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“Hay una recuperación heterogénea que hay que transformar en mayor crecimiento”

El titular de la UIA, indicó que “este año, hemos empezado a registrar un repunte de la actividad. Tenemos que seguir trabajando para que esta recuperación se consolide, hacerla sustentable y transformarla en crecimiento”.

- 01:11 Economía

¿ Como llega el sector a este nuevo aniversario en este contexto de pandemia? Hay crecimiento o es un rebote puntual?
La industria llega a este nuevo aniversario habiendo atravesado dos años caracterizados por muchos desafíos. En el inicio de la pandemia, tuvimos que prepararnos para la emergencia sanitaria y poder conciliar salud y actividad productiva. Para ello generamos protocolos que nos permitieran sostener la actividad de las plantas y las cadenas de producción y distribución, ante una enfermedad desconocida para todo el mundo y que tenía como consecuencia un alto grado de incertidumbre.
A ello se sumaba también un contexto global con caída de la actividad y dificultades logísticas, agravando el escenario local.
Trabajamos conjuntamente con Gobierno y sindicatos para encontrar las primeras respuestas y adoptar las medidas necesarias en términos sanitarios, así como resolver aquellos temas cruciales para las cadenas de valor. 
La industria pudo así garantizar la dimensión sanitaria de la producción y la salud de los trabajadores para abastecer de productos esenciales a todo el país. 
Este año, hemos empezado a registrar un repunte de la actividad. Tenemos que seguir trabajando para que esta recuperación se consolide, hacerla sustentable y transformarla en crecimiento. Respecto a los indicadores, los relevamientos que hace la UIA muestran que esa recuperación todavía es heterogénea pero evoluciona favorablemente. Incluso observando los datos del Indec, 53% de los sectores mostraron un primer semestre mejor al primer semestre de 2019, aunque el 29% se encuentra por debajo.
¿Cuales son los desafíos del escenario actual para las empresas?
Más que para las empresas, los desafíos son para Argentina. Uno de ellos es poner en valor todo su potencial productivo. ¿Por qué es importante esto? Porque es la manera de encontrar una salida a la pandemia que nos permita formalizar la economía, generando empleo registrado y socialmente protegido, darle volumen a nuestra competitividad integral, desarrollar cadenas de valor, profundizar el carácter federal de nuestra industria, incorporar tecnología a los procesos productivos e insertarnos en las cadenas globales exportando valor argentino así como también conciliar las necesidades de incorporación tecnológica con las de formación profesional para hacer de la “empleabilidad” un eje esencial del modelo industrial donde converjan producción y trabajo.
(Sigue en la página 4)
Por supuesto, eso requiere poner el acento sobre cuestiones que son condición de posibilidad. Una de ellas es el financiamiento productivo. Este es un ejemplo claro de los pasivos sobre los que tenemos que trabajar: por cada 100 pesos que se prestan en la provincia de Buenos Aires, en las provincias que más necesitan de ese financiamiento se prestan menos de 5 pesos. Y los préstamos en pesos se encuentran concentrados en más de un 40% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, distrito cuya población representa tan sólo un 7,5% del total del país.
¿Cuanto estiman que influirá la inflación en la evolución de costos y precios en los rubros más vinculados al consumo diario como alimentos y bebidas?
Este año hubo un fuerte incremento de los precios internacionales que se trasladó en parte a los precios domésticos. Obviamente, en países donde la inflación es muy moderada, este efecto tuvo consecuencias de menor envergadura que en Argentina. Dicho incremento específico, junto a temas vinculados en los precios relativos que habían presentado cierto atraso durante 2020 –sobre todo de precios regulados–, presionó al alza el costo de los productos. 
Es importante, para que estos avatares propios de un contexto internacional incierto e inesperado como consecuencia de la pandemia, al que se suman los incrementos en costos de los fletes a nivel internacional por distintos factores en el universo del transporte y la logística, que se articule un conjunto de medidas que tiendan a la bajade la inflación de manera sostenible en el tiempo, pues a los empresarios tampoco nos interesa ni conviene un contexto inflacionario que afecte la previsibilidad, condición necesaria para la inversión y el crecimiento que propiciamos. 
¿Es posible proyectar inversiones en el escenario actual y con la presión tributaria existente?
El industrial argentino sabe lo importante que es la inversión, porque sin inversión perdemos en un mundo cada vez más competitivo. Ahora bien, desde hace décadas, la volatilidad macroeconómica hace que no todas las inversiones necesarias y proyectadas puedan llevarse a cabo. Estamos trabajando en un documento de propuestas que se están elaborando desde las provincias, regiones y sectores de la industria y que incluye las cuestiones tributarias, laborales, inversión y desarrollo tecnológico –entre otros– con una mirada de largo plazo. Lo vamos a elaborar – como hemos dicho-  con todas nuestras territoriales, porque queremos relevar las cuestiones logísticas y de infraestructura y que ese relevamiento nos permita darle una sustancia sectorial y regional a cada propuesta. 
Este trabajo va a ser clave para potenciar la actividad productiva y bajar costos. Cada variable tiene que dialogar con las otras para generar un horizonte de previsibilidad de largo plazo.
En particular, la presión tributaria y la burocracia fiscal es un problema complejo porque, además de que tenemos superposición tributaria, se vuelve un diferencial competitivo con el sector informal de la economía que no tributa. Desarrollamos nuestra actividad productiva con el agravante de la competencia desleal y, además, la desprotección de los trabajadores que se encuentran por fuera de todo tipo de cobertura. l¿ Como llega el sector a este nuevo aniversario en este contexto de pandemia? Hay crecimiento o es un rebote puntual?

