Aseguran que entender el desarrollo del cerebro adolescente ayuda a los padres Aseguran que entender el desarrollo del cerebro adolescente ayuda a los padres
Especialistas se han
preguntado últimamente
si es posible desde la ciencia
explicar los misterios
del cerebro adolescente,
ya que por sus permanentes
cambios de estado de
ánimo o modificaciones de
sus conductas, muchas veces
quedan expuestos a situaciones
límite que ponen
en riesgo su integridad.
Este momento de transición
en la vida del ser humano,
tiene sus características,
y por lo general, los
padres que no entienden
cómo se desarrolla el cerebro,
pueden llegan a poner
en riesgo la vida de sus
propios hijos, permitiéndoles
hacer cosas para las
que emocionalmente aún
no están del todo preparados.
Así lo analizó la licenciada
en Psicología Emily Azar,
quien alertó a los padres sobre
esta situación.
“Los padres son los que
ponen en riesgo a sus hijos
adolescentes, porque, como
el cerebro está madurando,
hay una zona que está
hiperactivada, y es el que
va a pedir siempre un riesgo
o el consumo, y una vez que
se produce esa saciedad, se
vuelve a activar. Además, al
haber una explosión de hormonas,
el cerebro está muy
susceptible, entonces el chico
rápido se ofende y lo mínimo
que se le pueda decir
le genera una herida impresionante”,
analiza.
Y entre esas conductas de
riesgo que proponen los padres
enumeró “regalarles una
moto, prestarles el auto, dejarlos
que se vayan a otra casa
donde no hay quién los controle,
simplemente para que
no se molesten”.
Explicación
“La ciencia está en condiciones
de explicar los misterios
del cerebro de un adolescente,
porque para estudiar
los trastornos neurológicos
de un adulto, sí o sí
se debe tener una base de
cómo ha sido su evolución
cerebral. Lo que sí se sabe
es que hay zonas del cerebro
que maduran en distintos
tiempos. Por ejemplo,
la amígdala, que sería
la zona donde se desarrolla
la parte afectiva, la parte
más reflexiva, se desarrolla
mucho antes que la corteza
prefrontal donde están más
que nada las funciones de
ejecución y cognitivas, por
eso tenemos adolescentes
que lo emocional los impacta
y en cuestiones de regulación,
de toma de conciencia
o de consecuencias o pensamientos
abstractos, no se
encuentran tan nivelados”,
explicó.
“La corteza prefrontal
es donde se desarrollan las
funciones racionales, donde
se guarda y se archiva toda
la información, y cuando
eso demora en desarrollarse,
y hay a la vez un aumento
de la intensidad de
las emociones, aparecen la
intensidad de la emoción y
la dificultad para organizar
las cosas, por eso es que aumentan
la irritabilidad, los
cambios de humor, cosas
que los chicos se definen como
bipolares”, amplió la licenciada
Azar. l








