×

Taiwán como faro de la democracia

- 09:25 Opinión

Por José Guillermo Godoy. Presidente de la  Fundación Federalismo y Libertad


Hace unos meses el reconocido periodista Steven Lee Myers, en un artículo publicado en el New York Time, sostuvo que el nuevo orden mundial está atravesado por una batalla entre la “utilidad de las democracias en el siglo XXI y las autocracias”, liderada por el gobierno de Pekín.  En los últimos 15 días, la presidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU., Nancy Pelosi y una delegación bipartidista del congreso norteamericano conducida por el senador demócrata Ed Markey, de Massachusetts visitaron la isla de Taiwán. Estas visitas ocasionaron un extraordinario despliegue militar por parte del gobierno chino. El Ministerio de Defensa taiwanés dijo que el sábado siguiente 13 aviones de la fuerza aérea de Pekín cruzaron la línea mediana del Estrecho.


El origen del conflicto entre China y Taiwán se remonta a mediados del siglo XX. Es el resultado de una cruenta guerra civil que se desarrolló durante dos décadas. En aquel tiempo, el gobierno  de China estaba comandado por Chiang Kai-shek, un líder nacionalista cuyas tropas fueron derrotadas por las fuerzas comunistas lideradas por Mao Zedong. Chiang. Lo poco que quedaba del gobierno del Kuomintang (KMT) se refugió en la isla de Taiwán y proclamó, en 1949, la República de China, considerándose el verdadero gobierno legítimo de toda China. Pasaron los años, y el hijo del hijo de Chiang, Chiang Ching-kuo, inició una transición a un proceso democrático. Con el tiempo, Taiwán se convirtió en un caso exitoso de economía de mercado, potencia tecnológica, democracia y respeto por los derechos humanos. Por su parte, la República Popular China considera a Taiwán una “provincia rebelde”.


Taiwán es una democracia madura, respetuosa de los derechos humanos y una potencia en recursos tecnológicos. Además, cumple un rol fundamental  en la cadena de suministro mundial de productos estratégicos y es un bastión que garantiza un Indo-Pacífico libre y abierto. Como prueba contundente de su expansionismo, China parece estar decidida a unir los mares de China Oriental y Meridional a través del Estrecho de Taiwán para que toda esta área se convierta en sus aguas internas. Su intención de dominio no sólo se extiende al sudeste asiático sino que avanza hacia el sur de Asia e incluso hacia el África y América Latina.

El extraordinario hostigamiento al que ha sido sometida Taiwán por parte del gobierno de China responde a una lógica que  va más allá de las reivindicaciones territoriales: es el producto del enfrentamiento entre un gobierno que viola sistemáticamente los derechos humanos y gobiernos democráticos que la defienden. La República Popular China es un Estado socialista con economía de mercado​ dirigido por un único partido: el Partido Comunista Chino (PCCh), encabezado por su Secretario General que actúa como líder supremo. El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés se expresó en esta línea : “la intimidación militar y económica no provocada de Pekín ha reforzado aún más la unidad y la resistencia del campo democrático mundial”.

Los países democráticos del mundo tienen la responsabilidad de denunciar esta flagrante violación a los derechos humanos. La influencia política es cada vez más transnacional, por lo que episodios ocurridos a miles de kilómetros, aún en continentes lejanos, tienen una rápida influencia en otros países.  Hay además un clima de opinión global que, como ha sucedido en el orden nacional, tiene consecuencias concretas en las políticas públicas y en la vida cotidiana de los ciudadanos. Por todo ello, la Fundación Federalismo y Libertad (FyL), una entidad nacida en el interior de Argentina hace diez años y que promueve los valores democráticos, denuncia estas acciones en contra de las libertades y los derechos por parte del gobierno de Pekín, y propugna una solución pacífica del conflicto. Taiwán es un modelo de democracia, de desarrollo económico y social y de respeto a los derechos humanos. La amenaza a Taiwán es una amenaza para todos aquellos que luchamos por una sociedad democrática más integrada e inclusiva.

Más noticias de hoy