PSICOLOGÍA

Cuando la tristeza se hace crónica se transforma en distimia (primera parte)

Por el Lic. Mariano Vega Botter - Neuropsicólogo

L a mayoría de nosotros hemos tenido en algún momento de nuestras vidas una mala racha, una etapa en la que no tenemos ganas de hacer nada, nos sentimos apáticos y abatidos, cualquier problema nos supera y no levantamos cabeza, pero con el tiempo todo se va solucionando y recuperamos nuestro estado anterior.

Sin embargo, si sientes que este estado se mantiene durante años, ojo, porque puedes estar sufriendo un trastorno del estado de ánimo denominado distimia.


¿Qué es la distimia?

La distimia es un tipo de trastorno del estado de ánimo, donde la persona experimenta síntomas depresivos crónicos, de duración superior al año en el caso de niños y adolescentes, y a dos años en los adultos.

Se considera que tiene un inicio temprano si se presenta antes de los 21 años y tardío si es posterior.

Es un trastorno con síntomas leves o moderados y no tiene suficiente intensidad para ser considerado un episodio depresivo, requisito imprescindible para diagnosticar un trastorno depresivo mayor.

Según el Estudio Esemed-España, la distimia es el tercer tipo de trastorno mental más frecuente en la población mundial, afectando a casi un 1,5% de los ciudadanos cada año.

Al contrario que en otros trastornos psicológicos, existen importantes diferencias en cuanto a la distribución en la población por género de la distimia, afectando hasta cinco veces más a las mujeres que a los hombres.


Causas

Las causas de la distimia no están todavía suficientemente clarificadas, atribuyéndose a una alteración de un determinado tipo de neurotransmisor denominado serotonina, responsable de manejar las emociones y los juicios de valor; igualmente podrían estar en su origen situaciones de estrés continuadas y factores de personalidad.

Entre las quejas que manifiestan con mayor frecuencia las personas que acuden a la consulta neuropsicológica por este motivo se pueden destacar los siguientes signos de distimia: Estado de ánimo deprimido o irritable (en el caso de niños y adolescentes). Pérdida de interés por las cosas que antes resultaban placenteras.

Sentimientos de culpa, minusvalorándose a sí mismo. Percepción de sí mismo como "triste" o "desanimado". Persistencia de dicho estado durante mucho tiempo (al menos un año en el caso de niños y adolescentes, y dos años si se trata de un adulto).

La causa exacta de la distimia no se conoce. La distimia puede tener causas similares a la depresión tomándolo desde la neuropsicología, incluyendo: Bioquímica. Las personas con depresión pueden tener cambios físicos en el cerebro, y esto puede ser cierto para la distimia, también. La importancia de estos cambios es aún incierta, pero con el tiempo pueden ayudar a causas precisas.

Las sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores, que están vinculados con el humor, también pueden desempeñar un papel en la causa de la distimia. Genes. La depresión parece ser común en personas cuyos miembros de la familia también tienen la condición, y esto también parece ser el caso de la distimia. Entorno. De nuevo, como con la depresión, el entorno puede contribuir a la distimia. Las causas ambientales son situaciones en su vida que son difíciles de enfrentar, como la pérdida de un ser querido, los problemas financieros y un nivel de estrés elevado.

Aunque la causa exacta de la distimia no se conoce, ciertos factores parecen aumentar el riesgo de desarrollar o desencadenar distimia, incluyendo: Tener parientes biológicos con depresión o distimia Acontecimientos vitales estresantes En los adultos, ser mujer.