¿ Como llega el sector a este nuevo aniversario en este contexto de pandemia? Hay crecimiento o es un rebote puntual?

La industria llega a este nuevo aniversario habiendo atravesado dos años caracterizados por muchos desafíos. En el inicio de la pandemia, tuvimos que prepararnos para la emergencia sanitaria y poder conciliar salud y actividad productiva. Para ello generamos protocolos que nos permitieran sostener la actividad de las plantas y las cadenas de producción y distribución, ante una enfermedad desconocida para todo el mundo y que tenía como consecuencia un alto grado de incertidumbre.

A ello se sumaba también un contexto global con caída de la actividad y dificultades logísticas, agravando el escenario local.

Trabajamos conjuntamente con Gobierno y sindicatos para encontrar las primeras respuestas y adoptar las medidas necesarias en términos sanitarios, así como resolver aquellos temas cruciales para las cadenas de valor. 

La industria pudo así garantizar la dimensión sanitaria de la producción y la salud de los trabajadores para abastecer de productos esenciales a todo el país. 

Este año, hemos empezado a registrar un repunte de la actividad. Tenemos que seguir trabajando para que esta recuperación se consolide, hacerla sustentable y transformarla en crecimiento. Respecto a los indicadores, los relevamientos que hace la UIA muestran que esa recuperación todavía es heterogénea pero evoluciona favorablemente. Incluso observando los datos del Indec, 53% de los sectores mostraron un primer semestre mejor al primer semestre de 2019, aunque el 29% se encuentra por debajo.

¿Cuales son los desafíos del escenario actual para las empresas?

Más que para las empresas, los desafíos son para Argentina. Uno de ellos es poner en valor todo su potencial productivo. ¿Por qué es importante esto? Porque es la manera de encontrar una salida a la pandemia que nos permita formalizar la economía, generando empleo registrado y socialmente protegido, darle volumen a nuestra competitividad integral, desarrollar cadenas de valor, profundizar el carácter federal de nuestra industria, incorporar tecnología a los procesos productivos e insertarnos en las cadenas globales exportando valor argentino así como también conciliar las necesidades de incorporación tecnológica con las de formación profesional para hacer de la “empleabilidad” un eje esencial del modelo industrial donde converjan producción y trabajo.

Por supuesto, eso requiere poner el acento sobre cuestiones que son condición de posibilidad. Una de ellas es el financiamiento productivo. Este es un ejemplo claro de los pasivos sobre los que tenemos que trabajar: por cada 100 pesos que se prestan en la provincia de Buenos Aires, en las provincias que más necesitan de ese financiamiento se prestan menos de 5 pesos. Y los préstamos en pesos se encuentran concentrados en más de un 40% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, distrito cuya población representa tan sólo un 7,5% del total del país.

¿Cuanto estiman que influirá la inflación en la evolución de costos y precios en los rubros más vinculados al consumo diario como alimentos y bebidas?

Este año hubo un fuerte incremento de los precios internacionales que se trasladó en parte a los precios domésticos. Obviamente, en países donde la inflación es muy moderada, este efecto tuvo consecuencias de menor envergadura que en Argentina. Dicho incremento específico, junto a temas vinculados en los precios relativos que habían presentado cierto atraso durante 2020 –sobre todo de precios regulados–, presionó al alza el costo de los productos. 

Es importante, para que estos avatares propios de un contexto internacional incierto e inesperado como consecuencia de la pandemia, al que se suman los incrementos en costos de los fletes a nivel internacional por distintos factores en el universo del transporte y la logística, que se articule un conjunto de medidas que tiendan a la bajade la inflación de manera sostenible en el tiempo, pues a los empresarios tampoco nos interesa ni conviene un contexto inflacionario que afecte la previsibilidad, condición necesaria para la inversión y el crecimiento que propiciamos. 

¿Es posible proyectar inversiones en el escenario actual y con la presión tributaria existente?

El industrial argentino sabe lo importante que es la inversión, porque sin inversión perdemos en un mundo cada vez más competitivo. Ahora bien, desde hace décadas, la volatilidad macroeconómica hace que no todas las inversiones necesarias y proyectadas puedan llevarse a cabo. Estamos trabajando en un documento de propuestas que se están elaborando desde las provincias, regiones y sectores de la industria y que incluye las cuestiones tributarias, laborales, inversión y desarrollo tecnológico –entre otros– con una mirada de largo plazo. Lo vamos a elaborar – como hemos dicho-  con todas nuestras territoriales, porque queremos relevar las cuestiones logísticas y de infraestructura y que ese relevamiento nos permita darle una sustancia sectorial y regional a cada propuesta. 

Este trabajo va a ser clave para potenciar la actividad productiva y bajar costos. Cada variable tiene que dialogar con las otras para generar un horizonte de previsibilidad de largo plazo.

En particular, la presión tributaria y la burocracia fiscal es un problema complejo porque, además de que tenemos superposición tributaria, se vuelve un diferencial competitivo con el sector informal de la economía que no tributa. Desarrollamos nuestra actividad productiva con el agravante de la competencia desleal y, además, la desprotección de los trabajadores que se encuentran por fuera de todo tipo de cobertura. 

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