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Mundo de las neurociencias, conocemos el “efecto Abney”, lo que influye en nuestra percepción del color. Psicología del color

- 10:18 Para vivir mejor

Lic. Mariano Vega Botter – Neuropsicólogo

Buen día, evidentemente que en el mundo de las neurociencias nunca terminamos de aprender y conocer los diferentes fenómenos que nuestro cerebro nos enseña cotidianamente, hoy voy hablarles sobre cómo las percepciones de los colores cromáticos y acromáticos influyen en nuestra percepción visual manejada por nuestras vías axonales procedentes de células ganglionares de la retina que están inervados directamente con nuestro Sistema Nervioso Central (SNC), realmente todo un fenómeno de los descubrimientos e investigaciones que empezaron desde comienzo del siglo XX y que lo comenzó el químico y físico William de Wiveleslie Abney, lógicamente hablaré del investigador para conocer su descubrimiento y lo que percibe la psicología del color en nuestro cerebro. Nuestra percepción nos engaña. Muchas veces lo que creemos ver no es lo que parece, y uno de los ejemplos de ello lo tenemos en el curioso caso del efecto Abney. Al aplicar luz blanca sobre un mismo color este es percibido con un tono distinto, como si hubiera cambiado el matiz o la saturación.

¿Qué es el efecto Abney?

El efecto Abney es el cambio de tono percibido que se da cuando se agrega luz blanca a una fuente de luz monocromática. Es decir, consiste en ver de otro tono de color a un color, con matiz y saturación concreta, cuando se le aplica más iluminación. Al añadir luz blanca se produce, a nivel psicológico, una desaturación de la fuente monocromática, dando la sensación de que el color ha cambiado en matiz y saturación, pese a que lo único que ha sucedido es que ahora posee una mayor luminancia. La naturaleza de este fenómeno es puramente fisiológica, no física. Que el ojo humano perciba un tono de otro color cuando se le añade luz es algo contraintuitivo, puesto que lo lógico sería ver ese mismo color solo que más brillante. Por ejemplo, el color marrón en realidad no es más de naranja-rojo apagado que, cuando se le aplica luz blanca se convierte en ese color. Da la sensación de que hemos conseguido un nuevo color, o que el marrón se ha transformado en naranja, cuando en realidad siempre ha sido naranja. Este fenómeno fue descrito por primera vez en 1909 de la mano del químico y físico inglés Sir William de Wiveleslie Abney. Descubrió que aplicando una fuente de luz blanca hecha a partir de los tres colores primarios lumínicos, es decir, rojo, azul y verde, se podía inducir a cambios en la percepción de ciertos colores, pese a que en esencia continuaban siendo los mismos tonos.

Diagramas de cromaticidad

Para comprender más a fondo este fenómeno, se hace necesario hablar un poco sobre una herramienta usada en la teoría del color. Los diagramas de cromaticidad son diagramas bidimensionales en los que se representan los colores en coordenadas XYZ. Los valores X, Y y Z, o valores triestímulo, son simplemente usados como valores para crear nuevos colores a partir de colores primarios de la misma manera que se usa el modelo RGB. En este tipo de diagramas se representan dos aspectos de los colores: el matiz y la saturación. El matiz es el color en sí o cromaticidad, representado en lo cerca que esté el color del verde, rojo o azul puros cuando hablamos de colores luz. La saturación se corresponde con el grado de intensidad del color, yendo de más clarito a más intenso. Lo que no se representa en estos diagramas es la iluminación o luminancia del color. Los colores en los diagramas de cromaticidad vienen representados en filas y columnas. Por ejemplo, las filas pueden representar el matiz (azul, azul verdoso, turquesa, verde...) mientras que las columnas pueden representar la saturación, de tonos más claros a tonos más saturados. El efecto Abney se produce cuando, al aplicar luz blanca en estos colores, se perciben cambios como si los matices o las saturaciones de los mismos hubieran cambiado. Volviendo al caso anterior, el marrón y el naranja rojizo son el mismo color, con el mismo grado matiz y la misma saturación, pero que presentan grados de iluminación diferentes. En un diagrama de cromaticidad ambos colores serían el mismo, naranja rojizo. Sería cuando se le cambiar la iluminación, ya fuera de mayor o menor intensidad, que el color percibido se vería distinto, siendo el marrón el resultado de un naranja rojizo con baja iluminación. Es por esto que los diagramas de cromaticidad son tan útiles para detectar cuáles son los colores que, al cambiar únicamente la iluminación, los percibimos como colores nuevos a nivel psicológico. Es por medio de estos instrumentos y simplemente haciendo incidir luz blanca en los mismos que podemos detectar cuáles son los colores que nuestro cerebro interpreta como si fueran tonos distintos.

