ÚLTIMA PARTE

Cuando la tristeza se hace crónica y se transforma en distimia

Por el Lic. Mariano Vega Botter Neuropsicólogo

Antidepresivos y un mayor riesgo de suicidio

De particular preocupación es que los jóvenes que toman estos medicamentos podrían tener un mayor riesgo de suicidio. Todos los medicamentos antidepresivos llevan advertencias sobre el riesgo de suicidio en los jóvenes.

En algunos casos, los niños, los adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener un aumento de pensamientos o conductas suicidas cuando toman antidepresivos, especialmente en las primeras semanas después de iniciar o cuando la dosis cambia.

Por lo tanto, las personas en estos grupos de edad deben ser supervisadas de cerca por sus seres queridos, cuidadores y profesionales de la salud, en este caso el neuropsicólogo (tratamiento psicoterapéutico) de cabecera y su psiquiatra (tratamiento psicofarmacológico) de cabecera.

Consejos para prevenir distimia

Entre las acciones que se pueden llevar a cabo para prevenir la distimia podemos destacar: Realizar diariamente algún tipo de actividad deportiva moderada, aunque sólo sea pasear, preferentemente al aire libre. Llevar un régimen de comidas adecuado, en el que se eviten los excesos o las dietas prolongadas.

Mantener un nivel moderado de actividad (trabajo/estudio) diaria, evitando situaciones de estrés, en el que la persona se pueda sentir útil con aquello que hace. Cuidar las relaciones sociales, ya sean familiares o de amistad, consolidando relaciones emocionales duraderas y de calidad.

Dormir alrededor de ocho horas diarias, tiempo que puede variar en función de la edad, teniendo en cuenta que debe ser el suficiente para recuperarse y poder rendir adecuadamente al día siguiente.

No hay manera segura de prevenir la distimia. Debido a que la distimia a menudo comienza en la infancia, identificar a los niños en situación de riesgo de la enfermedad puede ser beneficioso, mediante el fomento de un tratamiento precoz. Tomar medidas para controlar el estrés, aumentar su capacidad de recuperación e impulsar la baja autoestima puede ayudar a prevenir los síntomas de la distimia.

La amistad y el apoyo social, especialmente en tiempos de crisis, puede ayudar a tratar de hacer soluble hechos difíciles. Además, el tratamiento a la primera señal de un problema puede ayudar a prevenir el empeoramiento de la distimia.

El tratamiento a largo plazo también puede ayudar a prevenir una recaída de los síntomas de la distimia.