no podía estar exento de los riesgos.

“Me autoaislé unos días, no salía, para estar más tranquilo. Además tanto ella como yo nos hicimos unas pruebas de Covid-19 previo a la cesárea, y posteriormente también para corroborar que no habíamos sido contagiados durante esos días en el hospital”, detalla el santiagueño.

 

La vida hoy: cómo es el día a día en España

La situación hoy en España es otra. Si bien nada es normal, se intenta volver a la rutina de a poco, cumpliendo con todos los protocolos de seguridad sanitaria.

“La situación hoy es más tranquila, sin olvidarnos de que existen focos de infección. Hay una ciudad que volvió a ser confinada porque hubo un brote de pacientes positivos. Pero a la gente se le junta una situación social y económica importante, porque el confinamiento da muchas mellas, porque al no poder trabajar, no ve dinero, y al no tener plata comienzan los problemas. Entonces, se vive una situación muy especial, pero tratando de volver a la rutina. Estamos viviendo una “nueva normalidad”, en la cual podemos salir, pero el uso de las mascarillas es obligatorio. También hay gente que no cumple, y esto nos pone en un riesgo permanente”, expresa el Dr. Rubén Ledesma.

Y continúa: “Yo estoy trabajando ahora, con todos los riesgo que eso implica, pero de a poco se está volviendo a la normalidad. Tenemos que estar muy a las expectativas de que un paciente que viene es un paciente potencialmente infectado y hay que tratarlo como tal.

Vale indicar que Rubén trabaja en la Clínica Nuestra Señora de los Remedios. l

Más noticias de hoy