La víctima fue identificada como Mía Rodríguez. Es la cuarta víctima registrada en lo que va del año. Las medidas de prevención.
Hantavirus: murió una nena de 10 años en el país Hantavirus: murió una nena de 10 años en el país
Una niña de 10 años murió por hantavirus en la Provincia de Buenos Aires y es el cuarto caso confirmado en lo que va del año en el territorio bonaerense.
La víctima fue identificada como Mía Rodríguez y su fallecimiento fue confirmado por el municipio de General Belgrano.
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El diagnóstico fue ratificado tras la intervención del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), que coordina la vigilancia epidemiológica junto al Ministerio de Salud provincial.
"El 5 de enero, una pediatra vio a Mía en una consulta que fue por un síndrome febril. Se manejó según los protocolos: lo primero que se hace es bajar la fiebre con ibuprofeno y avisar pautas de alarma", contó Fernando Griszka, secretario de salud municipal, en una entrevista con FM Río 104.3 General Belgrano.
Indicó que en el examen clínico no se detectaron señales de alarma y que la indicación fue volver si tenía algún signo de empeoramiento.
Sin embargo, la nena volvió a ir a la guardia del Hospital Municipal con nuevos síntomas. Ante esa situación, se le hizo un laboratorio de rutina y una radiografía de tórax: allí se detectó que tenía las plaquetas bajas.
Mía fue derivada al Hospital de Niños de La Plata, donde se descompensó y falleció.
Ante este escenario, el Gobierno Municipal inició el protocolo de bloqueo sanitario, que incluye desratización, fumigación y el seguimiento estricto de los contactos estrechos de la menor para descartar nuevos contagios.
Qué es y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad transmitida de animales a seres humanos. Es portado por roedores silvestres, conocidos comúnmente como "ratones colilargos". La infección en humanos se produce de forma accidental al entrar en contacto con secreciones del animal.
La vía de transmisión predominante es la inhalación de aerosoles. Este proceso ocurre cuando la saliva, orina o heces del roedor se secan y se mezclan con el polvo ambiental; al ser removidos en lugares cerrados o con poca ventilación, las partículas virales ingresan al sistema respiratorio de la persona.
En Argentina, la manifestación clínica más recurrente es el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). Este cuadro se caracteriza por una fase inicial de fiebre, dolores musculares y síntomas gastrointestinales, que evoluciona rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria aguda e hipotensión, presentando un pronóstico de alta gravedad.
Debido a que no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para combatir el hantavirus, la estrategia de las autoridades se centra exclusivamente en la prevención y el saneamiento ambiental. El manejo médico actual es de soporte, enfocado en asistir las funciones respiratorias y hemodinámicas del paciente en unidades de cuidados intensivos.
Las recomendaciones oficiales para la población incluyen ventilar ambientes cerrados por al menos 30 minutos antes de ingresar, utilizar barbijos N95 en depósitos o galpones y realizar la limpieza de superficies con una solución de agua y lavandina (cloro). Asimismo, se aconseja mantener el pasto corto y los depósitos de leña alejados de las viviendas para reducir el hábitat de los roedores.








