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Qué revisiones debemos hacernos hombres y mujeres y a partir de qué edad

Por Patricia Pereda - Periodista de Nius Diario.

- 22:58 Para vivir mejor

Los “chequeos de salud general” conocidos como exámenes médicos generales o evaluaciones periódicas de salud se realizan comúnmente en adultos para identificar y prevenir enfermedades. En junio de 2021, en Jama, se publicó el artículo General Health Checks in Adult Primary Care A Review, que revisa el valor de los mismos.

Los autores de este estudio concluyen que los controles generales de salud no se asociaron con una reducción de la mortalidad o de los eventos cardiovasculares, si no con un mayor conocimiento y tratamiento de la enfermedad crónica, el control de los factores de riesgo, la captación preventiva de los servicios y la mejora de los resultados informados por los pacientes.

Los expertos consultados por Nius explican que uno de los objetivos de los cribados es detectar la presencia de enfermedad con la finalidad de poder ofrecer un tratamiento precoz y aportar beneficios en términos de reducción de la mortalidad y aumento de la calidad de vida.

Sin embargo, no están exentos de riesgos y en ocasiones podemos exponernos a pruebas adicionales innecesarias, sobrediagnóstico y sobretratamiento de patologías indolentes, asegura Rodrigo Córdoba, del programa de actividades preventivas y promoción de la salud de la Sociedad Española de Medicina familiar y Comunitaria (Semfyc).

“Más prevención no es igual a más salud, esto es algo que hay que dejar claro. Hacerse muchos controles preventivos puede repercutir en lo contrario, en vivir preocupados con lo que me puede pasar”, explica Córdoba. Coincide con él María del Campo también miembro de la Semfyc, que asegura que “la idea es que los pacientes aprendan a dar importancia a su salud y que se mojen y pongan de su parte para tener calidad de vida. El objetivo es motivarles para mejorar los comportamientos saludables”, explica. Entonces, “¿cada cuánto se recomienda que una persona adulta se realice un chequeo médico? aprovechemos para empoderar a las personas y que descubran cuáles son sus hábitos de estilo de vida y cómo pueden mejorar su estado de salud”.

También está de acuerdo Rafael Micó, médico de familia y vicepresidente de Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), que insiste en que hay que centrarse en la prevención. “No hay que esperar a estar malo para ir al médico. La cura directa hay que retrasarla y con la prevención se pueden ganar muchos años de calidad de vida”. Hay que tener claro que hablamos, en todo momento, de hombres y mujeres sanos sin antecedentes o patologías previas. Según los expertos así deberían ser los chequeos por décadas:


A partir de los 20 años

Ambos: Un análisis de sangre donde se muestre los niveles de colesterol en sangre en cualquier analítica solicitada por el paciente, con una periodicidad mínima de cuatro años a partir de los 18, siempre dependiendo de los resultados del análisis anterior. También es necesario comprobar la tensión arterial cada dos años.

Mujeres: A partir de los 25 años, se recomienda la citología cervical cada tres años para la prevención del cáncer de útero y el papiloma humano. Normalmente se hacen dos citologías seguidas (una al año) para comprobar que todo está bien. A partir de ahí, ya se pasa a realizarlas cada 3 o 4 años, ya que el cáncer de cuello de útero tarda ocho años en crecer.

“Por eso, no hace falta someter al cuerpo a revisiones innecesarias que no están basadas en la evidencia científica”, explica Córdoba. Pero realmente lo más importante es que el paciente entienda que las actividades básicas para mejorar la salud y la calidad de vida se relacionan con el estilo de vida.

Tabaco: fumar es una causa conocida de cáncer, enfermedad cardiovascular, complicaciones del embarazo y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, entre más de 25 problemas de salud. Alcohol: lo mejor es no tomar nada de alcohol y lo que es “aconsejable” es una copa al día.

El consumo de alcohol es una de las primeras causas prevenibles de morbimortalidad en nuestro país. El alcohol es el tercer factor de riesgo más importante de muerte prematura y enfermedad, después del tabaquismo y la hipertensión arterial (HTA), por delante de la hipercolesterolemia y el sobrepeso. Además es una droga asociada a consumo de riesgo y dependencia, y de ser causa de más de 60 tipos de enfermedades. Alimentación saludable: basada en frutas verduras, cereales integrales, carne blanca y pescado y huevos.

