“Aguas termales: un remedio natural” “Aguas termales: un remedio natural”
"La hidrología médica es la especialidad que estudia el tratamiento de diversos tipos de enfermedades utilizando aguas minero medicinales" apunta el doctor Mario Rubén Mera, médico especialista local.
"Por su composición y temperatura, con nuestras aguas termales –especificó- nosotros podemos tratar enfermedades 1) del sistema esquelético y articular como artrosis, artritis reumatoidea, artritis, soriasis, entre otras enfermedades 2) del aparato músculo esquelético como fibromalgia, dermatoniositis, desgarro muscular, insuficiencia circulatoria; 3) de la piel: eccemas secos, deimutomiositis, 4) del aparato digestivo, gastritis, ulceras, vesícula biliar insuficiente; 5) del aparato respiratorio: asma, bronquiolitis, bronco espasmos, flema, alergias".
¿Cómo se pueden tratar estas enfermedades?
"Estas enfermedades se pueden tratar con estas aguas porque las mismas están compuestas de cloruro, sulfato de sodio, magnesio (elementos que sirven para tratar patologías esqueléticas y musculares), manganeso, hierro, y bicarbonato (elemento que sirve para tratar enfermedades del aparato digestivo).
Las aguas se pueden usar mediante 1) tratamientos de inmersión en baños y piletas públicas o privadas; 2) hidroterapia, es decir tomando agua termal (para el caso de gastritis y ulceras); 3) o usando aerosol terapia, es decir nebulizaciones que se pueden realizar con el vapor del agua termal, o en saunas (para tratar asmas, bronquiolitis, bronco espasmos, flemas o alergias).
¿Cuáles son las contraindicaciones?
"Como todo remedio, las aguas termales son medicamentos que deben estar recetados por un médico que indique si una persona puede o no tomar un baño de agua termal, de qué forma, cuánto tiempo y a qué temperatura, ya que, como cualquier remedio, las aguas termales tienen indicaciones y contraindicaciones.
Por ejemplo, por sus propiedades físicas, las aguas ejercen una presión hidrostática y sobre el tórax, que son peligrosas para las personas que sufrieron infartos, que tienen insuficiencia respiratoria, o que tienen hipertensión arterial.
Además, los baños con aguas termales pueden resultar contraproducentes para personas que sufren enfermedades infecciosas (el agua caliente distribuye la infección por todo el cuerpo); coronarias (sobre todo los que sufren problemas con arterias del corazón) para aquellos que presentan cuadros febriles, enfermedades oncológicas (las aguas favorecen el crecimiento de células), artritis aguda (el agua caliente agrava la inflamación), problemas renales y hepáticos como cirrosis y hepatitis".
A tener en cuenta
"Por todo esto se recomienda que el paciente, que quiere usar el agua termal como un remedio, previamente realice una consulta a un médico, quien, luego de una revisación, indicará cómo usar correctamente este medicamento. Para un paciente promedio, se recomienda que tome 2 baños por día, uno a la mañana y otro a la tarde, durante 15 minutos, y con un tiempo de tratamiento de dos semanas". (Entrevista de Eduardo Carrizo, publicada en Voces de Río Hondo).







