La garganta ROJA La garganta ROJA
En aquella ocasión, por el Clausura local, el equipo de Avellaneda había festejado una ajustada victoria 5 a 4, con Ernesto Farías responsable de tres conquistas en esa jornada de verano. Y el atacante se erigió, una vez más, en protagonista central de la noche, al convertir, mediante un tiro penal y en tiempo adicionado, el empate definitivo.
Previamente, Boca, que jugó con 10 hombres buena parte del segundo período por la expulsión de Schiavi, había manejado el desarrollo y la pizarra, con los goles conseguidos por Silva, Somoza y Sánchez Miño.
El equipo del ‘cuestionado’ Cristian Díaz, por su lado, había exhibido una inusual eficacia de acuerdo a las situaciones que elaboró y anotó a través de Santana y Paulo Rosales.
La revancha de esta llave se disputará el próximo miércoles, en el estadio Libertadores de América. El elenco ‘Rojo’ asume una ligera ventaja, a partir del valor doble de los goles marcados de visitante.
Boca arrancó mejor y desnudó falencias en un fondo visitante, que pareció estremecerse del mismo modo que pasó el domingo en el clásico con Racing.
Con el simple argumento de utilizar a Sánchez Miño (la figura) por la izquierda, el equipo de Falcioni se erigió en dominador claro de las acciones.
Y sobre los 15, al aprovechar un error grosero de Galeano en una zaga que jugó siempre en línea, el conjunto xeneize se puso en ventaja. Silva insistió, peleó una pelota y metió un sablazo que no pudo contener Navarro.
Tras la conquista, Boca acentuó el dominio, pero no pudo concretarlo en la red. Independiente, por el contrario, asomaba tímidamente y, en forma esporádica, pretendía inquietar al debutante D’Angelo.
Sobre los 43 el Rojo festejó la igualdad transitoria, luego de que Vidal enviase un centro desde la izquierda y el volante Santana surgiera solo por el centro del área y marcar.
El equipo de Avellaneda casi no tuvo tiempo de consolidarse y volvió a sufrir una desventaja: Somoza disparó fuerte e hizo estéril el vuelo de Navarro. 2 a 1 en favor de Boca, acorde a lo que habían mostrado.
Apenas comenzado el complemento, Independiente sacó provecho de una equivocación rival para empatar nuevamente. Rosales metió un centro, D’Angelo falló en el cálculo y dejó la pelota en el piso, tras chocar con Farías. El rebote lo recogió el ex Unión y lo envió a la red.
La inmediata expulsión de Schiavi (le propinó un golpe a Vidal) volcó decididamente el trámite. Independiente, de dominado pasó a dominador. Entonces, Farías tuvo dos chances para desnivelar, pero en ambas se redimió D’Angelo y mandó los balones al córner. Boca, por su lado, aprovechaba la velocidad del uruguayo Albín para seguir apostando al triunfo.
Cuando el partido asomaba cuesta arriba, Boca se puso en ventaja, otra vez. Un tiro libre ejecutado por Sánchez Miño le dio la reparadora diferencia.
Parecía que Boca se retiraba con victoria hasta que Rodríguez se equivocó al cerrar, dejó que Leguizamón le ganase posición y pelota y hubo penal. La ejecución, a cargo de Farías, entregó un 3 a 3 vibrante y la eliminatoria abierta.l