Actividad física: el mínimo recomendado al día son 10.000 pasos para una persona sana y 15.000 si hay sobrepeso, explica Córdoba. La actividad física realizada de forma regular a una intensidad- moderada-alta ha demostrado con suficiente evidencia científica ser efectiva tanto en la prevención como en el tratamiento de numerosas patologías y aumentar la calidad de vida de las personas que la practican, con los correspondientes beneficios para la sociedad y el sistema sanitario. Aunque, realmente, apuntan desde Semfyc, entre los 14 años y los 50 se puede hacer un análisis de sangre y tomar la tensión arterial cada tres o cuatro años, no sería necesario ninguna prevención más para una persona sana sin antecedentes ni patologías.


A partir de los 40 años

Continuar mirando la tensión arterial, el colesterol, la glucosa y mirar talla y peso. “La obesidad es la gran pandemia de este tiempo”, asegura el médico de familia, Rafael Micó. “Es cierto que la primera causa de muerte en nuestro país son las enfermedades cardiovasculares, por eso los controles de colesterol o hipertensión no deben abandonarse”.

Hombres: ningún chequeo necesario si no hay una sintomatológía. Mujeres: se continúa con las citologías cada tres años. Ambos: sería conveniente hacer revisión dental.


A partir de los 50 años

Ambos: A partir de esta edad hay algunas enfermedades a las que hay que prestar más atención, tanto en hombres como en mujeres: “Es el caso del cáncer de colon, por lo que se recomienda la determinación mediante un análisis de sangre oculta en heces cada dos años, entre los 50 y los 70. En caso de dar positivo se recomendará hacer una colonoscopia. “En Valencia ya se manda el test a casa, lo haces lo llevas al centro de salud y esperas los resultados”, cuenta Córdoba.

Mujeres: los expertos recomiendan, si no hay antecedentes familiares, hacer una mamografía cada dos años desde los 50 a los 70 años. “Aquí hay mucha controversia”, explican desde Semfyc.

Por ejemplo, en Suiza se han dejado de hacer las mamografías de momento, se está estudiando el tema. El problema es que se ha comprobado que hacer más mamografías no disminuye la mortalidad global. Creemos que hay que informar más y mejor a las mujeres sobre las mamografías. En un estudio sobre sobre 600.000 mujeres el 10% fueron falsos positivos, en concreto 200 falsos positivos de 2.000 durante 13 años. A más exámenes se multiplica el riesgo de falsos positivos. Esto implica riesgo de quimio, radio y mastectomías innecesarias. Habría que priorizar hacer las mamografías a las mujeres con antecedentes en familiares de primer grado de cáncer de mama o con antecedentes de nódulos mamarios. “Con esto no quiero decir que no haya que hacer mamografías a mujeres sin esos antecedentes y sin síntomas pero si dar a las mujeres toda la información”, explica Córdoba. “También en estas edades debe mantenerse el cribado de cáncer de cuello de útero con citologías cada 3-5 años”, insiste Micó. Hombres:

Próstata: los expertos recomiendan no hacer revisiones si no hay síntomas. Es decir, si no vas al baño cada cinco minutos o tienes molestias no es necesario revisarlo hay evidencias de que da también falsos positivos y puede reportar más riesgos que beneficios”, explica Micó.


A partir de los 60 años

Ambos: además de lo recomendado en el segmento de edad anterior, se van añadiendo medidas como, por ejemplo, el consejo sobre ejercicio físico en mayores de 65 años con riesgo de caídas. Se explora también aspectos mentales, como la memoria o la orientación, así como la situación sociofamiliar y las limitaciones físicas o sensoriales, “que tanta influencia pueden tener en la prevención de caídas o discapacidad importante”.

También es importante empezar a revisar la vista y el oído, cada uno en caso de la audición y cada dos la vista. Mujeres: el cribado de cáncer de cérvix sigue practicándose hasta los 65 años y la detección de hipertensión y la valoración del riesgo cardiovascular son también acciones que continúan haciéndose.

Como conclusión Micó asegura que las revisiones para mejorar la salud pueden sumar muchos años de calidad de vida. Y hace referencia a las “pastillas más baratas y que mejor funcionan. Una de ellas es tener al mismo médico toda la vida. Está demostrado que el seguimiento con el mismo médico reduce la mortalidad un 30 %. La otra pastilla es hacer ver a la población que ellos tienen mucho que decir sobre su salud y que deben implicarse. El estilo de vida tiene una repercusión muy importante en la salud. El ejercicio físico tiene efecto positivo sobre 36 patologías crónicas. Todo esto hay que inculcárselo al paciente”. Por su parte, Rodrigo Córdoba insiste en que “tan malo es no hacer nada como hacer demasiado”. Se recomienda a la población a participar en los programas de cribado del Sistema de Salud como el cribado de cáncer de mama, el cribado del cáncer de colon y el cribado del cáncer de útero, según las recomendaciones actuales.

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