Esta medida representa un golpe de gracia a la ya debilitada economía cubana, que depende críticamente de las importaciones de petróleo venezolano para su generación eléctrica y consumo interno.
Tras detener a Maduro, ahora Trump va por Cuba: "¡No habrá más petróleo ni dinero!" Tras detener a Maduro, ahora Trump va por Cuba: "¡No habrá más petróleo ni dinero!"
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, va por todo. Tras capturar a Nicolás Maduro, mediante un mega despliegue militar en Venezuela, ahora instó a Cuba de "alcanzar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde", ya que en caso negativo podrá enfrentar consecuencias. Asimismo, Trump advirtió que desde ahora no habrá más flujo de petróleo hacia La Habana.
"¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero! Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, antes de que sea demasiado tarde", remarcó el mandatario estadounidense.
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Por medio de su red social Truth Social, el mandatario advirtió que la protección militar norteamericana sobre Caracas anula cualquier influencia de la isla en territorio venezolano.
El giro en la política energética regional ocurre tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención militar estadounidense que, según Trump, neutralizó a los agentes cubanos que brindaban servicios de seguridad a la anterior gestión.
Los ataques han generado condena y preocupación a nivel mundial. Tras la incursión militar estadounidense en Venezuela, Trump afirmó que "Cuba será un tema del que acabaremos hablando" y advirtió al presidente colombiano, Gustavo Petro, que tenga cuidado.
Además, el mandatario norteamericano afirmó que Cuba proporcionó seguridad a los "dos últimos dictadores venezolanos" a cambio de crudo, pero aseguró que esa etapa terminó definitivamente.
Más allá del bloqueo energético, el presidente estadounidense lanzó una advertencia directa a la administración cubana para que se siente a la mesa de negociaciones bajo las condiciones de Washington.
Trump reafirmó que los Estados Unidos protegerá a Venezuela con "el ejército más poderoso del mundo (¡con diferencia!)" para asegurar que sus recursos no vuelvan a ser desviados hacia la isla.
Esta medida representa un golpe de gracia a la ya debilitada economía cubana, que depende críticamente de las importaciones de petróleo venezolano para su generación eléctrica y consumo interno, en un momento en que la Casa Blanca busca reconfigurar el mapa geopolítico de América Latina.








