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Aumento de femicidios: “Las víctimas no merecen la violencia”

En lo que va del 2021, seis mujeres santiagueñas fueron asesinadas. Es la misma cifra registrada en la provincia durante todo el año pasado.

- 13:16 Policiales

Por Oscar Gerez. De la Redacción de EL LIBERAL

Las mujeres que están sufriendo violencia de género deben saber que no están solas, deben entender que no merecen la violencia y que su dignidad debe ser respetada, reivindicada y apoyada. Este párrafo podría servir de resumen de una charla mantenida con el médico y doctor en Psicología, Francisco Viola, profesional de reconocida trayectoria y columnista de EL LIBERAL.

La entrevista se motivó en el nefasto aumento de femicidios en Santiago del Estero y en todo el país. El Dr. Viola explica que la violencia atraviesa todas las situaciones sociales, que en tiempos de crisis, se exacerban las tensiones dentro de los grupos humanos y que el encierro causado por la pandemia representó una de las peores crisis que se recuerden. Pero ello no es una excusa sino que desnuda el hecho de la existencia de una preocupante falta de capacidad para gestionar los conflictos y de la ausencia de una educación sexual integral.

Silvana Natalia Rojas.


- Hay alguna explicación para este fuerte aumento de asesinatos de mujeres en todo el país?

- En primer lugar, recordemos que la pandemia, por su carácter universal, ha generado reacciones semejantes en todo el mundo. Es decir, la violencia dentro del ámbito doméstico (contra mujeres, adultos mayores e infancia) ha aumentado bastante. No es un problema de un lugar específico, sino atraviesa todas las situaciones sociales. Ya sabíamos que las situaciones de violencia aumentan con las crisis. En este caso, la pandemia generó una crisis enorme por el aislamiento obligatorio y preventivo, tanto a nivel interpersonal, social y económico. El encierro por un tiempo continuo exacerba las tensiones dentro de los grupos humanos. Esto se nota más en medios socioeconómicos, no exclusivamente, donde se puede sumar como signos de estrés, la pérdida de ingresos o empleos, o el temor a perderlos. También está un hecho importante que se pone de relieve por la situación. La dificultad que tenemos para gestionar los conflictos. Así como una buena alimentación es un factor protector, pues aprender a gestionar los conflictos también lo es. De nuevo, volvemos a la imperiosa necesidad y urgencia de generar una educación sexual integral, que como se propone oficialmente, ayuda a desarrollar estos elementos.

- El ambiente, el lugar condicionan la existencia de este terrible drama?

Yesica Palmas.

- La violencia, insistimos, atraviesa todas las capas sociales y todas las situaciones vitales. Es más, en pandemia en Europa se han registrado un aumento de 60 % de llamadas por esta temática a las líneas de ayuda. Entonces más que por el ambiente, se debe ver dónde hay condiciones que potencian el incremento de la violencia, hasta el punto de generar, lamentablemente, feminicidios (cuando lo pensamos, es necesario reivindicar como reacción unánime social del #niunamenos, como esperanza, pero también como decisión social y política). Pero volviendo al punto, hay que considerar que cuando un espacio físico cualquiera, social y colectivo, tiene menos sistemas de control, las formas de ayuda no están disponibles de manera certera, rápida y concreta, las redes comunitarias y familiares no actúan con premura.

Felipa Correa.

Cómo se revierte esta pesadilla, cuál sería el rol de la familia de la comunidad y las autoridades?

- Como primera medida, se debe tener compromiso con la temática. Hay un viejo principio de la prevención de la violencia a tener en cuenta. Primero, visibilizarla y no tolerarla; y segundo, sancionarla. Que esté claro que personal y socialmente queremos desterrar definitivamente la violencia como un recurso relacional. La tolerancia cero a esto forma parte de una urgencia. Pero también hay dos elementos más que creo que son prioritarios, urgentes e inevitables. Uno ya mencioné, el de la educación sexual integral, porque los programas eficaces en el mundo han mostrado que contribuyen sistemáticamente a desarrollar factores protectores, como la capacidad de gestionar los conflictos, a desarrollar la autoestima y mejorar las habilidades de comunicación. El segundo elemento es potenciar las redes comunitarias. Eso implica mostrar claramente que las personas que sufren violencia no están solas, sino que la comunidad está para apoyar y brindar respuestas. Para ello, obviamente hace falta recursos, humanos y económicos y allí, el estado tiene que actuar positivamente.

María B. Montenegro.

- Qué le dirías a una mujer víctima de violencia física y psicológica?

- Antes que nada, debemos decirle claramente a la víctima: te creo y no eres responsable de la violencia que sufres. Esto es crucial. No existe ningún justificativo para la violencia. En segundo lugar, hay una pregunta esencial para ofrecerle: ¿que necesitas de mí? La disponibilidad y la acogida a la víctima son las cosas que pueden hacer la diferencia. Es, también importante recordar en función de esta última pregunta, que la solución al problema de la violencia se hace en red. Por eso es importante conocer los recursos que existen en la comunidad (aquí las autoridades deberían visibilizar siempre los números de atención, los recursos que existen). Tercero, comprender que cuando uno sufre de violencia, necesita paciencia. Las idas y vueltas que hace una víctima tienen un cariz de habitual. A veces, no saben cómo salir, adonde ir, que hacer, como revertir. Por ello, insistir, no están solas, no merecen la violencia y la dignidad debe ser respetada, reivindicada y apoyada. En el caso de los profesionales es importante recordar que existen leyes, protocolos y planes de acción que deben conocer. Resolver el problema de la violencia es una urgencia y un deber profesional.


Verónica Escobar.

Silvia Raquel Sosa.

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