La damnificada denunció a un productor santafesino. Investigan si fue intencional o no. Se tramita en el Centro Judicial Añatuya.
Productora rural afectada: más de 220 millones de pesos es la pérdida por el daño a su siembra Productora rural afectada: más de 220 millones de pesos es la pérdida por el daño a su siembra
Un total aproximado de 112 hectáreas de maíz fueron dañadas en la estancia El Mataco, departamento General Taboada, ubicada a 12 kilómetros de la ciudad de Añatuya sobre la ruta Nacional Nº 92. La denuncia fue realizada por Leticia Analía Echeveste, de 51 años, encargada de la producción agrícola del establecimiento, quien atribuye el daño a la aplicación de un desecante en un lote lindante.
El terreno vecino pertenece a un ciudadano de apellido Monteverde, domiciliado en la provincia de Santa Fe, aunque se desconoce si dicho campo estaba alquilado o si se había sembrado girasol en ese lote.
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La siembra de maíz en la estancia se realizó el 28 de diciembre de 2025, mientras que el daño fue constatado el 12 de enero de 2026, aproximadamente a las 18.30, durante una inspección rutinaria de Echeveste en los distintos lotes a su cargo, según consta en la denuncia interpuesta en la Comisaria 41 con intervención de la fiscal coordinadora, Dra María Emilia Ganem.
Según la denunciante "el maíz se encontraba en estado V1, con plantas de entre 10 y 15 centímetros de altura, cuando fue afectado. El uso de un desecante sobre el cultivo de girasol lindante habría provocado el secado total del maíz, generando una pérdida económica calculada en USD 152.430. Echeveste también indicó que se habrían utilizado drones para aplicar el producto químico, sugiriendo un método intencional".
El incidente genera preocupación entre los productores de la región, tanto por la magnitud de la pérdida económica como por los riesgos legales y ambientales asociados a la aplicación de químicos sobre cultivos ajenos.

Especialistas en agricultura destacan que este tipo de conflictos entre campos vecinos puede afectar la producción regional y la seguridad de las inversiones agrícolas. La denuncia formal está radicada y apunta a determinar responsabilidades sobre el propietario del lote lindante. Se espera que peritos agrícolas realicen un análisis técnico del maíz afectado para confirmar si el daño fue efectivamente causado por desecantes aplicados desde el campo vecino.
Ante la denuncia, intervino la Dirección General de Policía Ambiental y Rural, que realizó un acta de constatación en el predio afectado, documentando el estado del maíz y la extensión del daño.
Además, la investigación contó con la participación de la División Criminalística de la Departamental 13, encargada de recolectar evidencia técnica que permita determinar la causa del secado del cultivo, y de la División Robo y Hurto, con el objetivo de establecer si la acción pudo haber sido intencional y si constituye un delito contra la propiedad agrícola.
La damnificada indicó que se utilizó un dron para fumigar
Según la denunciante, para aplicar el químico se habrían utilizado drones, aunque aún no se ha confirmado la marca ni el tipo exacto del producto.
Echeveste advirtió que el uso de esta tecnología apunta a un posible daño intencional, ya que el cultivo de maíz afectado se encontraba en estado V1, con plantas de entre 10 y 15 centímetros de altura, lo que lo hace especialmente vulnerable a herbicidas o desecantes aplicados en los campos vecinos.
El daño afectó aproximadamente 112 hectáreas de maíz, con un valor económico estimado en 220 millones de pesos.
Especialistas en producción agrícola señalaron que el uso de drones para aplicar químicos sobre cultivos ajenos no solo puede generar pérdidas económicas significativas, sino también conflictos legales y riesgos ambientales graves.
La proximidad de los lotes y la vulnerabilidad de los cultivos en etapa inicial hacen que este tipo de incidentes sea especialmente preocupante en la región.








