Emoción, lluvia, brillo y "Maravilla" Emoción, lluvia, brillo y "Maravilla"
La pasión por Sergio Gabriel “Maravilla” Martínez traspasó las barreras de lo posible y la imagen de las casi 40 mil personas bajo la lluvia esperando estoicamente la pelea de fondo, fue un claro reflejo de la pasión de los argentinos por el deporte de los puños.
Pasadas las 16, en el mismo momento en el que se abrieron los ingresos al estadio, la lluvia comenzó a caer sobre la Capital Federal. Y prácticamente no paró hasta las 19.50.
Desde horas tempranas, el peregrinar de la gente en los alrededores al José Amalfitani fue incesante. Cuando la velada boxística arrancó, ya había más de diez mil personas dentro del estadio.
Más de dos horas antes del nuevo horario de la pelea, Vélez ya estaba a más de la mitad de su capacidad. Y un rato después, cuando Mariano Iudica se subió al ring y comenzó el show que luego tendría a la banda Bajo Fondo liderada por Gustavo Santaolalla y al DJ Zucker como aperitivo, a un 75%.
La gente comenzó con su canto de guerra: “El que no salta es un inglés” y se vivía una previa similar a la de un partido de fútbol.
Otra de las explosiones de la noche fue la aparición del presentador norteamericano Michael Buffer, quien se paró en el centro del ring y anunció la pelea del argentino Luis “El Potro” Abregú y el canadiense Antonin Decarie.
Y fue precisamente el boxeador tucumano quien levantó el José Amalfitani, con su gran pelea. Dejó en el piso a su rival en el round 8, aunque no lo pudo noquear. La gente enloqueció y lo ovacionó de pie.
Cuando Bajo Fondo tocó el Himno Nacional argentino, la cancha explotó. Imposible no emocionarse. El público volvió a estallar, esta vez ya sin lluvia y con la expectativa por ver en la Argentina a “Maravilla” tras once años peleando afuera.
Seguro que jamás imaginó un regreso tan increíble. Un grupo de ingleses ubicados en el sector de plateas tuvo que callarse y admirar el espectáculo celeste y blanco.
El ingreso de Martin Murray fue a puro reggae y la gente lo silbó. Cuando le tocó el turno a “Maravilla” fue el momento más impactante de la noche. Con juegos artificiales y con René de Calle 13, el campeón argentino fue en busca del ring. Fue majestuoso.
El público vio la pelea en un marco de respeto y con algarabía lógica. Mientras la lluvia torrencial volvía a ganar la escena para que algunos pocos huyan despavoridos. La caída del argentino en el octavo paralizó a todos. Después fue un parto hasta el final.
Finalmente, Buffer anunció el triunfo de “Maravilla”. Así, terminó una noche memorable para el boxeo y el deporte argenti l








