Dra. Mónica Roldán Suárez: "Hay que desterrar el mito de que la mayoría de los antigripales aumentan la glucosa" Dra. Mónica Roldán Suárez: "Hay que desterrar el mito de que la mayoría de los antigripales aumentan la glucosa"
No es un resfrío cualquiera. La persona con gripe tiene un quebrantamiento del cuerpo, es decir que está en la cama y no hay forma de que se levante. Es una sensación de dolor corporal. En este caso, el paciente con diabetes en general tiene mayor predisposición a todo tipo de infecciones, sobre todo si la llevan mal a la enfermedad. Creo que es fundamental transmitir que no sólo hay que prepararse para esta epidemia de gripe A (H1N1), sino prepararse para la vida, porque hoy es la gripe A, mañana será otra enfermedad. La mejor manera de prepararse es comiendo y manteniendo un peso saludable, haciendo actividad física, realizándose los controles periódicos para llevar una vida sana. También están en riesgo las personas que tienen obesidad mórbida, en la que el índice de masa corporal es mayor a 40. Son pacientes que pesan más de 120 kilos y tienen un riesgo elevado de padecer complicaciones por la infección de la gripe y se aconsejan otros tratamientos, como una internación precoz ante la sospecha y pensar que este paciente puede evolucionar peor que otra persona. No quiere decir que todos los casos de gripe A van a evolucionar mal, hay casos que serán tratados más rápidamente y la resolución será más rápida; y casos más graves donde quizás requieren una internación prolongada, que son los que pueden andar mal. Estos pacientes con factores de riesgo, justamente, mayor de 65 años con diabetes y obesidad tienen riesgo de complicarse, es decir que pueden tener una mala evolución. En cuanto al tratamiento, hay un mito que circula: la gente con diabetes cree que el antibiótico o antigripales sube la glucemia. Pero hay que saber que la mayoría de los antigripales no producen elevación de la cifra de glucosa. Los que sí producen son los que tienen corticoides; en este caso el paciente está educado para avisar al médico que lo está viendo que al ser una persona con diabetes no puede usar corticoides, salvo una extrema necesidad y controlado. Entonces, se acuerda con el especialista de enfermedades respiratorias, se coloca la medicación y los controles van a ser más frecuentes, a veces necesita más el monitor capilar de los dedos para ver cómo van los valores. En general, la mayoría de los antigripales no tienen influencia. Lo que puede subir la glucemia es la misma infección, sea viral o bacteriana. Para evitar el contagio es importante tener las manos limpias, acordarse de que todos los objetos que se tocan pueden tener contacto con el virus, uno lleva a la boca y esa es la forma de transmisión, además que la persona enferma tosa encima de otra. Hay que insistir con los chicos en el lavado de manos y tenemos que volver a usar el alcohol en gel que solíamos usarlo en el 2009. El estornudo y la tos se deben tapar con el codo, no con las manos. No compartir el mate, aunque sea difícil hay que hacerlo. Y, por supuesto, aplicarse la vacuna.








