Felipe Rojas, el poeta vanguardista sin ataduras
Por Eduardo Manzur.
Siempre he pensado que el artista perdura en el tiempo cuando su expresión constituye una personalísima teoría estética. Porque cada artista verdadero, crea un nuevo camino en el arte. Por eso, hasta que su teoría se impone, surge una resistencia en el público y en sus colegas. Sucede que el artista está violentando con su creatividad, las puertas de lo conocido y lo aceptado, y quiere mostrarnos un nuevo pórtico.
Felipe Rojas no sabe que va en busca de su propia teoría estética, pero ya posee un nuevo lenguaje. Un lenguaje que quizás redescubrió en su añosa tierra santiagueña. En su amor a la tierra. A los pájaros. Al agua. Al viento. En la búsqueda del fuego y del bosque.Era necesaria esta cita de Emilio Breda, (Selección de la Poesía Santiagueña Actual publicada en 1987), para determinar con mayor justeza esta modalidad particular, intrínseca, de un poeta que –como Felipe Rojas- ha hecho de la poesía, el rumbo de su vida, de esa consubstanciación con la tierra misma, desde sus mitos y leyendas; y que encuentra en la Telesita el numen tutelar de la raza desde el milagro de la Chacarera, con mayúsculas.
Y nos interesa asimismo transcribir – en esta síntesis de los elementos poéticos - folclóricos de Felipe Rojas una página en prosa (fragmentos) que es el final del “Oratorio” de la Telesita y que él titulara: “Mistificación de la Telesita: Si te nombro, que sea para alentar en tu silencio el canto de la naturaleza y el sonido de guitarras en tu cuerpo. Si hoy te llamo, es para buscar en tu decurso interminable, el movimiento de las hojas que eternamente danzan con el viento. Si estás sola, será porque en el monte huye presurosamente un día y huyen los ecos de una lejana estrella. Vuelvo con tus melenas de nubes hacia esta música, raíz sedienta y quejidos de ángeles. Hacia este campo de marrones tristezas que un pobre fecundó en atardeceres. Hacia tu noche regresan los presagios, y una flecha de luz conmueve tu descanso. Levántate y baila; un corazón agreste respira en el Huaira Múyoj de tu alma. Vamos hacia el norte, por un río encanecido de piedad que moja tu pie por los remansos.
… Con su “Oratorio” de la Telesita, Felipe Rojas añade una nueva versión a este mito que se ha convertido en la esencia misma del ser santiagueño, desde su danza ritual, la chacarera.
Nicandro Pereyra – según anticipó en su oportunidad- elaboró un estudio original acerca de las distintas versiones sobre la Telesita – tema al que, el mismo Pereyra le ha dedicado preferente atención – e incluyo entre esos aportes este “Oratorio” de Rojas.-.
Felipe compuso con Adin Alvarado un tema para la Telesita en ritmo de cumbia con el título “La Telesita de la cumbia”.
Dentro de lo místico
debemos acotar que
le escribió a: San Esteban,
al Kakuy (Corazón
de Kakuy), y a los promesantes.
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Gran autor y compositor
Cantidad de obras registradas en Sadaic: 254 con un total de 60 coautores.
Cuando Felipe Rojas en el año 1970 gana el primer premio en el rubro (canción inédita) en el Festival de la Tradición con su zamba Concierto Azul, interpretada por el conjunto Las Voces del Atardecer, comienza uno a darse cuenta de que, este autor y compositor empieza a plasmar su identidad en la copla de nuestra provincia, aflora su personalidad con toda contundencia en la metáfora, su metáfora, esa metáfora que lo iba a acompañar toda su vida, esa metáfora brillante que él bien dominaba.
Traigo a colación, por su forma estructural, este Concierto Azul porque a mi interpretación, Felipe estaba buscando un lugar para el folclore de Santiago a ese nivel, porque se sentía capaz y podía estar a la altura de aquellos grandes que en ese momento le ponían la música folclórica al país, me refiero a los salteños, ya que desde esa provincia asomaron con todo su esplendor escritores y filósofos de la talla de Gustavo Leguizamón, Jaime Dávalos, y Ariel Petroccelli, o el mendocino Armando Tejada Gómez, con temas como: Zamba del Chaguanco, Zamba Para no Morir, Cuando Tenga la Tierra, Para ir a Buscarte, La Bagualera, Zamba del Ángel, por nombrar algunos.
