“Un profesor me tocó la cola, cuando iba subiendo las escaleras, me metió la mano” “Un profesor me tocó la cola, cuando iba subiendo las escaleras, me metió la mano”
María (nombre ficticio) es
madre de una de las alumnas
que fue víctima de abusos por
parte del profesor detenido,de
Escuela Técnica N° 11 “Independencia”
en el B° Virgen de
Guadalupe.
Desde el pasado lunes, su
vida se convirtió en un caos,
pues su hija adolescente (14)
regresó angustiada del colegio
—tras haber pasado más de
cuatro horas allí— y con el
rostro desencajado le manifestó:
“Hubo un problema en
la escuela”.
“No quiero que te enojes
ma, pero un profesor me tocó
la cola. Cuando iba subiendo
la escalera, él me metió la
mano”, fueron las palabras de
la estudiante, que cayeron
como agua fría sobre María.
Desesperada corrió hasta el
establecimiento en busca de
respuestas, pero ya no había
nadie.
Ya de vuelta en su casa,
su hija le contó que mientras
se encontraba en el colegio,
en un determinado momento
el profesor acusado se acercó
hacia ella y le tocó la cola por
debajo de la pollera.
“Al día siguiente, cuando
voy al colegio, no nos quisieron
recibir en un principio,
mientras el profesor estaba
dando clases como si nada.
Querían tapar todo”.
“Ahí ya había varios padres
enterados y salieron a la
luz otras situaciones graves
que se estaban viviendo dentro
del colegio. En ese momento
otras chicas comenzaron
a contar que también habían
sido abusadas por este
profesor”, explicó.
Según narró María, las
víctimas coincidieron en decir
que el educador les tocaba el
cabello, las acariciaba la espalda
y con sus dedos hacía
dibujos subidos de tono.
Indicó que tras esta situación,
cuatro padres —entre
ellos María— se presentaron
en la Justicia y radicaron las
denuncias.
“Mi hija fue trasladada
a la Fiscalía donde recibió
una muy buena atención.
La contuvieron mucho y le hicieron
una entrevista. Esta
semana comenzarán las cámaras
Gesell”, explicó.
Además sostuvo que también desde la Fiscalía les
informaron que “se trata un
proceso largo, que tenemos
que ser pacientes y que se
llegará hasta las últimas consecuencias,
que es lo que
queremos todos”.
Consultada si conocía con
anterioridad al profesor detenido,
María respondió: “Mi hija
está en tercer año, comenzó
sus estudios en esta escuela y
este año fue la primera vez
que tuvo contacto con este
docente, antes a su materia la
daban mujeres”. Además refirió
que “hay alumnas que salieron
egresadas de la escuela
de hace varios años y dijeron
que también fueron víctimas
de este profesor”.
El colegio llevaba 7 años
en el barrio Virgen de Guadalupe.
Antes sus instalaciones
estaban en el barrio Independencia,
por lo que sospechan
que el docente detenido lleva
la misma cantidad de años en
la institución.
“Me da mucha tranquilidad
que esté detenido, y que
no esté más en el colegio porque
esta situación pudo haber
llegado a mayores. Hay chicas
que todavía no logran reponerse
por eso debe haber justicia.
No vamos a parar hasta
que se llegue a las últimas
consecuencias”.
Está mucho más tranquila,
contenida por la familia”
Consultada sobre el estado de salud de su hija, María
contó que “ella ahora está mucho más tranquila que al comienzo
de todo esto. Está contenida por toda la familia. Este
es un proceso muy largo. Lo que sucedió es muy grave”.
Además explicó que la menor continúa con sus estudios.
“El día jueves cuando los chicos hacen una sentada
esperando respuestas, llegaron autoridades del Consejo de
Educación y del Ministerio de Educación. Ellos se entrevistaron
con nosotros y nos pidieron que mandemos nuevamente
a nuestros hijos a clases con el compromiso de que
este profesor y otros dos denunciados serán separados de
sus cargos”. Tal compromiso también habría servido para
que las víctimas se calmaran y lograron volver a la calma
diaria de los estudios.
Viernes, día clave para los
dos nuevos acusados
Las estudiantes ya declaran ante las autoridades de la
Fiscalía. Ante psicólogos y funcionarias de la Justicia, desde
bien temprano, las alumnas proveyeron ayer detalles sobre
los hechos alertados con un común denominador: los excesos
de algunos profesores.
Pese al hermetismo impuesto a las actuaciones, se sabe
que la Fiscalía proyecta escuchar a las adolescentes
hasta el viernes. Una vez que los profesionales tengan listas
sus conclusiones, los funcionarios definirán el futuro de la
nueva investigación.
Por ende, recién entonces establecerán si imputan, piden
detenciones, o no, a los dos profesores incorporados a
la incipiente investigación.
Declaró la vicerrectora:
contó cómo recibió la noticia
La vicerrectora de la Escuela Técnica N° 11 declaró ayer
en la Fiscalía. En virtud de lo delicada de la investigación, no
trascendieron detalles del trámite.
Sin embargo, se supo que la autoridad habría brindado
precisiones sobre cómo tomó conocimiento de las denuncias
formuladas por varios padres de las estudiantes.
Vale destacar que el suceso generó dos investigaciones
paralelas: por un lado, la Fiscalía profundiza en las presentaciones
en contra del primer profesor, seis en total. Luego,
se le adosaron otras, pero en contra de dos nuevos profesores.
A la vez, las autoridades educativas abrieron un sumario,
cuyos alcances no serán vinculantes de lo actuado
por la Justicia.
Existiría un acta firmada por las autoridades
“Ella (por su hija) me cuenta que
cuando el profesor la manosea ella
avisa a las autoridades y ahí los llevan
a todos a una sala de programación
junto con integrantes del gabinete psicopedagógico,
donde le hicieron una
serie de preguntas, para saber qué había
pasado”, explicó María.
“Desde el vamos las autoridades
del establecimiento actuaron mal porque
si bien son adolescentes, no dejan
de ser menores de edad y tenían que
estar con al menos un tutor. Uno sabe
como padre, desde que los mandamos
al jardín, que si les pasa algo nos tienen
que llamar”.
“Cuando nosotros vamos a pedir
explicación, ellos no nos quisieron
atender. Cuando finalmente nos reciben
lo hacen con muy pocas ganas y
ahí nos dicen que no sabían nada. Situación
que no fue así”, indicó.
“Ese día lunes cuando se enteran
de todo y hacen entrevistas con los
chicos hicieron un acta en un cuaderno
que está firmada por el rector y la vicerrectora,
por eso ellos no pueden decir
que no conocían la situación. Otros
profesores también manifestaron que
‘lo que pasa en la escuela queda en la
escuela’ sin dimensionar la gravedad
de la situación”, explicó María.
“A pesar de la gravedad, tenemos
que agradecer que solo fueron tocamientos
porque pudo haber terminado
en algo mucho peor”, finalizó.