Fisiología del fenómeno

De acuerdo con el modelo del proceso oponente del sistema visual, en la percepción del color están implicados tres canales neurológicos: dos canales cromáticos y uno acromático. Los canales cromáticos consisten en un canal que percibe el rojo y el verde (canal rojo-verde) y un canal que percibe el azul y el amarillo (canal amarillo-azul), siendo estos los responsables de percibir los tonos propiamente dichos. El canal acromático es el responsable de la luminancia, viendo cómo de cercano es el color al blanco o al negro. Matiz, saturación e iluminación son percibidos gracias a la actividad conjunta y variada de estos tres canales neurológicos, que consisten en vías axonales procedentes de células ganglionares de la retina. La actividad de estos tres canales está íntimamente ligada al tiempo de reacción en la respuesta hacia los colores. Algunas actividades dependen de uno u otro canal, o también se implican los dos tipos. El canal acromático tiene una velocidad de respuesta mayor que los canales cromáticos, en la mayoría de las condiciones. Hay una situación concreta en la que el canal acromático emite una respuesta más lenta que la de los canales cromáticos, y esta es cuando se añade luz blanca a un color que ya se estaba observando. El canal acromático muestra un tiempo de respuesta ligeramente menor a cómo lo haría en condiciones sin luminosidad intensa. Sin embargo, su magnitud de respuesta será más fuerte que el cromático, dando a la falsa percepción. La sensibilidad espectral del observador, el número relativo de cada tipo de conos o la edad del individuo no parecen ser factores que influyan en cómo de intensa es la percepción de diferentes matices. Lo que sí se tiene claro es que la luz del ambiente en el que se esté influye significativamente, haciendo que una misma imagen se vea de otro color, como se ha visto en ilusiones como la del vestido azul o blanco. Esto explicaría por qué los juicios de color varían dependiendo de las diferencias en el entorno de color o la exposición ante un determinado color.

La psicología del color

La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar cómo percibimos y nos comportamos ante distintos colores, así como las emociones que suscitan en nosotros dichos tonos. Hay ciertos aspectos subjetivos en la psicología del color, por lo que no hay que olvidar que pueden existir ciertas variaciones en la interpretación y el significado entre culturas.

Psicología del color: influencia en las emociones y el estado mental

¿Sabías que los colores de tu alrededor pueden estar influenciando tus emociones y tu estado mental? ¿Sabías que ciertas tonalidades pueden irritarte o, por el contrario, relajarte y calmarte? Pues debes saber que los colores que te rodean sí que pueden tener un efecto en ti. Esta afirmación no es nueva. De hecho, muchas empresas diseñan sus logos teniendo en cuenta los colores que emplean, pues de esta manera envían un mensaje u otro al consumidor. Cuando se decora una tienda también se valora qué colores se emplean, pues es casi una necesidad que la gente sienta el deseo de comprar cuando está en el local. Pero no solo se utiliza la psicología del color para sacar un beneficio económico. En la arteterapia, el color se asocia a las emociones de la persona y es una manera de influenciar el estado físico y mental del paciente. Por ejemplo, los estudios han demostrado que el rojo aumenta el ritmo cardíaco, lo que, a su vez, provoca un aumento de adrenalina y hace que los individuos se sientan enérgicos y entusiasmados.

El simbolismo de los colores y cómo éstos afectan a la mente humana

 Blanco

En las culturas occidentales (y también en algunas orientales, como la hindú), el color blanco representa lo puro e inocente, así como la limpieza, la paz y la virtud. En culturas orientales y africanas es el color de la muerte: el alma pura que se va.

 Amarillo

El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza y la acción. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo intenso puede llegar a irritar a una persona, ya que normalmente estamos acostumbrados a verlo en superficies relativamente pequeñas.

 Rojo

El rojo se asocia a la estimulación, la pasión, la fuerza, la revolución, la virilidad y el peligro. Probablemente, esto tenga mucho que ver con que el rojo es el color de la sangre, que también asociamos a cierta noción de vitalidad, agresividad y sensaciones extremas. Es uno de los colores con mayor consenso entre los expertos y, de hecho, vestir de este color nos lleva a comportarnos de un modo ligeramente más asertivo y extravertido.

 Naranja

El naranja se asocia al entusiasmo y la acción. También puede relacionarse con la lujuria y la sensualidad, con lo divino y la exaltación. En el mundo del marketing político, se suele decir que el naranja es el color más optimista de todos, por lo menos en las sociedades occidentales.

 Azul

El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura y la inteligencia. En el mundo del marketing se emplea en muchos logotipos como Facebook o Twitter. Es un color elegante y corporativo, uno de los más usados por las empresas. Transmite confianza y pureza.

 Verde

El verde representa la juventud, la esperanza y la nueva vida, pero también representa la acción y lo ecológico. Los decoradores de interiores coinciden en señalar que una habitación pintada con un color verde suave incita a la relajación y al bienestar.

 Morado

El morado es muy valorado en el mundo del marketing, puesto que representa la sofisticación y la elegancia. Además, se suele asociar este color al misterio, la nostalgia y la espiritualidad. Es un color ampliamente usado en los productos anti-edad, precisamente por ese toque de glamour que desprende.

 Rosa

El rosa es un color con unos atributos bien acotados; es el color de la dulzura, de la delicadeza, de la amistad y del amor puro. Nuestro acervo cultural lo asocia también a lo femenino.

 Gris

El gris tiene connotaciones un tanto distintas según la cultura. Mientras algunas personas percibe este color como la indeterminación o la mediocridad, los expertos en psicología del color le dan un significado distinto; la paz, la tenacidad y la tranquilidad.

 Negro

El negro tiene connotaciones negativas pues se asocia a la muerte, a lo malvado o a la destrucción. En cambio, en el antiguo Egipto representaba la fertilidad y el crecimiento. Debido a su relación con la oscuridad, el negro simboliza el misterio y lo desconocido. En el mundo de la moda, el negro es el color de la elegancia, la formalidad y la sobriedad.

Referencias bibliográficas:

 W. de W. Abney. (1909) On the Change in Hue of Spectrum Colours by Dilution with White Light.” Proceedings of the Royal Society of London.

 Heller, Eva (2004). Psicología del color. Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón. Ed. Gustavo Gili.



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