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El vino le gana a la cuarentena: más consumo en hogares compensa la baja en restaurantes

El dato es más que alentador para un sector que venía perdiendo consumo en los últimos años. En tiempos de aislamiento social, los argentinos buscan darse un gusto y relajar "en casa"; a la vez, asisten a catas virtuales.

- 18:36 El Cronista

Sin la posibilidad de salir a pasear, reunirse con amigos o ir a comer a un restaurante, los argentinos apelaron al vino a la hora de darse algún gusto “en casa” durante el período de  aislamiento social preventivo y obligatorio, iniciado el 20 de marzo pasado.

Desde entonces, creció el consumo de vino en el hogar de tal manera que, incluso, esas compras en supermercados, autoservicios, vinotecas o tiendas online compensaron las prácticamente nulas ventas en restaurantes, cerrados en este contexto para recibir comensales. El dato no es más que alentador para un sector que venía perdiendo consumo en los últimos años, hasta llegar el mínimo histórico en 2018, de apenas 18,7 litros por cápita. 

Entre enero y mayo, los despachos al mercado interno (para todos los canales) de vinos en botella crecieron 7,6%, mientras que en tetra-brik se redujeron 4,5%, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Esa alza verificada en las botellas se explica por las mayores ventas en supermercados, tiendas de cercanía o vinotecas, pero también en canales online de venta, tanto los de comercios tradicionales como los propios de las bodegas, que crecieron a muy altas tasas. De hecho, las ventas virtuales de bebidas con alcohol avanzaron 178% en unidades en mayo, con respecto a un año atrás, según datos de Scentia. Y en los primeros cinco meses acumulan un alza de 63,7%.

Hoy, bodegas como Familia Zuccardi, Santa Julia, Bianchi, Grupo Peñaflor (Trapiche, Finca Las Moras, El Esteco o Navarro Correas, entre otras) y Trivento admiten que están vendiendo lo mismo o un poco más de botellas que hace un año atrás, pese a la crisis y al cierre de los restaurantes, canal que suele concentrar entre el 10% y el 15% de las ventas totales, y al que ahora intentan ayudar para impulsar sus ventas “para llevar” o por delivery.

“Se nota un crecimiento del consumo en el hogar, en la mesa familiar, donde el vino ya estaba presente. Cambiaron las ocasiones de consumo y también los canales; lo que no beben en un restaurante ahora lo hacen en el hogar, con mayor frecuencia”, comentó José Alberto Zuccardi, al frente de Familia Zuccardi y Santa Julia.

Felipe Cordeyro Equiza, gerente Comercial Bodegas Bianchi, coincidió: “Hay un cambio de hábitos y se bebe vino con mayor frecuencia que antes. Estar en casa habilitó a los consumidores a tomar una copa de vino también con la comida al mediodía o empezar a beberlo más temprano, al terminar de trabajar, antes de la cena, como momento para relajar, de placer y disfrute”.

“El vino se adaptó muy bien a la cuarentena; al no poder salir a comer, quieren tomar un rico vino en casa. Por eso las marcas de gama más alta se están vendiendo mejor que antes”, comentó Alejandro Helou, director de Marketing del Grupo Peñaflor.

“El consumo hogareño compensó las ventas de restaurantes e inclusive notamos un leve incremento en los últimos dos meses de cuarentena en algunas líneas de la alta gama, como el ícono Eolo o los single vineyard”, agregó en tanto Daniel Cacace,  gerente Comercial de Mercado Interno de Trivento. 

Las bodegas aclaran que el incremento de la demanda fue mayor al inicio de la cuarentena, por el stockeo inicial y, si bien ahora continúa en alza contra 2019, lo hace a menor tasa. “En marzo, abril y principios de mayo, las ventas crecieron de 9% a 9,5% y después se desaceleraron de 3,5% a 4% frente a 2019; entonces también se reactivaron las vinotecas y en ese global se compensó la caída en restaurantes”, precisó Cordeyro Equiza.

Sí admiten que hubo una caída en productos más elegidos al salir de noche, como los frizantes, y en los sociales, para los momentos de celebración, como los espumantes. Según el INV, los despachos de estos últimos se redujeron 58,7% en mayo y acumulan desde enero una baja de 27,4%.

El cambio en el mix de ventas (crecen más los vinos de alta gama, aunque desde una base menor) impulsó una mejora en las bodegas, que no sólo venden hasta un 5% más en unidades que en 2019, sino que en proporción además crecen más los productos de mayor valor e impacto en la facturación.

Además, las tiendas virtuales de las bodegas vieron crecer exponencialmente sus ventas, si bien desde un volumen chico. Bianchi, que lanzó su tienda propia hace dos años, vio cuadruplicar ventas en forma interanual desde el inicio de la cuarentena, que previamente duplicaba; incentivó la demanda con el envío sin cargo ni mínimo de compra y promociones también presentes en otros canales. “Si bien su participación es aún baja, ya aporta el 7% de las ventas de alta gama de la bodega”, precisó Cordeyro Equiza.

El Grupo Peñaflor, que en diciembre lanzó su tienda Vinosyspirits.com, donde vende las marcas de alta gama de sus bodegas y las espirituosas de Diageo, también notó un fuerte crecimiento online desde el inicio de la cuarentena. 

Sin embargo, si bien las bodegas pueden darse por satisfechas por su desempeño, en función del contexto, hay un tema que les preocupa a todas: por control de precios, los vinos no pueden ajustar sus valores al público desde inicios de marzo, lo cual achicó el margen de los productos, sobre todo los más económicos, ya que los costos continuaron en alza. Incluso, desde algunas bodegas aseguran que los vinos más masivos tienen ya margen negativo.

Por otro lado, si bien lograron compensar la baja en restaurantes, a las bodegas les preocupa la situación que están atravesando estos canales, que son importantes tradicionalmente como vidrieras para las marcas. Aunque poco tiempo atrás comenzaron a reabrir con delivery y retiro en el local, los resultados son muy bajos en ventas. Por eso, muchas bodegas están haciendo diversas acciones. Por ejemplo, Bianchi está lanzando esta semana un sitio, Hoyalacarta.com.ar, con las propuestas de todos los locales gastronómicos clientes, para darle mayor difusión a sus propuestas gastronómicas e intentar contribuir a impulsar sus ventas. En tanto, el Grupo Peñaflor apoya a sus clientes gastronómicos bonificando o dando directamente sin costo vinos para que los ofrezcan en propuestas gourmet con vino incluido (sin costo para el local) y lograr mejores ventas.

Por último, las bodegas dan cuenta de un nuevo fenómeno que llegó para quedarse también en la post pandemia: los encuentros virtuales con sus canales para capacitación y, también, las degustaciones con los clientes finales, en acciones conjuntas con vinotecas y comercios.

“Intensificamos las acciones de marketing con los consumidores directos, junto a los canales clientes, como las vinotecas, con vivos en redes con sommeliers, o catas a través de Zoom, que antes hacíamos en forma presencial. La gente se anota cuando compra vinos para participar. También hacemos capacitaciones y degustaciones con clientes, dentro y fuera del país. Se desarrollaron acciones antes impensadas. Incluso hacemos visitas virtuales a la bodega de Valle de Uco para clientes. Y creemos que cuando vuelva la normalidad vamos a continuar”, explicó Zuccardi, cuyo establecimiento en esa zona acaba de ganar, por segundo año, el premio a mejor bodega y viñedo del mundo.





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