"En La Casona de Quimilí se escuchan llantos, quejidos y el ruido de muebles que se mueven" "En La Casona de Quimilí se escuchan llantos, quejidos y el ruido de muebles que se mueven"
Miguel ángel Sosa fue portero de la Escuela N° 871 Virgen de Lourdes, que funcionó en este mismo edificio durante muchos años. Hoy, ya jubilado, se animó a contar a EL LIBERAL lo que nunca antes había revelado, porque “lo primero que dicen cuando se habla de estas cosas es que uno miente”, según explicó.
“Debajo de las escaleras de La Casona se escuchaban como unos quejidos de una persona, cuando funcionaba la escuela, hace por lo menos 10 años. Eso era moneda corriente, siempre sucedían situaciones similares. Allí también había como una pileta, donde pude ver como una persona caminando en esa dirección, que luego desapareció y en el lugar no había nadie, era la figura de un hombre vestido de verde, que me generó mucho miedo”.
Testigos
A este testimonio se sumó ayer el de una empleada de la oficina de Rentas, quien prefirió mantener en reserva su identidad.
Según comentó, con sus propios ojos vio un hecho inexplicable en la oficina del juez de Paz, hace pocos días, lugar donde se encontraron a primera hora de la mañana indicios de lo que sucedía durante la noche, como senderos sobre el piso formado con pilas de hojas de computadoras, prolijamente ordenadas.
Además, de objetos cambiados de lugar o el ventilador encendido.
Ante todo esto, algunos empleados de las diferentes reparticiones públicas que funcionan en el centenario edificio analizaban ayer la posibilidad de convocar a un sacerdote para que realice una bendición del lugar, con el deseo de que estos fenómenos dejen de repetirse y lleve calma tanto a los trabajadores, como a las personas que acuden al lugar para realizar distintos trámites.l