Luego vinieron temas de esa misma factura como: Mi Zamba y tu Enero, La del Verano, Tú, Este Grito. Todos estos temas son de los años 70.
Pero no debemos dejar pasar una zamba de Felipe que compusiera con Eduardo Marcos, posiblemente es una escritura de sus años juveniles, que nos lleva a una rápida comparación estructural y del progreso en la escritura, contrastada con las de los años 70, me refiero a la “Zamba de mi querencia”.
Entre los temas folclóricos que se le conocen, que se escucharon y se escuchan en la actualidad, podemos citar: Desde Siempre y Para Siempre, Entre la Infancia y el Hombre, Gatito del Peregrino, Las Ushutas del diablo, Llévame Chacarera, No Puedo decirte Adios, Soy una raíz, Hombre de la Noche (este tema fue prohibido en la época del proceso militar), Chacarera del Nuevo Siglo, El tenido, Porque soy un destino, Tiempos de Alojas y otros tantos.
Fue coautor en el rubro folclórico junto a compositores de la talla de: Alito Toledo, Luís Salto, Víctor Ábalos; con Carlos, Kali, Cuty y Mario Carabajal, con Martín y Santiago Ábalos Santillán, Leocadio Torres, Eduardo Marcos, José Herrera, Guillermo Reynoso, Onofre Paz, Olga Bravo, entre otros.
La Canción del Bicentenario con música de Freddy Páez, recibió reconocimientos de instituciones, fue incluida en el libro de oro del bicentenario, fue presentada en la feria del libro en Buenos Aires, está incluida en la bibliomóvil que pertenece a la biblioteca del Senado de la Nación, fue declarada de interés educativo y considerada como una canción patria, por el Ministerio de Educación de la provincia.
La Municipalidad de La Banda le hizo un reconocimiento por el aporte a la cultura, e innumerables adhesiones de instituciones educativas y culturales.
La zamba Escuelas argentinas, fue un proyecto que impactó en todas las escuelas de Nivel Medio de la provincia, y está en todas los establecimientos argentinos, como danza junto a Tierra de Esteros. Este proyecto fue escrito por Felipe y Melcy.
Dentro de la faz autoral de Felipe Rojas, nos encontramos con una, que es netamente popular, en la cual nos topamos con una variada cantidad de ritmos, como: cumbias, guarachas, paseitos, candombes, entre otros.
Felipe llegó a tener aproximadamente 60 coautores, es decir, todos o casi todos querían compartir él. En este rubro el que más compartió autoralmente con el es Adin Alvarado (cerca de 100 temas), luego le siguen en cantidad, Freddy Páez, Carlos Tévez (Santiago, que es hermano de Leo Dan), Koli Arce, Rafaél Ledesma.
También tuvo de coautores en lo popular a: Víctor Yunes Castillo, Jorge y Marcelo Véliz, Rodolfo Garavagno, José Badami, a los hermanos Gómez de Kalama Tropical.
Leo Dan con Felipe compusieron 7 temas, y uno de ellos cuyo título es: “Tierna Mamá” fue ampliamente conocido en Colombia. La Mulata de Uruguay y Nelli con Adin Alvarado en Chile, Colombia, Uruguay y en los Países Bajos.
Otros títulos que recorrieron gran parte de nuestro territorio fueron: El Borracho, La niña de Santa Elena, Rosas Marchitas, Dulce Pequeña, Que linda noche, Ahora Si, entre otros.
Felipe al escribir canciones también tenía su parte divertida, encontramos títulos como estos: El Patito Guarachero, Se ríe el esqueleto, Noche de Brujas, El Gobernao, El Vampiro, El viejo Picarón, Estoy Cortao, La Flaca y el Flaco, La Manguera del Bombero, Se va la Gorda, Que se Haga Agua el Helao, Ojo al Charqui, Que se despierte el Canario.
“Zamba de mi querencia”
Lejos de mi querencia
canto para recordar
los calientes campos de mi tierra queman
cuando llena de calor su soledad
lejos del cansancio de mi tierra
que el sol quema de calor su soledad
Zamba de un santiagueño
canto del quebrachal
dejen que mi voz bese las flores
que matizando colores el ramal perfumará
Chango viene la noche
no dejen de cantar
vuelvan a entonar esas canciones
con esos bombos llorones
que retumba el salitral.