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A un año de su muerte, las claves que sostienen el homicidio con dolo eventual

La figura penal significa que sabían que "Pelusa" podía morirse y no hicieron nada para evitarlo. La investigación continúa.

- 03:05 Deportivo

A un año de la muerte de Diego Armando Maradona, los fiscales que investigan las circunstancias de su fallecimiento están convencidos de que los siete profesionales de la salud imputados fueron responsables de un "homicidio con dolo eventual" y con esa carátula planean llevarlos a juicio oral, informaron fuentes judiciales.

 

"Parece que hizo un paro cardiorrespiratorio y se va a cagar muriendo el gordo". Esa frase que el médico de cabecera de Maradona y principal imputado, Leopoldo Luciano Luque, dijo en un mensaje de audio enviado a su socio a segundos de haberse enterado de que lo estaban reanimando, resume para los fiscales la representación del resultado muerte que el equipo de salud del exfutbolista tenía sobre el paciente.

 

Por eso, los siete médicos y enfermeros imputados en esta etapa del expediente serán enviados a juicio por "homicidio con dolo eventual", una figura penal que tiene una pena de 8 a 25 años de prisión, y que significa que sabían que Maradona podía morirse y no hicieron nada para evitarlo.

 

Al año de la muerte del mejor jugador de fútbol de la historia, el equipo de investigadores creado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, e integrado por sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y por la fiscal de Benavídez, Laura Capra, prepara para las próximas semanas las últimas medidas para luego dar por clausurada esta etapa de la instrucción.

 

En la Fiscalía General de San Isidro, búnker elegido como base de operaciones de los fiscales, están más que conformes con el trabajo realizado en un año teniendo en cuenta la trascendencia de la víctima, lo complejo de la investigación y lo voluminoso de una causa que ya está por llegar al cuerpo número 40, es decir, con casi 8.000 fojas (16.000 páginas).

 

Los acusados son el neurocirujano Luque (40); la psiquiatra Agustina Cosachov (36); el psicólogo Carlos Ángel "Charly" Díaz (29); la médica coordinadora de la prepaga Swiss Medical, Nancy Edith Forlini (52); el coordinador de enfermeros Mariano Perroni (40); y los enfermeros Ricardo Omar Almirón (38) y Dahiana Gisela Madrid (37).

 

Tal como lo escribieron en su imputación, los tres fiscales están convencidos de que todos ellos "libraron al paciente a su suerte" y "fueron solidaria y conjuntamente responsables" del final que tuvo Maradona el 25 de noviembre de 2020, cuando murió solo en la cama del playroom de la casa del barrio San Andrés de Tigre que se había alquilado para una internación domiciliaria que el exfutbolista necesitaba para desintoxicarse de su adicción al alcohol y que, desde la óptica de la investigación, fue un fracaso.

 

"No hicieron nada"

 

"Maradona podía tener los mejores médicos del mundo si quería, pero éstos que tenía estaban capacitados para darse cuenta de que desde el 16 de noviembre Diego estuvo en caída libre, postrado en la cama, que no se levantaba, no comía, y mostraba signos claros de la falla cardíaca y los edemas que lo terminaron matando. Pero con eso, no hicieron nada", dijo a Télam uno de los investigadores judiciales del caso.

 

Si bien se especulaba con la posibilidad de sumar como octavo imputado a Alfredo Di Spagna, el médico clínico puesto en la estructura de la internación domiciliaria pero que solo pudo ver a Maradona en una oportunidad en la casa de Tigre, los fiscales seguirán evaluando su situación.


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