Desventuras de un maleante tras robar en la casa de un abogado Desventuras de un maleante tras robar en la casa de un abogado
Dos individuos irrumpieron anteanoche en la casa de un abogado. Posteriormente, uno fue perseguido, alcanzado y reducido por los vecinos, mientras huía llevándose una computadora y un equipo de música.
De acuerdo con la investigación que lleva adelante personal de la Seccional Tercera, cerca de las 20 los dos sujetos destrozaron la puerta de ingreso en una vivienda de calle Suárez al 300, aprovechando que en ese momento su propietario se encontraba trabajando en su estudio jurídico, trascendió.
Sin resistencia alguna, los maleantes habrían causado destrozos en la puerta y así pudieron ingresar al inmueble, de cuyo interior se habrían apoderado de una computadora y un equipo de música.
Satisfechos con el botín, los dos maleantes emprendieron la fuga. Pero afuera habrían sido interceptados por una pareja que comenzó a gritar y con ello alertó a un panadero que reside a pocos metros, se supo. Sin dudarlo, los delincuentes se desprendieron de los artefactos arrojándolos a un jardín.
Alocada fuga
Al verse expuestos y delatados, los cómplices escaparon en diferentes sentidos. Uno pudo internarse en la oscuridad, no así el restante, quien fue perseguido por dos vecinos y reducido a menos de 70 metros.
Cuando arribaron los policías, el maleante era mantenido "detenido". Sin reproche alguno, agachó la cabeza cuando los uniformados lo esposaron y ascendieron al patrullero, trascendió.
Ya en la comisaría de calle Juncal, el sujeto habría revelado la identidad de su cómplice, cuya detención era cuestión de horas.
"Robo en grado de tentativa", era la imputación provisoria del fiscal Martín Silva, quien ordenó que el maleante sea alojado en la seccional y proyectaba anoche indagarlo antes del jueves próximo.
Un vocero policial deslizó anoche que los dos delincuentes habituaban "marcar" casas en calle Suárez. Los uniformados no descartan que tuviesen colaboración externa. La policía especulaba también que no se trataría de una sola víctima y buscaba en los libros de guardia otros robos de similares características en la jurisdicción de la Tercera.








