Para la fiscal, se habrían "sembrado" pistas falsas Para la fiscal, se habrían "sembrado" pistas falsas
Una de ellas es que Salvador y su esposa estuvieron en la provincia de Tucumán el viernes 12 de noviembre, por lo que no habían tenido contacto con Agustín. Sin embargo, hay registros y filmaciones enviados por la empresa tucumana que reportaron que el bandeño habría ingresado al predio de la firma a las 8.44 y que se habría retirado a las 12.05 y que andaba solo.
Por un lado, la familia hizo una descripción de la forma de vida y conducta del niño que no se habrían ajustado en nada a la que describieron los vecinos y quienes fueron sus maestros, más allá de que había abandonado la escuela.
En cambio, los informes socioambientales dieron cuenta de que la violencia inter e intrafamiliar habría sido una constante, lo que habría sido corroborado por los vecinos consultados por los trabajadores sociales. En ese contexto Agustín, supuestamente, era el principal destinatario de las golpizas cuando no llevaba la cantidad diaria de dinero que exigía el mandato de sus mayores para contribuir con la alimentación.
Los testimonios de las dos mujeres que dijeron haberlo visto entre los días 13 y 16 quedaron desvirtuados con el informe de la autopsia, la que estableció que el deceso del niño tuvo lugar entre el 12 y el 13 de noviembre. Además, dieron una descripción de su vestimenta que no se ajustaba con las que llevaba puestas el niño fallecido cuando fue hallado en un tanque australiano en desuso, en un predio frente a la Escuela Normal, la noche del 18 de noviembre. Lo habían visto con una remera a rayas, que en realidad era la que tenía Agustín puesta en la fotografía distribuida en los medios y pegada en distintos lugares públicos, pero no la que usaba cuando murió, precisaron calificadas fuentes.
Por otra parte, recordaron que un vecino habría identificado como Rosa y Marina Yancovich a las dos gitanas que levantaron un plástico de grandes dimensiones y que lo habrían colocado en la caja de una camioneta Toyota blanca con franjas marrones, que era conducida por Leonardo Yancovich. Era en la mañana del día 13. El chofer se habría dirigido hacia el paso nivel sur. A los diez minutos apareció Salvador manejando un camión, al que las mismas gitanas le habrían indicado por dónde se había dirigido su hijo y lo siguió. Esto habría sucedido antes de que los padres concurrieran a la Comisaría Segunda del Menor y la Mujer de La Banda para reportar la desaparición del niño. l







