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Infecciones oculares: los cuidados que hay que tener

Por el Dr. Ricardo Passone. Sociedad de Oftalmología Santiago del Estero.

- 21:25 Opinión

Los virus y otros microbios que pueden causar infecciones oculares, como la conjuntivitis, entre otras, son verdaderas afecciones importantes a las que todos estamos expuestos en nuestra vida diaria.

Podemos detectar fácilmente virus, bacterias y más en nuestra rutina de actividades; las manijas de las puertas, los carros de compras del supermercado, los brazos de las sillas, los escritorios de la escuela y superficies similares en el hogar son todas las posibles fuentes.

Una vez que una persona tiene una infección ocular, puede transmitirla fácilmente a sus seres queridos, compañeros de trabajo e incluso a extraños.

Las infecciones oculares tienen lugar cuando microorganismos dañinos como bacterias, hongos y virus invaden cualquier parte del globo ocular o un área adyacente. Esto incluye la superficie anterior transparente del ojo (córnea) y la membrana delgada y húmeda que recubre la parte exterior del ojo y el interior de los párpados (conjuntiva).

Síntomas de la infección ocular:

* Enrojecimiento de ojos.

* Dolor.

* Secreción del ojo.

* Ojos llorosos.

* Sequedad ocular.

* Sensibilidad a la luz.

* Hinchazón de ojos.

* Hinchazón alrededor de los ojos.

* Picazón.

* Visión borrosa.

Siempre que usted sospeche que ha contraído una infección ocular, debe visitar a su médico oftalmólogo para someterse a un examen ocular. Tratar de autodiagnosticarse puede retrasar el tratamiento eficaz y ocasionar potenciales daños a su vista.

Si utiliza lentes de contacto deberá usar solo gafas hasta que haya visitado al profesional para obtener un diagnóstico y un tratamiento.

Existen muchos tipos de infecciones oculares, y el oculista necesita determinar el tipo particular de infección que usted tiene, a fin de indicar el tratamiento correcto.

Es posible que su médico tome una muestra del área afectada del ojo para realizar un cultivo para evaluar el tipo exacto de infección que usted ha contraído, si es que tiene alguna. Esto puede ayudar a determinar el tratamiento más eficaz, como un antibiótico que, en forma selectiva, ataca el tipo de bacteria que ocasiona la infección.

Tipos de infecciones

Algunos ejemplos de infecciones oculares bacterianas, micóticas y virales son:

Conjuntivitis: que en inglés también se llama “ojo rosa”, es una infección ocular común, altamente contagiosa, que habitualmente se propaga entre los niños en las guarderías, salones de clase y entornos similares. Los docentes de las guarderías también enfrentan mayor riesgo de contraer conjuntivitis cuando trabajan en instalaciones cerradas con niños pequeños.

Los tipos de conjuntivitis infecciosos comunes frecuentemente tienen su origen en virus o bacterias. Los recién nacidos también pueden contraer infecciones oculares (conjuntivitis gonocócica y clamidial).

Queratitis viral: además de la conjuntivitis común, existen otras infecciones oculares virales como el herpes ocular, que tiene lugar por exposición al virus Herpes simplex.

Queratitis micótica: este tipo de infección ocular fue noticia en todo el mundo en 2006, cuando una solución para lentes de contacto actualmente retirada del mercado se relacionó con un brote entre los usuarios.

La infección ocular micótica se asoció con los hongos Fusarium, habitualmente encontrado en la materia orgánica. Éste y otros hongos pueden invadir el ojo de otras formas, como a través de una lesión penetrante causada por ejemplo por la rama de un árbol.

Queratitis por acanthamoeba: los usuarios de lentes de contacto se encuentran ante un riesgo mayor de enfrentar parásitos que pueden invadir el ojo y causar una grave infección que constituye una amenaza para la vista, llamada queratitis por acanthamoeba. Por esta razón los usuarios de lentes de contacto deben seguir determinados consejos de seguridad, tales como evitar nadar usando los lentes de contacto.

Si usted usa los lentes de contacto al nadar o se relaja en un baño de inmersión, asegúrese de quitarse y desinfectar los lentes inmediatamente después.

En general, existe un mayor riesgo de infecciones oculares bacterianas y micóticas entre los usuarios de lentes de contacto, y debe respetarse el correcto cuidado de los lentes de contacto.

