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Hipotecas: condiciones generales y cómo conseguir una barata

- 19:30 Economía

Hacerse con una vivienda de buenas calidades y con un precio no demasiado alto es el sueño de todo ciudadano que tenga la firme determinación de emanciparse. Bien en solitario o bien en pareja, la demanda de un hogar digno sigue siendo invariable, e incluso ha crecido en los últimos años gracias al periodo de recuperación económica que se ha podido vivir. No obstante, el problema sigue siendo el mismo: precios poco asequibles para sueldos muy básicos.

 

Frente a esta situación, las entidades bancarias siguen apostando por ofrecer hipotecas con buenas condiciones a sus clientes, aunque no todas las opciones son igual de favorables para los usuarios. Los intereses abusivos o el periodo exagerado suponen también un óbice nada desdeñable para quienes no tienen otro recurso que pedir la cuantía que falta para hacerse con el inmueble.

 

En este artículo hablaremos de las características generales que manejan las hipotecas actualmente.

 

¿Qué condiciones existen para la concesión de una hipoteca?

Pedir una hipoteca y que la concedan no es tan fácil como pueden hacernos creer algunas ofertas atractivas, por eso debemos conocer qué condiciones generales hay que cumplir para acceder a este tipo de servicios.

 

Edad mínima: la primera condición y más obvia que exigen las entidades bancarias es que el solicitante sea mayor de edad. Precisamente para asegurarse de este hecho todos los bancos piden las credenciales originales en las que se pueda comprobar la veracidad de los datos aportados.

 

Ingresos fijos: cuando nos disponemos a pedir créditos hipotecarios debemos dar por hecho que nos demandarán una nómina. Al fin y al cabo, estos productos son únicamente rentables para los prestamistas siempre y cuando el pago de las cuotas sea fijo e ininterrumpido con sus intereses incluidos. No disponer de una nómina fija con unos ingresos mínimos decentes puede suponer la denegación de la petición, incluso si se cumple con el resto de requisitos.

 

No figurar en ficheros de morosidad: las entidades bancarias se cuidan con especial cautela de ofrecer cobertura a clientes con antecedentes de morosidad consabidos, sean cuales sean los tipos de créditos que se dispongan a solicitar. En España existe un fichero de morosidad llamado ASNEF en el que se recogen todos aquellos usuarios que son deudores de algún tipo de cuota, desde impagos en la factura de la luz hasta cuotas no satisfechas con otros préstamos anteriores. Si acaso es nuestra condición, lo más recomendable es tratar de tachar nuestro nombre de esa lista cuanto antes para que la valoración de nuestra solicitud sea favorable.

 

Titularidad bancaria: otra de las exigencias comunes para la concesión de una hipoteca es poseer la titularidad de una cuenta bancaria. En el caso de no pertenecer a la entidad prestamista, casi con toda seguridad tendremos que aceptar una serie de productos vinculados como cuentas hipotecarias, traslado de nóminas o la contratación de algún tipo de seguro.

 

Hipotecas baratas ¿En qué debemos fijarnos?

A la hora de contratar una hipoteca barata y asequible no debemos dejarnos llevar únicamente por el precio que inicialmente aparece en la oferta, ya que en realidad podría ser bastante menos atractivo que en un principio. En este apartado desglosaremos tres aspectos fundamentales de las hipotecas que es muy recomendable aclarar antes de aceptar las condiciones.

 

Comisiones: estos añadidos adicionales suelen hacer de las grandes ofertas una hipoteca media o incluso cara, ya que lo que no se cobra en intereses se incluye en estos cargos. Especialmente la comisión de apertura es algo que debe mirarse con lupa, puesto que es la primera que cobran al contratar la hipoteca. Igualmente, algunos bancos reclamarán una serie de cargos añadidos para aquellos usuarios que quieran devolver el dinero adeudado antes de las fechas previstas, por lo que la cifra aumenta considerablemente. Así, antes de firmar nuestra hipoteca, deberíamos asegurarnos de que está totalmente libre de estas adendas.

 

Productos vinculados: la mayoría de entidades bancarias condicionan los bajos precios de los intereses y sus reducciones a la contratación de un servicio anexo a la propia hipoteca: seguros, plan de pensiones, tarjetas, llevar las nóminas, etc. Para confirmar que realmente contratamos una hipoteca económica es importante asegurarse de que las cuotas de estos productos no son excesivas, ya que podría ser incluso menos rentable que una hipoteca con intereses más altos y sin productos vinculados.

 

Porcentaje de financiación: encontrar una entidad que ofrezca una hipoteca del 100 % del coste de la vivienda que se va a adquirir es complicado, ya que la mayoría suelen llegar a un máximo del 80 %. Esto ocurre tanto en las hipotecas con intereses bajos como con las que son menos económicas. Por esta razón es muy aconsejable medir bien cuánto dinero nos es necesario para alcanzar la cifra total de la compra, ya que a veces es más rentable una hipoteca con el porcentaje máximo y un interés medio antes que un interés bajo y un porcentaje insuficiente.

 


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