El Centro Judicial Añatuya, que abarca varios departamentos de la provincia, enfrenta un grave aumento de denuncias de violencia de género.
Un enero de denuncias diarias por violencia de género, en el amplio sudeste santiagueño Un enero de denuncias diarias por violencia de género, en el amplio sudeste santiagueño
Durante los primeros 15 días de enero de 2026, la situación de violencia de género en Añatuya y en el sudeste santiagueño ha cobrado una atención alarmante, con una denuncia registrada por violencia de género cada 24 horas.
Los hechos expone una realidad dolorosa en la que muchas mujeres de la región continúan siendo víctimas de agresiones por parte de varones. En su mayoría, los acusados han sido aprehendidos, lo que muestra un esfuerzo de contención por parte de las autoridades locales, aunque la raíz del problema sigue siendo profunda y requiere respuestas urgentes y eficaces.
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El Centro Judicial Añatuya, que abarca una extensa área geográfica de la provincia de Santiago del Estero, impacta los departamentos General Belgrano, Taboada, Aguirre, Avellaneda y Rivadavia. Estos territorios, marcados por realidades rurales y urbanas diversas, son el epicentro de una problemática que ha trascendido la frontera de lo urbano, afectando también a las zonas más alejadas.
El panorama es alarmante. En lo que va del mes de enero, se han registrado alrededor de 15 denuncias de violencia de género en tan solo 15 días.
La mayoría de los casos involucran a varones, quienes, tras las denuncias y las investigaciones iniciales, han sido aprehendidos en su gran mayoría.
Las víctimas, en su mayoría menores de 30 años, han recibido contención y acompañamiento por parte de profesionales del Centro Judicial Añatuya.
Las otras víctimas
Uno de los aspectos más desgarradores de esta crisis es la presencia de menores de edad, tanto como víctimas directas de la violencia como testigos de los abusos sufridos por sus madres.
En algunos de los casos más graves, niños pequeños presenciaron las agresiones físicas y psicológicas que sus madres recibieron por parte de sus parejas.
Esto no solo impacta en la integridad de las mujeres, sino que también afecta a los menores, quienes quedan marcados por la violencia familiar.








