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Conjuntivitis alérgica, una pesadilla para los ojos en primavera

Por el Dr. Ricardo Passone. Oftalmólogo.

- 22:03 Opinión

En este artículo, te hablamos de lo que pasa cuando la alergia afecta a los ojos, y de qué hacer para evitarla y aliviarla

Llega la primavera, el sol y el buen tiempo, pero también, las temidas alergias. Existe un gran número de sustancias (alérgenos) en el ambiente, capaces de producir importantes alteraciones oculares que provocan malestar, irritación o inflamación de los ojos. En ocasiones, el problema se complica y deriva en patologías más graves como la alergia ocular o conjuntivitis alérgica.

¿Qué es la alergia ocular?

También conocida como conjuntivitis alérgica o queratoconjuntivitis atópica, se produce cuando una sustancia a lo que somos alérgicos entra en contacto con nuestra conjuntiva, que es una membrana mucosa, fina y transparente que cubre la superficie anterior del globo ocular y la parte interior del párpado, irritándola. Aunque la conjuntiva está expuesta a traumas e infecciones durante todo el año, la alergia ocular es especialmente habitual en la época primaveral, ya que aparecen los alérgenos típicos de esta estación como el polen y las esporas de moho. No obstante, también puede darse de forma estacional en otras épocas del año cuando aumentan los niveles de alérgenos que la causan. Este tipo de conjuntivitis puede afectar a uno o a ambos ojos a la vez y, en ocasiones, puede estar asociada a otro tipo de patologías de origen alérgico como la rinitis alérgica, la aparición de eczemas o la bronquitis asmática.

Principales síntomas de la alergia ocular

El picor y escozor de ojos son dos de los síntomas más comunes y molestos de la conjuntivitis alérgica, pero también pueden aparecer otras molestias como:

n Enrojecimiento de ojos n Visión borrosa temporal n Leve inflamación de párpados n Ojos llorosos n Secreciones viscosas.

Cómo se detecta

Actualmente no es común que los médicos realicen pruebas específicas para diagnosticar el origen y las causas de este tipo de conjuntivitis, especialmente cuando se produce de forma estacional. Sin embargo, en los casos en los que existe alguna sospecha de que pueda tratarse de una alergia medicamentosa, o cuando el paciente no responde positivamente a las medidas terapéuticas generales para la patología, los especialistas sí pueden proponer realizar algunas pruebas como el frotis conjuntival o el estudio de la lágrima.

Consejos generales en caso de alergia ocular

Las principales medidas de prevención que recomiendan los especialistas de la Sociedad de Oftalmología de Santiago del Estero son:

- Detección y evitación. Es importante detectar y conocer el agente o agentes al que se es alérgico para, en la medida de lo posible, tratar de evitarlo. En este sentido, es importante ‘huir’ del polvo, el moho y el polen.

- Conocer las horas de mayor riesgo. Se deben limitar las actividades al aire libre en las franjas horarias de 5.00 a 10.00 h, cuando las plantas emiten el polen, y de 19.00 a 2.00 h, cuando el polen desciende por el enfriamiento del aire.

- Recomendaciones en el hogar. En casa, durante la noche, se recomienda mantener las ventanas cerradas y utilizar aire acondicionado con filtro.

- Recomendaciones en los viajes. Los trayectos en coche deben hacerse con las ventanillas cerradas. También es importante revisar y limpiar el filtro del aire acondicionado del vehículo.

- Sugerencias para aliviar el dolor. Los médicos recomiendan aplicar compresas frías en los ojos o utilizar gotas lubricantes para la sequedad.

Tratamiento de las alergias oculares

El médico podrá recetarle lo siguiente:

Antiinflamatorios tópicos.

Antihistamínicos orales que no requieran de receta médica para aliviar los síntomas.

Uso de lágrimas artificiales para los ojos.

Si el caso es muy grave se recetan esteroides oftálmicos suaves.

Lo mejor que se puede hacer para evitar la conjuntivitis alérgica es mantenerse alejado de la exposición al alérgeno.

Estos son algunos consejos a tener en cuenta, sobre todo en vísperas de la primavera:

Realizar con mayor exhaustividad las labores domésticas y mantener limpio el hogar para evitar los ácaros de polvo.

Usar colchones y ropa de cama sintéticos con el mismo fin, así como tenderla en el exterior para evitar que se adhiera a ella el polen.

Retirar si es posible las alfombras y cortinas gruesas.

Usar el filtro antipolen en el coche.

Si los tenemos, bañar muy bien a nuestros animales domésticos tras salir al exterior y evitar cepillarlos mucho.

Utilizar mejor gafas que lentillas si empezamos a notar síntomas.

Lavar los ojos con suero fisiológico estéril. Si se nos enrojecen no utilizar infusiones de manzanilla que pueden contener polen.

Alejarse de los lugares donde se fuma.

Evitar ventilar las casas en los horarios de más viento por la mañana y por la tarde que facilitan la entrada de polen y polvo.

Recuerde siempre que una o dos veces al año un examen con un oftalmólogo puede evitar la aparición de enfermedades o afecciones visuales que afecten nuestra calidad de vida, por ello visitar a nuestro oculista respetando los protocolos de bioseguridad es una buena y acertada decisión.


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