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En la educación rural tanto los esfuerzos como los resultados son siempre positivos

La labor docente trasciende el ámbito del aula y cumple una función comunitaria de excepción. Ponen su imaginación al servicio de la pedagogía y encuentran en EL LIBERAL un gran aliado. “Se informan; interpretan los textos, o recortan las fotos, les es de una gran utilidad”, aseguran.

- 01:31 Santiago

Los docentes de la ruralidad en nuestra provincia cumplen un papel preponderante en la comunidad en la que se desempeñan, donde no sólo guían el desarrollo del conocimiento de sus alumnos, sino que se involucran en el crecimiento del entorno social de niños, adolescentes y jóvenes.

Las adversidades son una constante, pero su compromiso les hace ganarse el respeto y el cariño de las familias de sus alumnos. “La escuela es la única institución en algunos parajes tan pequeños y distantes”, asegura Karina Cáceres, de Coro Pampa.

Luisina Farías ayer cumplió 11 años como docente rural y hoy es una de las maestras de la escuela de Vacas Nioj, cerca de Real Sayana, y confiesa que hace un seguimiento de sus alumnos para conocer si siguen estudiando o las necesidades que tienen cuando salen de la escuela.


KARINA CÁCERES. Docente de Coro Pampa: “Nuestro trabajo no es en vano”

“Me niego a creer que la educación en el país esté mal. El trabajo que realizamos no es en vano, todo el saldo no es negativo”, enfatizó Karina Cáceres, quien se desempeña como docente única en la Escuela Nº 120 “Juana Elena Madelaine”, del paraje Coro Pampa, en el departamento Silípica, hacia donde viaja todos los días desde su lugar de residencia, Loreto.

Mientras ayer se desarrollaba la prueba Aprender 2021 y se conocían datos poco felices de la prueba educativa realizada por la Unesco, consideró que el espectro del análisis es poco abarcativo, ya que el trabajo de los docentes rurales da sus frutos más allá de determinados espacios curriculares.

“En la ruralidad es totalmente diferente. Cuando llegué a Coro Pampa había solo cuatro alumnos, la escuela estaba por caerse, en medio de la nada, con gente muy introvertida que no se sentía parte de la escuela. Hace 23 años que estoy, tenemos escuela nueva, la gente se siente parte de la comunidad, opinan, se animan a gestionar cosas, no solo para la escuela sino para toda la comunidad”, comentó para sintetizar la importancia del rol docente en estos sitios donde la escuela “es la única institución”.

Considera que, cuando se es personal único, se genera un vínculo de apoyo mutuo entre docente y comunidad. “Me niego a pensar que el trabajo que desarrollamos los docentes rurales que hay tantos en Santiago sea en vano. En mi escuela funciona el secundario rural, lo que cuando yo estudiaba era un sueño, y tengo alumnos que terminan el secundario y que siguen sus estudios terciarios en Santiago. De ningún modo puedo pensar que todo el saldo es negativo, porque los números son muy fríos y no contemplan este tipo de avances”, enfatizó.

Dijo que estas cosas, “en una evaluación” no se va a notar, pero que es algo que los docentes ven, y que “en eso tenemos mucho de positivo y para enorgullecernos”. Y también tiene como un gran aliado a EL LIBERAL. “Cada vez que puedo, consigo el diario, porque no llega todos los días. Otras veces lo compran mis padres y lo traigo a la escuela. A los chicos les es de mucha utilidad, siempre lo empleamos, ellos se informan o recortan las fotos, si es de una fecha muy lejana”, sostuvo. l

CARINA GUZMÁN, Personal único en El Albardón, Mitre: “EL LIBERAL es mi gran compañero”


Carina Guzmán es docente desde hace 34 años, y es personal único de la Escuela Nº 578 El Albardón, en el departamento Mitre, y más allá de los lineamientos pedagógicos que debe atender, es un poco el nexo entre la comunidad de ese paraje y sus necesidades.

