Corazón: pequeños hábitos pueden ayudar a cuidar la salud del corazón
Destacan la importancia de incorporar hábitos saludables que puedan actuar sobre factores de riesgo.
Cuidar la salud cardiovascular no implica necesariamente hacer grandes cambios de un día para el otro y muchas de las decisiones que tomamos a diario pueden contribuir a tener hábitos más saludables y sostenidos en el tiempo y ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.
"Cuando hablamos de prevención, muchas veces pensamos en cambios difíciles de sostener. Sin embargo, hay conductas concretas que podemos incorporar progresivamente a nuestra rutina y que forman parte de un patrón de vida saludable", explicó Carolina Arriva, médica especialista en Cardiología. Entre ellas, la especialista destaca:
Priorizar alimentos frescos y variados: frutas, verduras, legumbres y otros alimentos pueden ocupar un lugar más importante dentro de la alimentación cotidiana, mientras que conviene moderar el consumo de productos con alto contenido de sodio.
Aprender a comparar etiquetas: incorporar el hábito de revisar la información nutricional permite conocer mejor lo que consumimos y comparar productos similares.
Prestar atención al contenido de sodio de las comidas: algunas preparaciones y productos de consumo cotidiano pueden aportar cantidades importantes de sodio, incluso cuando no agregamos sal al momento de comer.
Buscar otras formas de potenciar el sabor: hierbas, especias, ajo o limón pueden ayudar a reducir la dependencia de la sal al momento de cocinar y hacer más fácil sostener cambios en el tiempo.