×

Estiman un ticket que rondará los $3.000 en juguetes importados y desde los $650 en nacionales

Si bien hay una incidencia fuerte del dólar, también el costo de producción local tiene una impronta alcista por la parte impositiva y laboral .

- 00:44 Economía

El domingo 16 de agosto se festejará el Día del Niño, celebración que se lleva a cabo en el país desde 1960 el segundo o el tercer domingo de agosto, en promoción de los derechos de los más pequeños y su bienestar social. Faltando pocos días para la fecha, empiezan a aumentar las ventas y las consultas.

A nivel nacional y en jugueterías que tienen 80% de juguetes importados, el ticket promedio de este año estaría rondando los 2.800 pesos por unidad, mientras que en jugueterías que ofrecen 50% productos nacionales y 50% importados, el ticket promedio por juguete se estimaría en 650 pesos, según el reporte sectorial.

En la Argentina, el Día del Niño representa el 60% de las ventas anuales de la industria, y los juguetes y juegos explican más del 50% de los regalos que se realizan en esta fecha. Este año, además, la celebración tiene una relevancia adicional.

Como la mayoría de las ventas de las fábricas y los importadores son para esta fecha, su resultado comercial también definirá lo que ocurra en el otro gran hito de la industria: la Navidad.

Con la cuarentena, la mayoría de las jugueterías, en el mejor de los casos, vende a un 40% de su volumen habitual; no más de 20% aquellas que sólo lo hicieron con delivery. Con lo cual, les sobra stock, cuyo costo financiero -en su mayoría- absorbieron los proveedores, ya que vendieron con precio cerrado en marzo productos - dolarizados, en el caso de los importados- que cobrarán a entre 80 y 100 días, y en pesos, explica un mayorista.

Según datos de la cámara, en lo que va del año, los precios de los juguetes nacionales subieron 20%. Un 40%, si la comparación es contra el Día del Niño de 2019. Desde entonces (una semana antes de las Paso), el tipo de cambio escaló 54%, consigna la Caij.

“Hay productos de origen local, como autos a batería o cocinitas, que son carísimos por los insumos y la mano de obra que requieren en su fabricación y pueden llegar a costar más que competidores importados, por los costos de producción de la Argentina”, explica Alejandro Caffaro, socio gerente de Caffaro Hermanos, la empresa dueña de la fábrica Vulcanita y de la cadena de jugueterías Osito Azul, de 10 locales en el país. Osito Azul vende un 65% de productos importados y un 45% de artículos nacionales. Prevé que, este año, el gasto de sus clientes ronde entre los $ 3000 y los $ 3200 por compra.

Por su parte, los productos que ofrecen Giro Didáctico y Compañía de Juguetes experimentaron una suba interanual de alrededor del 30%. Las cadenas proyectan que el ticket promedio sea de $ 2.500.

“Aumentaron tanto los juguetes importados como los nacionales y no se observa una gran diferencia de valores entre ambos en algunas categorías. Por ejemplo, ofrecemos pizarras nacionales e importadas prácticamente por el mismo precio”, asegura Laura Weisvein, directora de ambas firmas, con 80 sucursales en todo el país. 

“TENEMOS ESPERANZA EN QUE ESTE DÍA DEL NIÑO NOS AYUDE A SALIR DE ESTA CRISIS”

Emmanuel Poletto, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (Caij),señaló que “el tiempo que se perdió tanto para producir como para vender no se recupera” y que la situación “dista de ser la ideal” para encarar la fecha.

Algunas semanas atrás la preocupación central de la cámara era tener problemas de desabastecimiento. Poletto explica que el sector no sufrió una caída tan abrupta de la demanda como otros porque el confinamiento llevó a las personas a interesarse más por los juegos de mesa, los rompecabezas y los juegos pedagógicos para niños, y esa demanda se volcó a los canales online. De hecho, Mercado Libre registró en las primeras semanas de la cuarentena un aumento de las búsquedas de estos productos cercano al 200%.

Además, se impulsó como incentivo la opción del plan de cuotas Ahora 12, que estaba disponible solo para compras presenciales. Sin embargo, al problema de la falta de stock se le sumó la inexperiencia de algunos comerciantes en la venta electrónica, lo que de todos modos terminó en una caída en las ventas.

“La pérdida económica es real y es mucha”, insistió Poletto, quien tiene una fábrica de globos y juguetes de bajo costo. “Tenemos esperanza en un Día del Niño bueno, que nos ayude a salir de esta crisis -añadió-, y esperamos que los gobiernos puedan apoyarnos sin descuidar la salud”. l

Más noticias de hoy