Las pautas que los fabricantes de las lentes incluyan una fecha de descarte (no solamente una fecha de vencimiento) en los productos para la desinfección y limpieza de los lentes de contacto sin dudas puede ayudar muchísimo a reducir el riesgo de infección ocular.

Tracoma: si bien no es común en Estados Unidos, una infección ocular conocida como tracoma, relacionada con la Chlamydia trachomatis, está tan extendida en determinadas regiones subdesarrolladas, que constituye una causa fundamental de la ceguera. Las moscas pueden diseminar la infección en entornos insalubres, y la repetición de la infección es un problema común.

El tracoma en general infecta el interior del párpado, que comienza a cicatrizarse. Luego, las cicatrices causan un doblez del párpado, y las pestañas comienzan a rozar el tejido de la córnea y destruirlo, y el resultado es ceguera permanente.

Una buena higiene y el acceso a tratamientos como los antibióticos orales son esenciales para controlar el tracoma.

Endoftalmitis: cuando una infección penetra en el interior del ojo, como en el caso de la endoftalmitis bacteriana, la consecuencia de no contar con un tratamiento, en general con antibióticos potentes, podría ser la ceguera. Este tipo de infección puede aparecer con una lesión ocular penetrante o como una complicación infrecuente de una cirugía ocular como la cirugía de cataratas.

Siempre que el globo ocular se penetra o lesiona en forma significativa, existe un riesgo de endoftalmitis. Aunque no ocurre muy frecuentemente, el moho que penetra en el interior del ojo también puede causar endoftalmitis, y la mayoría de los casos se registran en las regiones tropicales.

Complicaciones

Una infección también puede afectar partes internas de los párpados superior e inferior, lo que crea un orzuelo o chalazión.

Cuando la infección invade las glándulas lacrimales es posible que se presenten trastornos inflamatorios, tales como dacrioestenosisy uveítis. Asimismo, la infección puede conducir a una inflamación y bloqueo del sistema de drenaje lacrimal del ojo y causar dacriocistitis.

La infección puede ser una causa subyacente de una úlcera corneal, que se parece a un absceso en el ojo. Si no se la trata, la úlcera corneal puede llevar a una grave pérdida de visión.

Las infecciones oculares más graves pueden penetrar en las partes más profundas del interior del ojo y crear condiciones que amenazan la vista, tales como endolftalmitis.

Tratamientos

Afortunadamente, la mayoría de las infecciones oculares bacterianas desaparecen, especialmente con un tratamiento inmediato, como gotas oftálmicas antibióticas con receta médica o ungüentos y compresas.

Muchas infecciones oculares virales se resuelven por sí mismas. En casos de infecciones oculares virales, es posible que se le recete gotas oftálmicas antivirales. Algunas infecciones oculares virales requieren una cuidadosa administración de gotas oculares esteroides para reducir la inflamación relacionada.

En función de la causa subyacente de su infección ocular, el médico también puede indicar medicamentos antivirales o antibióticos de ingestión oral. Si los síntomas empeoran o cambian, póngase en contacto con el profesional de la visión inmediatamente.

Consejos para evitar las infecciones oculares

Estos simples consejos que le brindamos desde la Sociedad de Oftalmología de Santiago del Estero pueden reducir sus posibilidades de contraer o transmitir una infección ocular.

Si se encuentra cerca de una persona con ojos enrojecidos, evite tocar sus propios ojos hasta que primeramente se lave las manos. El uso abundante de aerosoles y soluciones de limpieza anti infecciosas en áreas públicas, como guarderías y salones de clase, puede reducir la posibilidad de contraer infecciones oculares virales o bacterianas comunes.

Evite infecciones oculares lavándose las manos antes de tocar sus ojos o párpados y antes de manipular los lentes de contacto.

En su casa, si algún miembro de la familia tiene ojos enrojecidos o una infección ocular confirmada, mantenga limpia la ropa de cama y toallas que él o ella usa, y no permita que comparta estos artículos con nadie. Asegúrese que se laven las manos con frecuencia.

Y en general, enseñe a los niños a que eviten tocar sus ojos sin antes lavarse las manos.

Si usted es usuario de lentes de contacto, debe seguir los consejos de seguridad sobre una higiene apropiada, como lavarse las manos antes de manipularlos.

Asimismo, tenga en cuenta que dormir usando los lentes de contacto, aun si utiliza los nuevos lentes de contacto hidrogel de silicona “respirables”, aumenta el riesgo de infección ocular.


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