Conjuntivitis pediátrica Conjuntivitis pediátrica
Por el Dr. Ricardo Passone
Sociedad de Oftalmología Santiago del Estero
E l ojo rojo, o la conjuntivitis, es una enfermedad muy común en los niños.
Tipos de conjuntivitis
Primero, es importante saber que hay varios tipos de conjuntivitis. La conjuntivitis bacteriana causa ojos rojos, picazón y con frecuencia dolor en los ojos. Puede afectar uno o ambos ojos, y con frecuencia se presenta una secreción amarillenta y una hinchazón leve. Este tipo de conjuntivitis requiere a veces de gotas para los ojos con antibiótico recetadas por un pediatra.
La conjuntivitis viral causa picazón, ojos rojos y llorosos. Puede afectar a uno o ambos ojos. Tenga en cuenta que a veces es difícil determinar si un niño tiene conjuntivitis (ojo rojo) viral o bacteriana. La gran mayoría de ambos tipos se mejora por sí sola en un plazo de 5-7 días sin tratamiento.
La conjuntivitis alérgica causa picazón, ojos llorosos y rojos y tiende a presentarse debido a un cambio de estación. Afecta generalmente ambos ojos.
La conjuntivitis irritativa se manifiesta con ojos rojos y llorosos después de que el ojo tiene contacto con un irritante (como la arena o el cloro). Se mejora rápidamente sin tratamiento, aunque el contacto con algunos irritantes puede requerir el lavado del ojo.
¿Qué tipo es el más común?
La mayoría de casos de la conjuntivitis en niños en edad escolar son de naturaleza viral. Estas infecciones por lo general son leves y se mejoran sin tratamiento con antibióticos. Son, sin embargo, contagiosas durante el período que el niño tiene los síntomas. La enfermedad se propaga a través del contacto con la secreción del ojo, ya sea directamente o tocando las superficies que han entrado en contacto con la secreción. No es difícil imaginar que en una atareada guardería o centro para el cuidado infantil atiborrada de niños pequeños y curiosos puede ser sumamente difícil evitar la propagación.
¿Dejarlo en casa o no? La decisión de mandar al niño a la escuela o que se quede en casa puede ser difícil, y depende de varios factores.
¿El niño enfermo tiene otros síntomas generalizados tales como una fiebre? Si es el caso, puede ser prudente que se quede en casa.
¿Cuál es la política del centro infantil con respecto a la conjuntivitis? En la práctica, éste puede ser el factor principal a considerar si decide que su niño se quede en casa. Muchas escuelas tienen la política de regresar a sus instalaciones 24 horas después de haber comenzado las gotas antibióticas para la conjuntivitis. Por lo tanto, si usted cree que la infección de su niño es bacteriana, es prudente visitar al oculista de su niño para determinar si necesita gotas.
Para la gran mayoría de los casos de conjuntivitis que son de naturaleza viral, usted los podría tratar como trata un resfriado común. La verdad es que, como en el caso de un resfriado común, con frecuencia el niño es contagioso y ha expuesto a amigos y a compañeros de clase antes de que los síntomas incluso se le noten.
Prevención
La prevención es la mejor cura para estos virus comunes. Aprenda cómo la escuela de su niño trata de prevenir la transmisión de estas enfermedades. Enséñele, incluso a los niños bien pequeños a lavarse sus manos con frecuencia (especialmente si se frotan los ojos), a estornudar en su manga y a cubrirse la boca si tosen. Si tiene otras preguntas sobre los síntomas de la conjuntivitis de su niño o le parece que en vez de mejorar se empeora después de varios días, desde la Sociedad de Oftalmología de Santiago del Estero aconsejamos consultar con su pediatra.
Cómo aplicar gotas
Aprenda cómo administrar las gotas de los ojos a su niño con estas instrucciones paso a paso. Lávese las manos. Para limpiar los ojos de su hijo use un área diferente de una toallita para cada ojo y limpie suavemente el ojo desde el lado de la nariz hacia fuera con la toalla.
Si el ojo tiene material costroso a su alrededor, moje un paño o toallita con agua tibia y colóquelo encima del ojo.
Espere aproximadamente 1 minuto y limpie suavemente el ojo del lado de la nariz hacia fuera con la toalla o paño.
Coloque la toalla sobre el ojo y espere otra vez.
Si no puede deshacerse de la costra, humedezca el paño de nuevo. Después, intente limpiar suavemente el drenaje o costra. Continúe hasta que elimine todas las costras.
Si los dos ojos necesitan limpieza, utilice paños separados para cada ojo. Limpie los paños o toallas antes de volverlos a utilizar.
Lávese las manos otra vez cuando usted haya terminado.
Ponga a su niño boca arriba sobre una superficie plana.
Si no puede permanecer inmóvil, colóquelo de espalda, con la cabeza entre sus piernas y los brazos debajo de sus piernas.
Si es necesario, cruce suavemente las piernas sobre las piernas de su niño para impedirle que se mueva.
Coloque una almohada debajo de los hombros de su hijo o una toalla enrollada debajo de su cuello para inclinar su cabeza. Pídale al niño que incline su cabeza hacia atrás y que la mueva hacia arriba.
Gotas para los ojos
Los medicamentos refrigerados deben ponerse a temperatura de ambiente. Frote la botella con el medicamento entre las palmas de las manos para calentar las gotas.
Agite la botella si la etiqueta lo indica.
Dígale a su hijo que mire para arriba y hacia el otro lado. Las gotas para los ojos no deben drenar a la nariz de su hijo.
Acerque el gotero (a una 1 pulgada - 2.45 centímetros) del ojo.
Aplique la gota con el medicamento en el párpado inferior, lejos de los lagrimales, que se encuentran en la esquina interna del ojo. l








