Felicidad Felicidad
lo mismo que el arco
íris, no se ve nunca sobre la
propia casa, sino siempre
sobre la de los demás”.
Tal vez este proverbio
exagere con el “nunca”, pero
lo que dice es muy frecuente.
Una idea parecida
es la de Gustavo Droz:
“Con frecuencia algunos
buscan la felicidad como se
buscan los lentes: cuando
los tienen sobre la nariz”.
La escritora canadiense
Dorothée Beaudoin publicó
“Permitirse ser feliz”.
Leo: “La felicidad está
ahí, cerca de ti, te sonríe, te
rodea, pero a veces tu la rechazas.
Buscas grandes felicidades,
y quizá pasas al
lado, pero la sigues esperando...
A menudo pasó por tu
vida pero no la has visto y,
sin embargo, tu buscabas
la felicidad.
A menudo recibiste
cumplidos, has sido mimada
por tu compañero, por
tus hijos, pero seguiste de
largo: tú buscabas la felicidad.
Has recibido atenciones,
agradecimientos, saludos,
pero no viste nada.
Tú buscabas la felicidad.
Tuviste buenos vecinos,
amigos, hiciste algunos
viajes, pero no viste nada:
tú buscabas la felicidad.
Has oído el canto de
los pájaros, has mirado el
mar, has visto el cielo azul,
pero seguiste de largo: tú
buscabas la felicidad.
Tomaste a un niño sobre
tus rodillas, viste los
ojos de tu compañero
transformarse en diamantes,
pero seguiste de largo:
tú buscabas la felicidad.
Te besaron la mejilla,
te palmearon el hombro,
pero seguiste de largo: tú
buscabas la felicidad. ¿Qué
es la felicidad? Es todo esto.
Todas estas pequeñas
cosas que encuentras cada
día en tu camino son la felicidad.
No te agites en correr
detrás de una gran felicidad,
pero vive plenamente
todas estas pequeñas
felicidades que se te
ofrecen cada día...”.
Un pensamiento de Fulton
J. Sheen: “Todo amor y
toda perfección y toda felicidad
están antes en Dios
que en las cosas. Cuanto
más cerca de Dios llegan las
criaturas, como los ángeles
y los santos, tanto más felicidad
sienten”.
La palabra “entusiasmo”
significa, en su griego
original, “con Dios dentro”...
¡Hasta mañana!