“Justo hoy (por ayer) tuve que venir a Villa Unión (el pueblo de referencia en el departamento), a buscar remedios y coordinar para que vaya la gente de Salud a vacunar con la segunda dosis a mis chicos”, contó en diálogo con EL LIBERAL.

Precisamente, la maestra aseguró que EL LIBERAL es su “gran compañero”, y lo tienen comomreferencia en el aula para que sus alumnos estén informados y practiquen la comprensión de textos.

“EL LIBERAL es mi gran compañero, y a los chicos les encanta. Yo tengo mi domicilio en Sumampa, y mi mamá me junta los diarios de toda la semana. Voy a casa los viernes y vuelvo los lunes a El Albardón.

Toda la semana trabajamos con los chicos”, contó Carina. En lo que respecta a la misión que cumple el docente rural en el desarrollo de los estudiantes y de toda la comunidad, dijo que “existen muchas diferencias” con quienes se desempeñan en áreas más urbanas.

“Nuestros chicos merecen una mejor educación y las mismas oportunidades que los de la ciudad. Las maestras de campo estamos siempre dispuestas a capacitarnos para dar lo mejor, estoy orgullosa de mis alumnos que terminan la secundaria y de los pocos que pueden seguir una carrera terciaria. Son realidades muy diferentes”, acentuó.

Enfatizó que “en la ruralidad los padres respetan a los maestros, saben que queremos lo mejor para sus hijos y aceptan lo que proponemos. Por ejemplo, nosotros no perdimos días de clase ni en pandemia, no nos ha afectado. Buscaban señal de donde sea, hacíamos esfuerzos para cargar los celulares y se involucró toda la familia, aprendió toda la familia”.

En su escuelita, Carina es personal único, funciona con grados nucleados de primero a séptimo grado, dos de primero, uno de segundo, de tercero no tengo, uno de cuarto, dos de quinto, una de sexto y dos de séptimo. 


LUISINA FRÍAS, Ayer cumplió 11 años como maestra rural: “Nos insertamos en la realidad del lugar, las familias y su historia”


Luisina Farías cumplió ayer 11 años como docente, tiempo que se desempeñó exclusivamente en la ruralidad. En principio en Canal Melero, y hoy en Vacas Nioj. Al lugar se traslada todos los días en motocicleta desde Colonia Dora, donde reside, y está cumpliendo con reposo médico, porque tuvo su segundo accidente mientras iba a la escuela.

“No estamos exentos a los problemas por los que atraviesa la educación en el país, pero en la ruralidad tenemos una realidad muy distinta. Los chicos y los docentes nos adaptamos y sacamos fuerzas e imaginación de donde no hay para poder cumplir con la misión y siempre es una satisfacción ver que los chicos progresan”, consideró.

En su escuela trabajan otras cuatro docentes del nivel Primario que también residen en Colonia Dora, y la maestra jardinera que llega desde Real Sayana.

“Nos insertamos en la realidad del lugar, en las familias y su historia. Adaptamos las currículas e incluimos proyectos que tienen que ver con el desarrollo de la comunidad, como el mejoramiento de camino o la huerta en la familia, lo que adaptamos ante las necesidades de la comunidad escolar”, comentó.

Destacó la importancia del comedor escolar en esos parajes, ya que “muchas veces los chicos reciben la única comida sustanciosa del día” . Los padres nos solían preguntar si qué daríamos de comer cuando los chicos comían en la escuela, y ahora las familias reciben la mercadería. Cuando un chico falta, vamos a la casa para ver qué pasa, muchas veces los mandan a casas de algún pariente, y lo que buscamos es que no pierdan la escolaridad”, indicó.

Destacó que las familias del lugar son muy responsables, y mantienen una buena relación con los docentes.

“Los resultados de evaluaciones que conocemos, están muy alejados de nuestras realidades”, aseguró. 

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