PABLO RAÚL TRULLENQUE, El filósofo de la chacarera PABLO RAÚL TRULLENQUE, El filósofo de la chacarera
Por MIGUEL CORIA, historiador, locutor
Del magnífico semillero de hombres que eligieron el camino de la copla folclórica, Pablo Raúl Trullenque sobresale porque captó la voz de un nuevo verbo y lo alojó en la libertad de expresar la problemática del mundo y de los hombres instalando en sus textos un sello vanguardista y dando origen a su estilo único e inconfundible. Había nacido en la Capital de nuestra provincia (en el barrio “La Aguada” al oeste de la ciudad, en la hoy Avda. Colón y Güemes) que por esos tiempos eran terrenos surcados por fincas. Huérfano desde muy niño fue criado por su abuela (india, solía decir), ejerció varios trabajos, desde lustrín, vendedor del Diario El Liberal y siendo adolescente aprendió el oficio de sastre.
Recorría toda la ciudad, conocía palmo a palmo la belleza que le imprimían los lapachos florecidos a cada una de las callecitas por donde andaba y ya adolescente comenzó a escribir pequeñas glosas que con el tiempo le sirvieron para presentarse en el escenario de alguna peña o baile y leer lo que su corazón le había dictado, porque además tenía veleidades de locutor siendo eso una ayuda para pararse frente a un micrófono.
Como muchos santiagueños tuvo que emprender el éxodo hacia otros lugares para buscar una mejor vida. Buenos Aires lo estaba esperando para apretarle el corazón y saturarlo de desarraigo. Henchida su alma de nostalgia lo llevó a buscar el camino de la copla y allá en la gran urbe el bardo afloró en el torrente de su sangre para no irse jamás.
Trullenque recorría el circuito de peñas en el centro porteño codeándose con músicos consagrados y con coterráneos que buscaban el aroma santiagueño lejos del pago. Allí comenzó a redactar sus textos; los primeros de carácter histórico indagando sobre los sucesos argentinos con una mirada nacionalista.
A principio de los setenta produce y edita (junto a Carlos Carabajal en las melodías) su primera obra conceptual “Salud Santiago del Estero Ciudad Madre de Ciudades”, desgranando su conocimiento sobre la historia de su provincia natal, desde su fundación, luchas por la Autonomía, mitos, leyendas y el devenir del movimiento musical nativo santiagueño.
Su estilo intimista de corte humano y filosófico en la canción nativa llegó a principio de los ochenta. Trullenque inauguró una nueva etapa desde sus coplas traspasando las fronteras que hasta ese momento nadie había invadido. Su amor por la tierra, el paisaje, las tradiciones, su mirada frente a los diversos problemas de su pueblo gestaron su arte poético que hoy jerarquiza la literatura folclórica.
Coplero por excelencia siempre utilizó la palabra sencilla con un mensaje profundo donde habitaba el hombre, el amor, la vida, la muerte, la amistad, el barrio, la bohemia y el vino compartido. Pablo Raúl Trullenque fue poeta, coplero, bardo popular, compositor, recitador, fue un renovador de la prosa folclórica, instaló otras formas en la poesía y llenó de metáforas la chacarera logrando un sello inconfundible en la música de raíz folclórica.
Su vasta producción distingue su conducta intelectual y el nunca abandono de su condición de poeta. Su nombre y su obra hoy viven en la literatura santiagueña y argentina, todavía resisten en sus escritos esos valores que provocaron la rotura de ciertos postulados culturales generando un nuevo mensaje y una nueva pléyade de poetas, músicos y bardos que siguen el camino que fundó buscando siempre la hermandad entre los hombres.








