Cinco hermanos que sólo quieren olvidar Cinco hermanos que sólo quieren olvidar
Esos niños ahora son hombres y mujeres que conformaron sus familias y que no quieren recordar lo vivido, sólo buscan vivir tranquilos, alejados de los malos recuerdos. Según contó uno de ellos, “la vida fue dura”, pero siempre se mantuvieron unidos. Ahora todos son padres, y la misión de sus vidas es hacerlos felices, quizás con esa felicidad que no estuvo presente en aquellos años de tristeza en su hogar.
“Nuestros hijos no conocen la historia, preferimos olvidarla, ya somos todos grandes, tenemos nuestras vidas y preferimos dejar todo atrás para superarlo. Solamente pedimos que mi padre siga preso de por vida”, precisó una de las hermanas Barraza, de 26 años, que tenía 8 cuando quedó huérfana.
Como ellos, decenas de chicos santiagueños deben convertirse en adultos, siendo pequeños, y aprender a curar rápido las heridas, para tratar de seguir viviendo. l







