El tiempo avanza sin respuestas. El misterio persiste y la comunidad sigue preguntándose qué ocurrió.
La desaparición que mantiene en vilo a Pinto: 23 días sin don Tomás La desaparición que mantiene en vilo a Pinto: 23 días sin don Tomás
La bicicleta quedó a un costado del camino. A pocos metros, una pequeña bolsita con pertenencias personales. Nada más. Desde aquel viernes 2 de enero, cuando don Tomás Coria, un vecino de 74 años de la ciudad de Pinto, salió de su casa rumbo al paraje El Quebrachito, en el departamento Aguirre, el silencio y la incertidumbre se instalaron en la comunidad.
Han pasado 23 días y el paradero de don Tomás continúa siendo un verdadero misterio. Como lo hacía casi a diario, Coria partió esa tarde a bordo de su bicicleta, decidido a recorrer los aproximadamente 25 kilómetros que separan la ciudad de Pinto del paraje rural. Era un trayecto habitual para él, conocido, repetido durante años. Llevaba consigo su guitarra, inseparable compañera de caminos, y una pequeña bolsita con objetos personales que acostumbraba portar durante sus recorridos. Nada hacía prever que ese viaje, uno más en su rutina, terminaría convirtiéndose en una angustia colectiva. Según los primeros datos recolectados por los investigadores, el hombre logró avanzar algunos kilómetros, pero en un punto indeterminado del trayecto se perdió todo rastro. A partir de allí, comenzaron las horas de desesperación y las primeras alertas, cuando Coria no regresó a su domicilio como estaba previsto.
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Las tareas iniciales de búsqueda se vieron rápidamente obstaculizadas por un chaparrón que se desató en la zona. La lluvia, caída en un momento clave, habría borrado huellas y rastros que podrían haber permitido reconstruir el camino seguido por el anciano, complicando aún más el trabajo de los rescatistas.
Con el correr de los días, familiares, amigos y efectivos policiales desplegaron un intenso operativo en distintos sectores del departamento Aguirre. La esperanza de encontrar alguna pista se mantiene firme, aunque la falta de resultados comienza a ser un punto desalentador.








