×

Luchas y héroes parecidos en 86 años de diferencia

Tan enorme fue trabajo en 1934 que escuelas y uno de los barrios más antiguos de la ciudad, llevan su nombre. Hoy los guardapolvos blancos vuelven a enfrentar una amenaza en la salud pública.

- 02:12 Interior

Era el año 1934 y las primeras luces del día asomaban en el horizonte, la madre había permanecido en vela toda la noche acurrucando a su hijo acosado por más de 40º grados de fiebre. El pequeño mostraba llagas en la zona abdominal y para su mamá era inevitable pensar en un trágico desenlace.

Es que en contadas horas 36 personas habían muerto envueltas en un potente estado febril. Como ahora se decidió cerrar escuelas y edificios públicos, se dispuso un estado de alerta máxima para que la gente se quede en sus casas, la única forma de poder evitar el virus.

La línea del tiempo marca un paralelismo casi exacto entre aquella Peste Bubónica a la que enfrentó la ciudad de Frías en la década del 30 y esta pandemia del 2020, que ataca con un virus más modernizado, pero instalando los mismos temores de aquel tiempo.

La enfermedad la transmitían pulgas infectadas y la propagaban los ratones en el año 1934. Como el Covid 19 del siglo XXI, ninguna respeta edades ni condición social.

Un héroe de overol

El 17 de mayo de 1934, la provincia establece un “cordón sanitario” y en Frías nadie podía entrar ni salir, ningún tren se detiene en la estación y el ejército se encarga de mantener el orden y la seguridad para que la medida se cumpla.

Ochenta y seis años después, las herramientas sanitarias para luchar contra el “enemigo invisible”, en plena era tecnológica, se repiten y otra vez profesionales de la salud se vuelven a poner el traje de héroes para enfrentar un virus que ataca sin piedad.

Allá por la década del 30, el Dr. Eliseo Fringes, nació en Villa Mercedes, San Luís, un 15 de diciembre de 1889, pero creció jugando en las calles de la antigua Villa Únzaga y se recibió el 10 de abril de 1917 en la Universidad Nacional de Córdoba, puso conocimientos y profesionalismo al servicio de su ciudad para salvar vidas.

Con el alto riesgo que implicaba la epidemia de 1934 trabajó sin descansar, durante el día y la noche con el solo afán de ganar en una lucha despareja.

Esa misma lucha afrontan otros hijos de Frías que se visibilizan en la lucha para enfrentar el Covid 19, como lo son el Dr. César Monti desde el Ministerio de Salud de la provincia y Dr. Gustavo Yorbandi al frente del Hospital Zonal de Frías, acompañado por un equipo incondicional que se pusieron al servicio de la ciudad.

Por aquellos años, el Dr. Fringes tuvo a su lado a los farmacéuticos Manuel Gramajo, Guillermo Amadeo Pieroni y Armando Vergara, que atendían las 24 horas para proveer los medicamentos necesarios, y completaban el grupo de trabajo los enfermeros: Dante Terrera, María Ocón de Contreras, Genoveva de Rodríguez y una vecina, Modesta de Burgos. Hoy el grupo es más numeroso, con cientos de rostros desconocidos pero sin dudas con la misma vocación de servicio que en aquel 1934.

Aquel hombre se convirtió en el gran sanador, desterró para siempre la peste que tanto daño había causado y que sin duda los hombres de hoy, Monti, Yorbandi y Maximiliano Palacio, buscan obtener el mismo resultado.

La práctica ferviente de su apostolado por la medicina hizo de Eliseo Fringes, fuera poseedor de una capacidad de trabajo que excede los parámetros normales, y su profunda fe cristiana lo llevara a dedicar todos los días sábados, como homenaje a la Virgen María, la atención gratuita de los más necesitados.

La luz que iluminó a aquel médico se apagó un 19 de marzo de 1967. El hombre de la receta con cataplasma de lino, jarabe de tolú, el aceite alcanforado y enema; pero también el médico poeta y apasionado de la literatura y la filosofía, dejaba su legado en la ciudad que lo adoptó.


TAGS

Más noticias de hoy